Tal recinto, la Plaza del Mercado, se abre ante los dos soportales de la iglesia, el occidental y el del medio que ocupan, respectivamente, los terrenos del cementerio viejo y nuevo, es decir, el que correspondía a la primera fábrica de la iglesia y aquel que se formó al reedificarse el templo en el siglo XVII. Los dos soportales parecen también obra de este siglo, aunque añadidos posteriormente. El occidental corresponde a la tipología corriente de pórtico simple abierto a los pies de la iglesia, mientras que el segundo constituye una solución excepcional por la espléndida estructura de su cubierta formada por nueve cerchas arqueadas propias de la mejor línea de la arquitectura de madera para armar de los maestros carpinteros barrocos. Las armaduras resuelven espléndidamente la luz de la cubierta de vertientes a un agua, sustituyendo el tirante horizontal por una solución en arco que magnifica el espacio y triangula el extremo más alto para trasladar los mayores empujes al muro de la iglesia y a los pilares adosados a ella. El perímetro exterior lo constituyen trece tramos en arco que enlazan los potentes contrarrestos y apoyos de las cerchas; existen cinco entradas jalonadas por pináculos laterales moldurados estando cerrados los demás tramos por múrete de sillería caliza con bancos corridos al interior que, con los adosados al muro de la iglesia, forman una doble fila de asientos propia de un paseo, función que actualmente desempeña este singularísimo espacio, además del de lugar de encuentro.
El suelo está pavimentado con losas calizas desde 1777, fecha en que probablemente los canónigos de la iglesia accedieron a compartir el paseo cotidiano con el resto de la población, que terminó haciéndolo suyo.
La edificación perimetral es muy discreta y está siendo sustituida por soluciones de mayor altura y escasa adecuación al conjunto.
( La plaza en la ciudad)
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lunes, 28 de agosto de 2017
domingo, 13 de agosto de 2017
Plaza Mayor de Orduña
El lado noroeste está ocupado por el largo y severo frente de la casa de la aduana, construida en 1872. La iglesia de San Juan se halla en el vértice sur con una solución también exenta en la que sus dos altas espadañas le asignan el papel de hito visual más destacado mientras que la casa consistorial, construida en 1722, está situada en el ángulo noroeste v en una alineación de edificios de vivienda. El resto de edificación corresponde en su mayor parte a los siglos XVIII y XIX con altura de cornisa bastante uniforme y escasa renovación reciente, si bien en el lateral contiguo a la iglesia te eleva un inmueble de muy escasa adecuación al conjunto.
La superficie peatonal ante el edificio de la aduana acusa el desnivel descendente del terreno hacia el vértice occidental; está densamente arbolado y dividido en dos zonas: una de estancia, entre macizos de césped y bancos perimetrales, y otra presidida por el quiosco de música, en cuyo borde suroeste y en lo alto de una escalinata que salva el desnivel, se halla el busto del carlista Zumalacárregul rodeado de césped. Farolas de diseño reciente, cabinas de teléfono, buzón de correo y caseta de golosinas completan el resto de amueblamiento, del que destacan el quiosco de música y la fuente decimonónica.
(La plaza en la ciudad)
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jueves, 1 de junio de 2017
Plaza de Camposagrado - Avilés
La Plaza de Camposagrado corresponde a una actuación de remodelación en el Interior del pequeño casco medieval, configurándose como espacio de respeto ante el palacio que le da nombre. Su origen, pues, debe estar vinculado a la construcción del palacio en el siglo XVII y mantuvo un acusado carácter de intimidad y, aún de cierta privacidad en favor de éste hasta que a finales del XIX se abrieron las dos calles que le han dejado en una posición exenta.
La superficie de esta plaza tiene una ligera pendiente ascendente en sentido N-S. Su ordenamiento reciente delimita, a través de un muro bajo que hace función de banco corrido, un ámbito peatonal que se extiende ante el edificio situado en el lado opuesto al palacio. Esta solución, con la que se pretende facilitar la circulación del transito rodado en una trama poco adecuada al mismo desvincula el palacio de su espacio propio.
La edificación de acompañamiento es reciente en su mayor parte y presenta discretos volúmenes si se exceptúa el edificio de la esquina poniente construido tras el abandono del convento cisterciense y una solución reciente de tinte monumentalista para sede de la Caja de Ahorros de Asturias. El lado oriental está formado por el lateral de una casa de origen medieval y el muro de cierre del espacio libre correspondiente a un edificio de la Plaza de San Nicolás con el que se rompe la continuidad edificada.
(La plaza en la ciudad)
La superficie de esta plaza tiene una ligera pendiente ascendente en sentido N-S. Su ordenamiento reciente delimita, a través de un muro bajo que hace función de banco corrido, un ámbito peatonal que se extiende ante el edificio situado en el lado opuesto al palacio. Esta solución, con la que se pretende facilitar la circulación del transito rodado en una trama poco adecuada al mismo desvincula el palacio de su espacio propio.
La edificación de acompañamiento es reciente en su mayor parte y presenta discretos volúmenes si se exceptúa el edificio de la esquina poniente construido tras el abandono del convento cisterciense y una solución reciente de tinte monumentalista para sede de la Caja de Ahorros de Asturias. El lado oriental está formado por el lateral de una casa de origen medieval y el muro de cierre del espacio libre correspondiente a un edificio de la Plaza de San Nicolás con el que se rompe la continuidad edificada.
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lunes, 6 de febrero de 2017
Plaza de Santa María - Lerín
La oblicuidad de la iglesia respecto al trazado regular de la villa, causa de la singularidad de la PLAZA DE SANTA MARIA, no se debe a un cambio de orientación de la iglesia gótica anterior, sino que la que se edifica en el último tercio del siglo XVI sigue exactamente la que tenía aquella. El templo mantiene la orientación tradicional, mientras que los ejes principales de la villa están girados respecto a ella. Es una solución poco frecuente en los burgos planificados que encontramos tímidamente planteada en el casco antiguo de Bilbao, en Los Arcos y en Viana.
En la plaza de Lerín el gran acierto está en haberse adosado a la iglesia el palacio barroco, lo que da a la plaza una mayor apariencia de amplitud por la fuga espacial que produce el amplio ángulo obtuso que forman ambos edificios. Al mismo tiempo el conjunto define una composición volumétrica muy rica, en la que los cuerpos de mayor animación ornamental ocupan los primeros planos respecto a la más escueta fábrica de los altos y retranqueados volúmenes de la nave. Elevándose sobre todos ellos, la aguja de la torre actúa como hito principal en torno al que gira la composición del conjunto, en tanto que el potente volumen avanzado del crucero lo hace como cierre rotundo de la parte más importante de lá escena.
El resto de la edificación de la plaza contrasta con la calidad constructiva, estilística y compositiva de estos edificios y se encuentra en la línea de las modestas soluciones urbanas del siglo pasado, constituyendo un buen acompañamiento al tema principal. Tan sólo el volumen, materiales y composición de un edificio recién construido, rompe la armonía general.
