domingo, 5 de marzo de 2017

Capitanía General de Chile

La Capitanía General de Chile dejó de depender del Virreinato peruano sólo hacia 1798. Se componía de 2 intendencias o provincias: la de Santiago v la de Concepción, las que se dividían en 22 partidos, con un total aproximado de medio millón de habitantes. Dada la constante lucha contra los indios y los piratas, así como por haber sido durante un tiempo presidio (Valdivia), la Capitanía General de Chile tuvo un marcadísimo carácter militar. Sus mayores riquezas fueron el trigo, la vid, el ganado v algunas industrias privadas. Su movimiento comercial pudo disponer de la vía de Magallanes, la de Buenos Aires, la del Perú y la del contrabando, que era la más socorrida de las cuatro. Tenía dos obispos y una Universidad, la de San Felipe. No abundaron los esclavos negros, a causa de las dificultades que el medio y la naturaleza significaban entonces, dentro del criterio mercantilista de la política española. Cuando la independencia, eran en realidad muy pocos, y los más, provenientes de fundos que habían pertenecido a los jesuitas. La capital fue Santiago.

(Luis Alberto Sánchez, Breve Historia de América)

Ampudia - Palencia

A 21 kilómetros de Palencia y a 216 de Madrid. Localizada en la comarca de Tierra de Campos al suroeste de la provincia palentina. Dominada por el castillo que mejor se conserva de la provincia palentina y por la esbelta torre de la iglesia de San Miguel, está considerada entre las tres localidades más interesantes de Palencia.
Su número de habitantes es de 720 dedicándose mayoritariamente a tareas agrícolas.

HISTORIA
Se cuenta que el primer asentamiento se originó en torno a un brote de agua en medio de espesa vegetación. Serían después los romanos quienes la denominarían Fons Púdica por el manantial ya mencionado. La traducción es "fuente de aguas limpias". El pequeño núcleo poblacional creció más tarde gracias al castillo. A finales del siglo XIII fue tomado por María de Molina con el objeto de capturar al rebelde Juan Núñez de Lara. En el XV apoyó a los comuneros en contra de los Reyes Católicos. Fue desposeída de la fortaleza que pasó a pertenecer a la nobleza. Fue precisamente entre los muros del castillo donde se decidió el traslado de la Corte desde Valladolid a Madrid.

(Guía azul - Pueblos escogidos)

Acebuches del Aeropuerto

ACEBUCHES DE S’AEROPORT
ESTAS MAGNÍFICAS OLIVERAS ESTÁN CONSIDERADAS  MONUMENTALES POR SUS EXTRAORDINARIAS DIMENSIONES,
SOBRE TODO UNA DE ELLAS, DE MEDIDAS ESPECTACULARES Y
DIFÍCILMENTE COMPARABLE CON OTROS EJEMPLARES DE LA MISMA ESPECIE EN LAS ISLAS BALEARES, Y PUEDE SER QUE EN TODO EL TERRITORIO NACIONAL.
DOS EJEMPLARES DE ESTE OLIVO SILVESTRE O ACEBUCHE están situados al lado del aparcamiento y el tercero, al lado derecho del vial de salida del aeropuerto de Menorca. Varios de sus troncos tienen un crecimiento casi horizontal; algunos se apoyan sobre pilares de piedra y están deformados con heridas, cavidades y protuberancias propias de la especie, que les confieren este aspecto tan peculiar
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Nombre científico: Olea europaea var. sylvestris
Nombre común: acebuche
Denominación popular: Ullastres de S’Aeroport
Localidad (Provincia): Mahón/Maó (Baleares/Illes Balears)
Edad estimada: milenarios

(Antonio Rigueiro)