Este espacio conserva hoy su carácter significativo, es lugar de encuentro, tiene un comercio relativamente importante como prolongación del que existe en la calle Mayor, y sigue siendo escenario de las fiestas taurinas, para las que se forma la característica barrera de madera que sustituye a los carros y galeras con que se cerraba antiguamente. Pero el uso de su superficie como lugar de estacionamiento de vehículos distorsiona su disfrute y representatividad.
(La plaza en la ciudad)
En la plaza de Lerín el gran acierto está en haberse adosado a la iglesia el palacio barroco, lo que da a la plaza una mayor apariencia de amplitud por la fuga espacial que produce el amplio ángulo obtuso que forman ambos edificios. Al mismo tiempo el conjunto define una composición volumétrica muy rica, en la que los cuerpos de mayor animación ornamental ocupan los primeros planos respecto a la más escueta fábrica de los altos y retranqueados volúmenes de la nave. Elevándose sobre todos ellos, la aguja de la torre actúa como hito principal en torno al que gira la composición del conjunto, en tanto que el potente volumen avanzado del crucero lo hace como cierre rotundo de la parte más importante de lá escena.
El resto de la edificación de la plaza contrasta con la calidad constructiva, estilística y compositiva de estos edificios y se encuentra en la línea de las modestas soluciones urbanas del siglo pasado, constituyendo un buen acompañamiento al tema principal. Tan sólo el volumen, materiales y composición de un edificio recién construido, rompe la armonía general.
Este espacio conserva hoy su carácter significativo, es lugar de encuentro, tiene un comercio relativamente importante como prolongación del que existe en la calle Mayor, y sigue siendo escenario de las fiestas taurinas, para las que se forma la característica barrera de madera que sustituye a los carros y galeras con que se cerraba antiguamente. Pero el uso de su superficie como lugar de estacionamiento de vehículos distorsiona su disfrute y representatividad.
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domingo, 29 de enero de 2017
Plaza Poniente de la Catedral - Lugo
El aspecto actual de la plaza arranca, sin embargo, de las transformaciones experimentadas en el siglo XVIII cuando Casas y Nóvoa termina el claustro y Sánchez Bort proyecta una nueva fachada que cierra la iglesia románica flanqueándola por elevadas torres, con lo cual se aumentaron considerablemente las dimensiones del viejo frontis religioso. Por las mismas fechas se reconstruye la puerta de Santiago y de forma progresiva son renovados los distintos inmuebles de su entorno teniendo, probablemente, la intención de trazar una plaza regular que no se lleva a efecto. Así las edificaciones del norte y sur están resueltas de forma unitaria y con una gran calidad mientras el lado oeste, exceptuando la casa de los Montenegro, empaña notablemente el conjunto. No obstante, su originalidad se subraya con la presencia contrastada del sobrio y largo lienzo fortificado trente a la fachada religiosa cuya ingente masa y grandiosidad se impone en un recinto espacial de moderadas dimensiones.
La diferencia de niveles, que da a esta plaza unas características especiales, ha sido sugestiva y diferenciadamente resuelta. Al este, el gran atrio con la solución decimonónica de muro bajo, pináculos y bancos corridos de cantería desarrolla un único y bello espacio horizontal espléndidamente pavimentado con losas de granito. Por el contrarto, el frente de poniente se rompe con dos planos contrapuestos: el de la calle que, como profundo sumidero baja hada la puerta de Santiago, y el de la rampa que, en sentido contrario y sustituyendo a una antigua escalera, permite el acceso a las murallas. El vacío abierto por la escasa altura de estas defensas y la ausencia de edificación se cierra con dos magníficos negrillos que han sido plantados con esta intención. Finalmente el pavimento, contrastando con el del atrio, es de hormigón en la calle del Buen Jesús y el resto, excepto la estrecha franja de losas ante las casas de los Canónigos es de adoquín granítico.
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lunes, 2 de enero de 2017
Plaza de Joaquín del Piélago - Comillas
La Plaza de Joaquín del Piélago es un recinto, al extremo oeste de la población y en contacto con la carretera de Cabezón de la Sal, que parece corresponder a un antiguo espacio de intercambio situado al borde exterior del casco. Desde 1899, una magnífica fuente modernista de Eduardo María García Frutos da a este recinto una especial significatividad.
Su planta es angular, con el espacio principal abierto parcialmente hacía poniente a través del muro de la finca que lo limita, solución que se repite en su extensión hacia el el mediodía. La fachada norte consta de una alineación de buenas casas con los característicos corredores de madera y un torreón cuya tipología enlaza con la de los modelos montañeses medievales. En esta misma línea de calidad arquitectónica están los dos edificios decimonónicos de los laterales del sur y poniente mientras que el cerramiento oriental se presenta con una calidad menor.
Puede decirse que la plaza, como la villa, tienen el doble carácter urbano y rural que les dan, respectivamente, la estructuración general de las pequeñas e irregulares manzanas y la situación en el borde del casco de las aberturas hacia las huertas por encima de las tapias.
La superficie es casi horizontal; su zona centro, en torno al la fuente, se halla empedrada formando recuadros entre aceras de losetas de cemento, plantaciones de acacias, bancos y calzadas asfálticas.
(La plaza en la ciudad)
Su planta es angular, con el espacio principal abierto parcialmente hacía poniente a través del muro de la finca que lo limita, solución que se repite en su extensión hacia el el mediodía. La fachada norte consta de una alineación de buenas casas con los característicos corredores de madera y un torreón cuya tipología enlaza con la de los modelos montañeses medievales. En esta misma línea de calidad arquitectónica están los dos edificios decimonónicos de los laterales del sur y poniente mientras que el cerramiento oriental se presenta con una calidad menor.
Puede decirse que la plaza, como la villa, tienen el doble carácter urbano y rural que les dan, respectivamente, la estructuración general de las pequeñas e irregulares manzanas y la situación en el borde del casco de las aberturas hacia las huertas por encima de las tapias.
La superficie es casi horizontal; su zona centro, en torno al la fuente, se halla empedrada formando recuadros entre aceras de losetas de cemento, plantaciones de acacias, bancos y calzadas asfálticas.
(La plaza en la ciudad)
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domingo, 27 de noviembre de 2016
Espacios del Ayuntamiento - Mieres
Expresión del amplio desarrollo decimonónico son los actuales ESPACIOS DEL AYUNTAMIENTO. Este edificio se construye en 1862 situándolo, aproximadamente, en mitad de la distancia que separaba los barrios de La Pasera y La Villa y dirigiendo su fachada principal de soportales hacia el viejo camino medieval. Su fábrica ocupa una situación centrada y exenta entre dos manzanas de borde del ensanche dividiendo el espacio de dos zonas con distintas funciones: la representativa, al este, que corresponde al espacio ante su fachada principal y la de esparcimiento en el lado de poniente.
La intención de destacar el papel simbólico del Ayuntamiento es clara en su composición general y solución arquitectónica, que corresponde tipológicamente a un marcado formalismo clasicista: primer cuerpo de soportales con cinco arcos carpanel de gruesos pilares cuya traza se continúa en la parte superior con pilastras gigantes; entre ellas destacan los grandes ventanales bajo frontones y el significativo balcón central; como remate y no falta el característico campanil decimonónico que constituye un importente elemento vertical en el conjunto de la fachada.
El espacio representativo está abierto por su lado de levante a la ladera arbolada que se ha cortado en este tramo para construir un muro de sostenimiento en forma de tímida exedra. En su centro se colocó un monumento al poeta local del bable, Teodoro Cuesta, que ha sido trasladado y sustituido, con criterio equivocado, por un reducido espacio de estacionamiento. La edificación complementaria es de escasa entidad volumétrica y corresponde a modelos característicos de los años próximos al 1900.
El espacio ajardinado posee, en cambio, edificios de construcción reciente y altura mayor, excepto en una amplia parcela de su lado sur que permanece sin edificar y se utiliza como área de juego. El trazado del jardín central obedece a una rigidez geométrica con caminos que convergen en el punto central donde se ha colocado una farola de fundición con banco circular como base. El conjunto está bien dotado de bancos, con abundante y denso arbolado.
(La plaza en la ciudad)
La intención de destacar el papel simbólico del Ayuntamiento es clara en su composición general y solución arquitectónica, que corresponde tipológicamente a un marcado formalismo clasicista: primer cuerpo de soportales con cinco arcos carpanel de gruesos pilares cuya traza se continúa en la parte superior con pilastras gigantes; entre ellas destacan los grandes ventanales bajo frontones y el significativo balcón central; como remate y no falta el característico campanil decimonónico que constituye un importente elemento vertical en el conjunto de la fachada.
El espacio representativo está abierto por su lado de levante a la ladera arbolada que se ha cortado en este tramo para construir un muro de sostenimiento en forma de tímida exedra. En su centro se colocó un monumento al poeta local del bable, Teodoro Cuesta, que ha sido trasladado y sustituido, con criterio equivocado, por un reducido espacio de estacionamiento. La edificación complementaria es de escasa entidad volumétrica y corresponde a modelos característicos de los años próximos al 1900.
El espacio ajardinado posee, en cambio, edificios de construcción reciente y altura mayor, excepto en una amplia parcela de su lado sur que permanece sin edificar y se utiliza como área de juego. El trazado del jardín central obedece a una rigidez geométrica con caminos que convergen en el punto central donde se ha colocado una farola de fundición con banco circular como base. El conjunto está bien dotado de bancos, con abundante y denso arbolado.
(La plaza en la ciudad)
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martes, 22 de noviembre de 2016
Plaza de España - Lugo
El amplio cuadrilátero de la PLAZA DE ESPAÑA se abre hoy allí donde el núcleo medieval extendió sus huertas y modestas construcciones bajo la denominación Cortiños de San Román.
Su lado norte coincide con un tramo del gran eje que recorrían los peregrinos y su superficie de poniente estuvo ocupada por la fábrica del convento de Agustinas. Hacia levante, con un marcado distanciamiento, Pedro de Artigas construyó la Casa Consistorial en el siglo XVI y, durante la misma centuria, el nuevo seminario se sitúa ocupando unos solares del mediodía. La proximidad de estos importantes edificios con amplio espacio entre ellos permitió formar una plaza enmarcada por sus respectivas fachadas. La consolidación definitiva de tal espacio como centro de convivencia ciudadana se realiza en el siglo XVIII al decidirse la reconstrucción del Consistorio para presidir la plaza con el ornamento y localidad que son habituales en los ayuntamientos barrocos.
No obstante, su perímetro actual, amplio trapecio de 121 por 76 m., con suave pendiente E-O, es fruto del siglo XIX cuando el derribo del desamortizado convento de Agustinas (1840) hizo posible su ampliación regular. Hacia este gran recinto, convertido en punto neurálgico del Lugo decimonónico, se abren entonces nuevas calles - la de la Reina - inaugurada por Isabel II en 1854, y la del Obispo Aguirre, ya a finales de siglo - y su espacio central es objeto de un cuidado tratamiento. Parte de los antiguos terrenos de las Agustinas se rellenan con una plantación de negrillos cuyo gran desarrollo actua de una forma muy eficaz como reductor del espacio, mientras que, en el resto del recinto, predomina la jardinería y un arbolado más transparente. Tambien sus funciones estám diferenciadas: el área de negrillos se convirtió en paseo de verano con bancos perimetrales y superficie enarenada; a continuación, un espacio en torno al quiosco donde se celebran conciertos de música que atraen a numeroso público y, por último, una amplia zona con la fuente monumental cuya gran matrona y leones de hierro habían sido fundidos por la fábrica de Sargadelos en 1861.
Al mismo tiempo se fueron transformando los inmuebles que conformaban las distintas alineaciones de la plaza. El Consistorio añade a su arquitectura barroca la torre del reloj (1873). En el lado sur, el convento de San Francisco sustituye al antiguo seminario y, haciendo esquina con la calle del Obispo Aguirre, el Círculo de las Artes, la Sociedad recreativa y cultural de más empaque por aquellas fechas, inaugura su nueva sede social. Mientras tanto, en la alineación septentrional, los viejos inmuebles asoportalados se van renovando con atractivos locales comerciales siguiendo un proceso que integrará en estrecha convivencia edificios diezochescos y decimonónicos. Bajo sus soportales se realiza el paseo de invierno cuya animación, cuando el tiempo lo permite, se extiende al espacio inmediato, el llamado Cantón, magníficamente orientado hacia mediodía.
Hoy, cuando aun pervive en esta plaza parte de aquella vitalidad como lugar por excelencia de comercio, encuentro y paseo, su amplia superficie central sigue manteniendo la ordenación anterior, exceptuando el extremo de levante donde se han trazado los nuevos jardines de la Media Luna al trasladarse a otro lugar la vieja fuente de Sargadelos cuyos leones permanecen, sin embargo, flanqueando las escaleras de acceso a la zona de poniente. También el contorno arquitectónico ha experimentado algunas transformaciones. En los años 30 se reconstruyen los dos edificios inmediatos a la calle del Doctor Castro, cuyos volúmenes y módulos contrastan con la edificación anterior. Más tarde, siguiendo los mismos criterios, fueron sustituidos los edificios del hotel Méndez Núñez con inconvenientes y de exagerados volúmenes, mientras que en el lado del mediodía se produjeron otras renovaciones puntuales de características semejantes y en la fachada del poniente se iniciaron derribos que aún mantienen sin resolver el cierre de este lateral.