sábado, 4 de marzo de 2017

Bar El Gurugu Logroño

El debate sobre cuál es el bar más antiguo de Logroño quedó hace años sentenciado a favor del Gurugú, castizo local enclavado en la mitad de dos mundos: el universo formado por el centro conspicuo, frontera con la Judería (barrio que otros llaman Villanueva) y el Logroño que nació con el Ensanche truncado. El Gurugú mira hacia la Glorieta desde su alojamiento en avenida de Navarra, calle antaño central que hoy… Digamos cariñosamente que ha conocido mejores días, cuando en ella habitó Rafael Azcona, nada menos, y anidaba una pequeña burguesía local que a mediados de los 70 inició un viaje hacia el sur de Logroño que todavía (¡Todavía!) no ha terminado.
El Gurugú es un bar simpático, que se mantiene fiel a esa idea de taberna de toda la vida y va evolucionando al ritmo que marca su barra, generosa en suculentas raciones de tapas de una tipología hoy más rara de ver que antaño. Hablo de sus callos, por ejemplo, difíciles ya de encontrar por Logroño; pero hablo más en general de una cierta atmósfera, de un espíritu indómito que le lleva a militar en ese tipo de bares que contribuyeron a forjar el alma de una ciudad
Esta es también una entrada dedicada. Dedicada a la familia Velasco, que pilota el bar casi desde su fundación y dedicada sobre todo a uno de sus últimos eslabones, Daniel, periodista que compartió alguna tarde con quien esto firma y a quien debo la generosa información que me proporciona para sellar esta historia del bar de los Demetrio, Domingo y compañía. “Sabemos que el Gurugú nació en 1909”, señala Daniel. “Se desconoce el nombre del fundador pero se sabe que participó en Melilla en la batalla del monte Gurugú en ese mismo año y de ahí el nombre”, añade. Así que aquel misterioso promotor apareció por Logroño, alumbró el bar… y poco más.
La auténtica historia que los Velasco pueden acreditar arranca en los años 50, “cuando coge el bar el tío del actual propietario, es decir, mi padre, quien lo regenta con su hermana y su cuñado”. Y desde su sede en avenida Navarra esquina con la calle Los Yerros difunde al mundo desde tiempo inmemorial esa paleta gastronómica especializada en sardinas con guindilla, bacalao, bonito y los citados callos, convertida en cátedra del mus logroñés y epicentro del mundillo taurino: “Los toreros recorrían a pie el trayecto entre La Manzanera y el Gran Hotel y siempre paraban a tomar algo en nuestro bar”, relata Daniel. “Así surgió la expresión que se popularizó en Logroño: ‘Del Gurugú a los toros y de los toros al Gurugú’”. A su puerta paraban años ha los autobuses que venían de Estella y Viana hasta Logroño, de modo que el bar se convirtió en una suerte de embajada navarra en La Rioja, punto de encuentro para los vecinos de esas localidades fronterizas y sede oficiosa de tratantes de ganado y militares de toda condición. Lo resume así el mentado Daniel Velasco: “En definitiva, que ¡el Gurugú es el Gurugú, viva historia política-torera-civil de Logroño y su casco antiguo! Y hasta que a este servidor le quede una gota de sangre hará lo imposible para que el bar más antiguo de Logroño se mantenga en pie y prospere”.
P.D. Decía arriba que el Gurugú se enclava en la Judería, la Villanueva o como quiera que ese barrio se llame. Los expertos no se ponen de acuerdo y a mí me da un poco igual: para los críos del Logroño de mi época, sus siete calles serán siempre los siete pecados y que nadie se me enfade. Hacía alusión esta expresión popular a los garitos de dudosa reputación que albergaba sobre todo una de esas calles, Rodríguez Paterna, que ahí resisten aunque ya un poco en retirada.

Sombrerería Dulin - Logroño

Desde que Pablo decidiese abrir su propio negocio de sombreros hasta que Mari Ángeles y Maribel, sus bisnietas, han decido 'descubrirse' diciendo a su clientela más cercana que lo dejan pasado 120 años. Cuatro generaciones presentes en tres siglos que han convertido a tan histórica sombrerería familiar en todo un icono no ya sólo de la calle Portales sino de la ciudad de Logroño. Y lo que le queda...
Sombrerería Dulín se traspasa por jubilación y, desde el próximo 1 de marzo, será otra centenaria tienda- taller de Valencia -hoy fábrica-almacén-, Sombreros Albero, quien la mantenga abierta y siga cumpliendo años. El acuerdo, en palabras de sus propietarios, no fue difícil pues otro sombrerero de toda la vida, enamorado del establecimiento logroñés, ya había mostrado su interés llegado el momento.

Humedal de Fuentepeña - Burgos

Humedal de Fuentepeña es un espacio natural del norte de España situado en el término municipal de Hacinas, en la provincia de Burgos.

(Wikipedia)

viernes, 3 de marzo de 2017

Casa Navas - Reus

La casa Navàs es uno de los más importantes edificios modernistas de la ciudad de Reus (Tarragona) España, que fue proyectado por el arquitecto barcelonés Lluís Domènech i Montaner y construido entre 1901 y 1908, por encargo de su propietario, Joaquim Navàs Padró. Está situada en una esquina entre la plaza Mercadal y la calle Jesús, y junto a la calle Mayor.
La torre que tenía en el ángulo de la fachada fue destruida en un bombardeo durante la Guerra Civil y no ha sido restaurada. El interior es espacioso y de mucha luminosidad. El primer piso fue durante muchos años la consulta del doctor Nolla. Los mármoles de las escaleras fueron realizados por Alfons Jujol, los estucados y pinturas murales por Tomás Bergadà. El mobiliario es obra deGaspar Homar que hace de interiorista diseñando lámparas de latón, percheros, sillas, etc. Las baldosas son de Hipólito Montseny. Las vidrieras son obra de Jeroni Ferran Granell i Manresa y los mosaicos del taller de Lluís Brú.

La Casa Navàs es un ejemplo único de su clase, ya que conserva prácticamente todos los elementos tal y como quedó cuando terminó su construcción: las luces, el mobiliario, las tapicerías bordadas, la ropa del hogar, los damascos de los balcones para los días de fiesta, los estores y los tejidos de seda de las paredes.
La planta baja está ocupada en la actualidad por una antigua tienda de tejidos, conocida por Casa Navàs. La casa es propiedad de los descendientes de un sobrino de la esposa de Joaquim Navàs.

(Wikipedia)