(La plaza en la ciudad)
Su lado norte coincide con un tramo del gran eje que recorrían los peregrinos y su superficie de poniente estuvo ocupada por la fábrica del convento de Agustinas. Hacia levante, con un marcado distanciamiento, Pedro de Artigas construyó la Casa Consistorial en el siglo XVI y, durante la misma centuria, el nuevo seminario se sitúa ocupando unos solares del mediodía. La proximidad de estos importantes edificios con amplio espacio entre ellos permitió formar una plaza enmarcada por sus respectivas fachadas. La consolidación definitiva de tal espacio como centro de convivencia ciudadana se realiza en el siglo XVIII al decidirse la reconstrucción del Consistorio para presidir la plaza con el ornamento y localidad que son habituales en los ayuntamientos barrocos.
No obstante, su perímetro actual, amplio trapecio de 121 por 76 m., con suave pendiente E-O, es fruto del siglo XIX cuando el derribo del desamortizado convento de Agustinas (1840) hizo posible su ampliación regular. Hacia este gran recinto, convertido en punto neurálgico del Lugo decimonónico, se abren entonces nuevas calles - la de la Reina - inaugurada por Isabel II en 1854, y la del Obispo Aguirre, ya a finales de siglo - y su espacio central es objeto de un cuidado tratamiento. Parte de los antiguos terrenos de las Agustinas se rellenan con una plantación de negrillos cuyo gran desarrollo actua de una forma muy eficaz como reductor del espacio, mientras que, en el resto del recinto, predomina la jardinería y un arbolado más transparente. Tambien sus funciones estám diferenciadas: el área de negrillos se convirtió en paseo de verano con bancos perimetrales y superficie enarenada; a continuación, un espacio en torno al quiosco donde se celebran conciertos de música que atraen a numeroso público y, por último, una amplia zona con la fuente monumental cuya gran matrona y leones de hierro habían sido fundidos por la fábrica de Sargadelos en 1861.
Al mismo tiempo se fueron transformando los inmuebles que conformaban las distintas alineaciones de la plaza. El Consistorio añade a su arquitectura barroca la torre del reloj (1873). En el lado sur, el convento de San Francisco sustituye al antiguo seminario y, haciendo esquina con la calle del Obispo Aguirre, el Círculo de las Artes, la Sociedad recreativa y cultural de más empaque por aquellas fechas, inaugura su nueva sede social. Mientras tanto, en la alineación septentrional, los viejos inmuebles asoportalados se van renovando con atractivos locales comerciales siguiendo un proceso que integrará en estrecha convivencia edificios diezochescos y decimonónicos. Bajo sus soportales se realiza el paseo de invierno cuya animación, cuando el tiempo lo permite, se extiende al espacio inmediato, el llamado Cantón, magníficamente orientado hacia mediodía.
Hoy, cuando aun pervive en esta plaza parte de aquella vitalidad como lugar por excelencia de comercio, encuentro y paseo, su amplia superficie central sigue manteniendo la ordenación anterior, exceptuando el extremo de levante donde se han trazado los nuevos jardines de la Media Luna al trasladarse a otro lugar la vieja fuente de Sargadelos cuyos leones permanecen, sin embargo, flanqueando las escaleras de acceso a la zona de poniente. También el contorno arquitectónico ha experimentado algunas transformaciones. En los años 30 se reconstruyen los dos edificios inmediatos a la calle del Doctor Castro, cuyos volúmenes y módulos contrastan con la edificación anterior. Más tarde, siguiendo los mismos criterios, fueron sustituidos los edificios del hotel Méndez Núñez con inconvenientes y de exagerados volúmenes, mientras que en el lado del mediodía se produjeron otras renovaciones puntuales de características semejantes y en la fachada del poniente se iniciaron derribos que aún mantienen sin resolver el cierre de este lateral.
(La plaza en la ciudad)
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martes, 15 de noviembre de 2016
Plaza del Campo - Lugo
La Plaza del Campo respondió, originariamente, al esquema triangular de los espacios de mercado que surgen en el compacto interior de las pueblas medievales en una encrucijada de calles; en este caso, la del Obispo Basulto con bellas perspectivas hacia la catedral, la del Miño, antiguo paso de peregrinos, el eje comercial de la calle de la Cruz, la famosa Ruanueva, por donde se salía hacia Brigantium, y la calle Armañá. Durante siglos su recinto fue escenario de un bullicioso mercado de productos del campo que llegó a extenderse por el primer tramo de las calles del Miño y de la Catedral y se animó con un gran número de modestas fondas y tabernas que perviven parcialmente en nuestros días.
Su irregular y reducida superficie, descendente hacia la puerta Miña y antaño recubierta por viejas losas, mantuvo el trazado primitivo hasta comienzos de nuestro siglo. Pero, entonces, la supresión de los soportales situados en el lado norte del arranque de la calle del Miño originará un nuevo espacio de compleja planta al incorporar no sólo un tramo de dicha calle, sino, también, el espacio de encrucijada con la calle de la Catedral. El ámbito significativo de la plaza continúa siendo el recinto del medievo con la magnífica puntualización de la fuente barroca que el obispo Izquierdo mandó construir en 1754, para recoger las aguas del viejo acueducto. A la vez, este recinto se abre hacia poniente con una fuga espacial que es subrayada por la pendiente descendente y la revalorización de la fachada de los soportales.
El conjunto de la plaza conserva esa especial belleza plástica que fue adquiriendo al renovarse sus distintos inmuebles a lo largo de los siglos XVII, XVIII y XIX. Destaca la calidad arquitectónica de los edificios asoportalados del levante y mediodía cuyas severas fachadas de granito se adornan con buena cerrajería o esas viviendas que, situadas en el extremo oeste, presentan ya las características populares de blancos encalados y desiguales soportales adintelados donde aun puede contemplarse un viejo capitel romano. Sólo el nuevo edificio en chaflán del ángulo norte rompe con su volumen y tratamiento inadecuado la escala y ambiente general del conjunto.
(La plaza en la ciudad)
Su irregular y reducida superficie, descendente hacia la puerta Miña y antaño recubierta por viejas losas, mantuvo el trazado primitivo hasta comienzos de nuestro siglo. Pero, entonces, la supresión de los soportales situados en el lado norte del arranque de la calle del Miño originará un nuevo espacio de compleja planta al incorporar no sólo un tramo de dicha calle, sino, también, el espacio de encrucijada con la calle de la Catedral. El ámbito significativo de la plaza continúa siendo el recinto del medievo con la magnífica puntualización de la fuente barroca que el obispo Izquierdo mandó construir en 1754, para recoger las aguas del viejo acueducto. A la vez, este recinto se abre hacia poniente con una fuga espacial que es subrayada por la pendiente descendente y la revalorización de la fachada de los soportales.
El conjunto de la plaza conserva esa especial belleza plástica que fue adquiriendo al renovarse sus distintos inmuebles a lo largo de los siglos XVII, XVIII y XIX. Destaca la calidad arquitectónica de los edificios asoportalados del levante y mediodía cuyas severas fachadas de granito se adornan con buena cerrajería o esas viviendas que, situadas en el extremo oeste, presentan ya las características populares de blancos encalados y desiguales soportales adintelados donde aun puede contemplarse un viejo capitel romano. Sólo el nuevo edificio en chaflán del ángulo norte rompe con su volumen y tratamiento inadecuado la escala y ambiente general del conjunto.
(La plaza en la ciudad)
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domingo, 30 de octubre de 2016
Plaza de España - Castro Urdiales
La actual Plaza de España se abre frente a la dársena construida a finales del medievo y ante la torre que fue del marqués de Santillana. Es un espacio que, en tiempos medievales, constituyó el lugar principal donde se verificaban no solo las operaciones de fondeo, carga y descarga, uno también la vida activa de la puebla. Actualmente la decadencia de la pesca y el incremento turístico experimentado en los últimos años van cambiando sus usos tradicionales: en algunos locales de las plantas bajas se instalan nuevos restaurantes dirigidos a la población exterior y el espacto central, abierto a la ría y animado por la actividad pesquera hasta hace pocos años, es hoy dominio casi exclusivo del automóvil.
También su fisonomía ha experimentado sensibles transformaciones a lo largo del tiempo. La superficie se amplió con distintas obras portuarias que modificaron su antiguo perímetro y aunque el viejo torreón del marques de Santillana - cuyos dueños cobraban por permitir el amarre de los barcos a las rocas de su propiedad- permanece en el mismo solar, su fabrica ha sido progresivamente transformada y convertida en Casa Consistorial. El conjunto de la edificación del norte y noroeste conserva un fuerte carácter popular con bajos asoportalados y plantas altas renovadas progresivamente desde mediados del XIX para abrir las lóbregas viviendas antiguas con balcones y miradores de madera que característicos de la arquitectura urbana decimonónica, reciben sin embargo, un tratamiento popular muy típico de las villas costeras dd norte, El pavimento de los soportales, de sillería caliza, está elevado sobre el nivel de la superficie central unos 70 cms. lo que ha obligado a construir un peto y banco corrido que se interrumpe con pequeños tramos de escaleras en los puntos de acceso. Pero, además, el recinto de esta plaza es inseparable de todo el ámbito de la dársena vieja cuya imagen marinera, presidida por la iglesia y el castillo, inspiró un conocido lienzo de Solana. Su larga cornisa edificada hasta los bordes de los modernos muelles, desde los peñascos de Santa Ana y el Castro de la Asunción hasta la plaza de la Barrera constituye un conjunto de gran calidad.
( La plaza en la ciudad)
También su fisonomía ha experimentado sensibles transformaciones a lo largo del tiempo. La superficie se amplió con distintas obras portuarias que modificaron su antiguo perímetro y aunque el viejo torreón del marques de Santillana - cuyos dueños cobraban por permitir el amarre de los barcos a las rocas de su propiedad- permanece en el mismo solar, su fabrica ha sido progresivamente transformada y convertida en Casa Consistorial. El conjunto de la edificación del norte y noroeste conserva un fuerte carácter popular con bajos asoportalados y plantas altas renovadas progresivamente desde mediados del XIX para abrir las lóbregas viviendas antiguas con balcones y miradores de madera que característicos de la arquitectura urbana decimonónica, reciben sin embargo, un tratamiento popular muy típico de las villas costeras dd norte, El pavimento de los soportales, de sillería caliza, está elevado sobre el nivel de la superficie central unos 70 cms. lo que ha obligado a construir un peto y banco corrido que se interrumpe con pequeños tramos de escaleras en los puntos de acceso. Pero, además, el recinto de esta plaza es inseparable de todo el ámbito de la dársena vieja cuya imagen marinera, presidida por la iglesia y el castillo, inspiró un conocido lienzo de Solana. Su larga cornisa edificada hasta los bordes de los modernos muelles, desde los peñascos de Santa Ana y el Castro de la Asunción hasta la plaza de la Barrera constituye un conjunto de gran calidad.
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lunes, 24 de octubre de 2016
Plaza de Santa Ana - Durango
La PLAZA DE SANTA ANA al sur de la puebla, se consolidó a partir de la iglesia edificada en el siglo XVI, contigua al llamado portal de Santa Ana que fue construido en 1566 y renovado en 1774, y de la decisión municipal, tomada en 1831, para urbanizar este espacio.
(La plaza en la ciudad)
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miércoles, 19 de octubre de 2016
Plaza de la Casa del Regadío - Puentelareina
A partir de los siglos XVII y XVIII la nueva burguesía agraria sustituye a la comercial y va ocupando sus antiguos solares en la parte más significativa de la población. A esta etapa corresponde la formación de la PLAZA DE LA CASA DEL REGADIO; abierta en una de las anchas manzanas centrales, aproximadamente centrada en la dimensión longitudinal del recinto y en contacto con la Calle Mayor y con el exterior, a través de un pasadizo.
Perdida la importancia que le diera el camino de Santiago la ciudad dirige sus esfuerzos hacia la potenciación de los recursos agrarios, iniciando una política de regadío de las tierras de la vega. Los regantes se constituyen en el grupo social más influyente y son capaces de promover la apertura del mayor espacio significativo del recinto y de un edificio propio que por su localización y rango arquitectónico se convierte en tema urbano relevante.
Su tipología, de largo frontis con amplio soportal de arcos de medio punto y tres plantas altas de ladrillo y de balcones corridos, es propia de una plaza de espectáculos y asume el papel de representatividad que corresponde a un edificio de concejo. Pero el esfuerzo de los regantes no tuvo respuesta en cuanto a la posibilidad de obtener un recinto homogéneo; en la fachada opuesta aunque se abrió un profundo soportal para la función de mercado, su solución arquitectónica, como la del edificio contiguo, nada tiene que ver con la del de los regantes, ni en cuanto a calidades constructivas y de diseño ni en homogeneidad. En las parcelas de los dos frentes menores se ha ido renovando la edificación con alturas de cuatro y cinco plantas desde el siglo pasado hasta hoy, con fachadas de soluciones diversificadas.
No obstante, después de la confección del plano de la plaza, un edificio de cuatro niveles y solución análoga a la de los regantes, sustituye al antiguo soportal de mercado. Actualmente este espacio mantiene una actividad comercial moderada como extensión de la que se desarrolla en la Calle Mayor, pero los automóviles lo ocupan permanentemente por no existir otro lugar apto para ellos en todo el recinto.
(La plaza en la ciudad)
Perdida la importancia que le diera el camino de Santiago la ciudad dirige sus esfuerzos hacia la potenciación de los recursos agrarios, iniciando una política de regadío de las tierras de la vega. Los regantes se constituyen en el grupo social más influyente y son capaces de promover la apertura del mayor espacio significativo del recinto y de un edificio propio que por su localización y rango arquitectónico se convierte en tema urbano relevante.
Su tipología, de largo frontis con amplio soportal de arcos de medio punto y tres plantas altas de ladrillo y de balcones corridos, es propia de una plaza de espectáculos y asume el papel de representatividad que corresponde a un edificio de concejo. Pero el esfuerzo de los regantes no tuvo respuesta en cuanto a la posibilidad de obtener un recinto homogéneo; en la fachada opuesta aunque se abrió un profundo soportal para la función de mercado, su solución arquitectónica, como la del edificio contiguo, nada tiene que ver con la del de los regantes, ni en cuanto a calidades constructivas y de diseño ni en homogeneidad. En las parcelas de los dos frentes menores se ha ido renovando la edificación con alturas de cuatro y cinco plantas desde el siglo pasado hasta hoy, con fachadas de soluciones diversificadas.
No obstante, después de la confección del plano de la plaza, un edificio de cuatro niveles y solución análoga a la de los regantes, sustituye al antiguo soportal de mercado. Actualmente este espacio mantiene una actividad comercial moderada como extensión de la que se desarrolla en la Calle Mayor, pero los automóviles lo ocupan permanentemente por no existir otro lugar apto para ellos en todo el recinto.
(La plaza en la ciudad)
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martes, 11 de octubre de 2016
Plaza de San Nicolás - Avilés
La Plaza de San Nicolás constituye el ámbito representativo de mayor antigüedad de La Villa. Enlaza con una de las puertas de la muralla - dirigida al viejo puente de comunicación con Sabugo - a través de un corto tramo de calle que, desde 1248, se denominaba del Azogue. Es posible, pues, que el actual recinto atrio de San Nicolás, además de espacio de respeto ante la iglesia románica, sirviera como ámbito de mercado medieval. Se sabe que en él y en la capilla de los Alas tenían lugar las reuniones del concejo y en un grabado de Parcerisa aparece cubierto, en parte, con un soportal adintelado y separado del resto de la plaza por su correspondiente cerramiento.
Actualmente el espacio principal tiene ligera pendiente ascendente en sentido N-S, mas pronunciada en la calle de Sánchez Calvo que baja hacia la ría y hacia el parque Menéndez de Avilés. Los suelos conservan la calidad del enlosado antiguo en el eje N-S. pero la pavimentación restante présenla una moderna y confusa solución de materiales y compartimentación. El nivel del soportal de los edificios del oeste tiene una rasante horizontal sin acomodarse a la pendiente de la calle: el espacio principal tuvo el mismo nivel que el atrio — según se aprecia en el citado grabado de Parcerisa —. siendo de construcción reciente el actual cerramiento, peldañeado y crucero del área sur de la plaza.
También su entorno arquitectónico ha experimentado sensibles cambios. En el lateral de naciente se conservan dos edificios del XVII y XVIII - la casona de los Alas y el inmueble contiguo-, mientras que el resto del caserío corresponde a inmuebles de la última centuria y actual, entre los que destaca el frente asoportalado del lado occidental: otros son obra de los años 1965-70 como el edificio de las oficinas de los bancos Pastor y Herrero y la casa de los franciscanos que adosada a la iglesia románica, la avasalla con su volumen inconveniente y acusada fealdad.
(La plaza en la ciudad)
Actualmente el espacio principal tiene ligera pendiente ascendente en sentido N-S, mas pronunciada en la calle de Sánchez Calvo que baja hacia la ría y hacia el parque Menéndez de Avilés. Los suelos conservan la calidad del enlosado antiguo en el eje N-S. pero la pavimentación restante présenla una moderna y confusa solución de materiales y compartimentación. El nivel del soportal de los edificios del oeste tiene una rasante horizontal sin acomodarse a la pendiente de la calle: el espacio principal tuvo el mismo nivel que el atrio — según se aprecia en el citado grabado de Parcerisa —. siendo de construcción reciente el actual cerramiento, peldañeado y crucero del área sur de la plaza.
También su entorno arquitectónico ha experimentado sensibles cambios. En el lateral de naciente se conservan dos edificios del XVII y XVIII - la casona de los Alas y el inmueble contiguo-, mientras que el resto del caserío corresponde a inmuebles de la última centuria y actual, entre los que destaca el frente asoportalado del lado occidental: otros son obra de los años 1965-70 como el edificio de las oficinas de los bancos Pastor y Herrero y la casa de los franciscanos que adosada a la iglesia románica, la avasalla con su volumen inconveniente y acusada fealdad.
(La plaza en la ciudad)
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domingo, 2 de octubre de 2016
Plaza del Ayuntamiento - Comillas
La Plaza del Ayuntamiento de Comillas debió consolidarse en el siglo XVII cuando los vecinos levantaron su nueva iglesia parroquial situándola en posición alejada del puerto, próxima a la vieja ermita de San Juan y, probablemente, a partir de una alineación de forma convexa cuya disposición indica la existencia de un camino hacia la parte alta de la villa, a lo largo de cuyo recorrido se fueron abriendo pequeños espacios c de respeto ante las casas principales. En la centuria siguiente desapareció la ermita y sobre su solar se levantó el Consistorio; ambos edificios, iglesia y ayuntamiento, dieron a este espacio especial y significativo carácter. Ante sus fachadas han seguido colocándose hasta nuestros días los puestos de venta de verduras, frutas y pescados, actividad mercantil que se complementa con la comercial de los locales instalados en las plantas bajas del lado norte.
El conjunto de su irregular recinto aparece caracterizado por acusados contrastes en disposición y arquitectura. Frente la flexibilidad de su alineación norte y la sugestiva fuga espacial hacia el noroeste, subrayada por el aumento apreciable de la pendiente de la calle que allí desemboca, se alza la rígida distribución de los otros lados y una apreciable angostura hacia el noroeste, donde la Casa Consistorial actúa como un pequeño tapón arquitectónico. A la libertad compositiva de las viviendas del lado septentrional —cuyas distintas fachadas con balcones volados, galerías acristaladas y córredores de madera adquieren una marcada vibración— se superpone la escueta sobriedad del edificio religioso cuyos muros sólo se animan con el resalto de los contrafuertes y la discreta portada de ingreso. Cerrando el lado sur se sitúa el buen edificio de la Casa Consistorial con su profundo soportal y composición característicos de los ayuntamientos diezochescos del tramo oriental de la cornisa cantábrica.
La superficie está empedrada en su totalidad. Existen bancos corridos adosados al lateral de la iglesia y no hay amueblamiento urbano de ningún tipo.
(La plaza en la ciudad)
El conjunto de su irregular recinto aparece caracterizado por acusados contrastes en disposición y arquitectura. Frente la flexibilidad de su alineación norte y la sugestiva fuga espacial hacia el noroeste, subrayada por el aumento apreciable de la pendiente de la calle que allí desemboca, se alza la rígida distribución de los otros lados y una apreciable angostura hacia el noroeste, donde la Casa Consistorial actúa como un pequeño tapón arquitectónico. A la libertad compositiva de las viviendas del lado septentrional —cuyas distintas fachadas con balcones volados, galerías acristaladas y córredores de madera adquieren una marcada vibración— se superpone la escueta sobriedad del edificio religioso cuyos muros sólo se animan con el resalto de los contrafuertes y la discreta portada de ingreso. Cerrando el lado sur se sitúa el buen edificio de la Casa Consistorial con su profundo soportal y composición característicos de los ayuntamientos diezochescos del tramo oriental de la cornisa cantábrica.
La superficie está empedrada en su totalidad. Existen bancos corridos adosados al lateral de la iglesia y no hay amueblamiento urbano de ningún tipo.
(La plaza en la ciudad)
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sábado, 24 de septiembre de 2016
Plaza de Santa María del Azogue - Betanzos
Al fondo de la rúa Travesa se abren una serie de espacios en tomo a la iglesia de SANTA MARIA DEL AZOGUE. La primitiva fábrica de esta parroquia fue transformada durante los años de Fernán Pérez de Andrade (siglo XVI) y el esplendor de su culto se mantuvo con el gremio de los mareantes. Pero bajo la actual fábrica gótica permanecen, como atestigua la lápida (descubierta en 1761, huellas de la dominación árabe. Incluso el propio vocablo, «del Azogue», es elocuente expresión de aquella etapa y nos asegura la existencia de un espacio de mercado diario en torno a la entrada principal de la iglesia, uso que se traslada al edificio de mercado construido hacia 1930 y cuya lachada fue «monumentalizada» al realizarse la última ordenación del viario.
Hoy, la mayor atracción del conjunto se halla en sus fábricas religiosas. Por una parte, la iglesia parroquial en posición exenta —aunque comprimida en los laterales y cabecera, que pudo tener adosados viejos edificios - produce una serie de subespacios con grandes variaciones de nivel. Ante su fachada se abre el atrio que, en posición elevada respecto al lateral norte, está resuelto horizontalmente con la típica solución galaica de superficies graníticas, remates de bolas y crucero, rompiendo cualquier impresión de continuidad respecto al conjunto. Sus áreas inmediatas reciben tratamientos diferentes, con un trazado forzado para facilitar la circulación rodada alrededor de la Iglesia, y un escalonamiento complicado de los enlaces peatonales. A su vez, la casa de los franciscanos, donde reposan desde el siglo XIV los restos de aquel Andrade "o Boo", cierra el conjunto espacial hacia el ángulo septentrional de la plaza proporcionandole le bella organización volumétrica de su iglesia ante la que se acotó un pequeño compás de tránsito a la ancha rúa Travesa.
Frente a ambas fábricas religiosas se despliegan las casas de vivienda en dos alineaciones perpendiculares que dan forma, con el edificio del mercado, a un espacio de dominio laico. Su recinto, antes de la construcción de aquél, posiblemente se extendería por el lateral de la parroquia para dar mayor cabida a la antigua actividad de azogue y amortiguar la sensación de intranquilidad espacial que hoy tiene el conjunto.
Frente a ambas fábricas religiosas se despliegan las casas de vivienda en dos alineaciones perpendiculares que dan forma, con el edificio del mercado, a un espacio de dominio laico. Su recinto, antes de la construcción de aquél, posiblemente se extendería por el lateral de la parroquia para dar mayor cabida a la antigua actividad de azogue y amortiguar la sensación de intranquilidad espacial que hoy tiene el conjunto.
(La plaza en la ciudad)
Hoy, la mayor atracción del conjunto se halla en sus fábricas religiosas. Por una parte, la iglesia parroquial en posición exenta —aunque comprimida en los laterales y cabecera, que pudo tener adosados viejos edificios - produce una serie de subespacios con grandes variaciones de nivel. Ante su fachada se abre el atrio que, en posición elevada respecto al lateral norte, está resuelto horizontalmente con la típica solución galaica de superficies graníticas, remates de bolas y crucero, rompiendo cualquier impresión de continuidad respecto al conjunto. Sus áreas inmediatas reciben tratamientos diferentes, con un trazado forzado para facilitar la circulación rodada alrededor de la Iglesia, y un escalonamiento complicado de los enlaces peatonales. A su vez, la casa de los franciscanos, donde reposan desde el siglo XIV los restos de aquel Andrade "o Boo", cierra el conjunto espacial hacia el ángulo septentrional de la plaza proporcionandole le bella organización volumétrica de su iglesia ante la que se acotó un pequeño compás de tránsito a la ancha rúa Travesa.
Frente a ambas fábricas religiosas se despliegan las casas de vivienda en dos alineaciones perpendiculares que dan forma, con el edificio del mercado, a un espacio de dominio laico. Su recinto, antes de la construcción de aquél, posiblemente se extendería por el lateral de la parroquia para dar mayor cabida a la antigua actividad de azogue y amortiguar la sensación de intranquilidad espacial que hoy tiene el conjunto.
Frente a ambas fábricas religiosas se despliegan las casas de vivienda en dos alineaciones perpendiculares que dan forma, con el edificio del mercado, a un espacio de dominio laico. Su recinto, antes de la construcción de aquél, posiblemente se extendería por el lateral de la parroquia para dar mayor cabida a la antigua actividad de azogue y amortiguar la sensación de intranquilidad espacial que hoy tiene el conjunto.
(La plaza en la ciudad)
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lunes, 19 de septiembre de 2016
Parque de Ercilla - Bermeo
El actual PARQUE DE ERCILLA se consolidó en época reciente y se le trae aquí como magnífico ejemplo de un viejo y tradicional ámbito marinero convertido en espacio plenamente urbano. Su amplia superficie ocupa terrenos que, situados entre el saliente del puerto Menor del Cay y la desembocadura del arroyo de Calzadacoa, fueron ganados al arenal del llamado puerto Mayor formando un privilegiado espacio que afortunadamente, no lúe ocupado por edificios y se convirtió en esplendido parque.
Su largo recinto frente al Cantábrico está enmarcado por la antigua fachada marinera, cuyos edificios han comenzado a renovarse con alturas sensiblemente mayores a los anteriores, y por la nueva edificación de los cortos lados oriental y occidental. Por encima de la edificación se incorporan las torres de las dos parroquias y las construcciones de la ladera.
El espacio central, entre las calzadas para vehículos que bordean los edificios y el muro del muelle, se ordena en tres partes; una de trazado radioconcéntrico en el extremo oriental, la más extensa y principal, con una composición simétrica en la que destaca el quiosco de la música y las glorietas circulares de los extremos y una tercera con distribución libre donde además de los quioscos de golosinas y refrigerios existe un área acotada para juego de niños y espacios de estacionamiento de vehículos, creadas tardíamente. El amueblamiento menor está constituido por farolas de pie y bancos de distintos materiales, diseño y fechas de instalación, entre un excelente arbolado y plantación de arbustos y flores en los grandes macizos de césped.
(La plaza en la ciudad)
Su largo recinto frente al Cantábrico está enmarcado por la antigua fachada marinera, cuyos edificios han comenzado a renovarse con alturas sensiblemente mayores a los anteriores, y por la nueva edificación de los cortos lados oriental y occidental. Por encima de la edificación se incorporan las torres de las dos parroquias y las construcciones de la ladera.
El espacio central, entre las calzadas para vehículos que bordean los edificios y el muro del muelle, se ordena en tres partes; una de trazado radioconcéntrico en el extremo oriental, la más extensa y principal, con una composición simétrica en la que destaca el quiosco de la música y las glorietas circulares de los extremos y una tercera con distribución libre donde además de los quioscos de golosinas y refrigerios existe un área acotada para juego de niños y espacios de estacionamiento de vehículos, creadas tardíamente. El amueblamiento menor está constituido por farolas de pie y bancos de distintos materiales, diseño y fechas de instalación, entre un excelente arbolado y plantación de arbustos y flores en los grandes macizos de césped.
(La plaza en la ciudad)
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martes, 13 de septiembre de 2016
Plaza de los Fueros - Elgoibar
La actual PLAZA De LOS FUEROS es fruto de una actuación remodeladora sobre la tona comprendida entre el burgo medieval y el arrabal. Su recinto debió conmenzar a consolidarse a finales del XVII cuando Lucas de Longa inicia la nueva iglesia cuya torre será realizada ya en la centuria siguiente por Francisco de Ibero, quien también edifica la casa consistorial. Frente a ésta, y en el siglo XVIII se van construyendo los dos edificios de soportales cuyas fachadas, resueltas unitariamente, completan el perímetro de la plaza con el frontón que, alineado con el Ayuntamiento, prolonga su testero mas allá de la alineación de la calle opuesta hasta al mismo borde del río.
Se trata, pues, de una plaza barroca de perímetro no absolutamente regular, conectada con uno de los puentes sobre el río y prolongada por el espacio cubierto del pórtico de la iglesia, cuya superficie anterior est´sa ajardinada, arbolada y dotada de bancos de madera con soportes de fundición. El resto del espacio carece de todo tipo de amueblamiento salvo una pequeña y bella fuente de fundición que, sobre base caliza, está adosada al pilar central del soportal del lado norte. Las terrazas de la plaza estimulan la animación de la plaza durante el buen tiempo, que resulta incapaz para contenerla en los días de fiesta mayor. cuando se celebran recitales de chistu y tamboril, partidos de pelota y concurridos bailes.
Hacia el sur, entre la iglesia y el ayuntamiento se asoman los cerros próximos y loa grandes bloques de viviendas levantadas en la mas reciente expansión.
(La plaza en la ciudad)
Se trata, pues, de una plaza barroca de perímetro no absolutamente regular, conectada con uno de los puentes sobre el río y prolongada por el espacio cubierto del pórtico de la iglesia, cuya superficie anterior est´sa ajardinada, arbolada y dotada de bancos de madera con soportes de fundición. El resto del espacio carece de todo tipo de amueblamiento salvo una pequeña y bella fuente de fundición que, sobre base caliza, está adosada al pilar central del soportal del lado norte. Las terrazas de la plaza estimulan la animación de la plaza durante el buen tiempo, que resulta incapaz para contenerla en los días de fiesta mayor. cuando se celebran recitales de chistu y tamboril, partidos de pelota y concurridos bailes.
Hacia el sur, entre la iglesia y el ayuntamiento se asoman los cerros próximos y loa grandes bloques de viviendas levantadas en la mas reciente expansión.
(La plaza en la ciudad)
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viernes, 9 de septiembre de 2016
Plaza del Ayuntamiento - Betanzos
Penetrando por la antigua puerta de la Villa se abre en pendiente la alargada PLAZA DEL AYUNTAMIENTO que ocupa el centro y la parte más alta del primer recinto. Su característica forma de embudo corresponde a un primitivo espacio de bifurcación cuyas dimensiones y traza originarias son difíciles de precisar según la cartografía existente, aunque debieron aproximarse a las actuales.
Los elementos más antiguos que configuran este recinto son la iglesia de Santiago, el palacio de Bendaña y los restos dd soportal situado más al oeste. El edificio religioso es el principal protagonista no tan sólo por su más importante volumen, por sus propias características arquitectónicas y por ser generador de los espacios de su contorno inmediato— compás de los pies y atrio elevado de poniente —, sinó porque las torres de los extremos de la fachada que se abren a la plaza emergen como hitos orientadores de la composición espacial del conjunto de la villa.
Por otra parte, el Ayuntamiento, que ocupa exactamente el punto donde culminan las dos pendientes del eje principal del casco antiguo y es foco perspectivo del tramo que asciende desde la desaparecida puerta de la Villa, tiene un importante papel por su situación en esquina y el singular diseño de Ventura Rodríguez (1778).
A su vez, contrastando con la variabilidad de las demás fachadas, el tramo más largo de la alineaciación norte tiene la gran regularidad que le dan sus frentes de anchos y uniformes alzados con balcones volados en la planta primera y galerías de madera en las más altas. Los soportales que avanzan en este lado y los del palacio Bendaña, juntamente con el ajardinamiento central de la zona de menor pendiente, subrayan los limites de este espacio bifurcador que se prolonga de a partir de ellos en un suave acuerdo con la calle descendente.
Como apéndice de este ámbito principal, estableciendo la diferencia de significación cívica y religiosa de ambos, se extiende a los pies de la iglesia un diminuto compás que delimitan lateralmente las conexiones escalonadas con las calles de Santiago y de la Torre y el muro de cierre del atrio abierto al mediodía; el palacio de Lanzós y la portada gótica —profusamente ornamentada - con un característico enlosado de granito revalorizan el espacio en el que el monumento a los caídos estorba claramente.
(La plaza en la ciudad)
Los elementos más antiguos que configuran este recinto son la iglesia de Santiago, el palacio de Bendaña y los restos dd soportal situado más al oeste. El edificio religioso es el principal protagonista no tan sólo por su más importante volumen, por sus propias características arquitectónicas y por ser generador de los espacios de su contorno inmediato— compás de los pies y atrio elevado de poniente —, sinó porque las torres de los extremos de la fachada que se abren a la plaza emergen como hitos orientadores de la composición espacial del conjunto de la villa.
Por otra parte, el Ayuntamiento, que ocupa exactamente el punto donde culminan las dos pendientes del eje principal del casco antiguo y es foco perspectivo del tramo que asciende desde la desaparecida puerta de la Villa, tiene un importante papel por su situación en esquina y el singular diseño de Ventura Rodríguez (1778).
A su vez, contrastando con la variabilidad de las demás fachadas, el tramo más largo de la alineaciación norte tiene la gran regularidad que le dan sus frentes de anchos y uniformes alzados con balcones volados en la planta primera y galerías de madera en las más altas. Los soportales que avanzan en este lado y los del palacio Bendaña, juntamente con el ajardinamiento central de la zona de menor pendiente, subrayan los limites de este espacio bifurcador que se prolonga de a partir de ellos en un suave acuerdo con la calle descendente.
Como apéndice de este ámbito principal, estableciendo la diferencia de significación cívica y religiosa de ambos, se extiende a los pies de la iglesia un diminuto compás que delimitan lateralmente las conexiones escalonadas con las calles de Santiago y de la Torre y el muro de cierre del atrio abierto al mediodía; el palacio de Lanzós y la portada gótica —profusamente ornamentada - con un característico enlosado de granito revalorizan el espacio en el que el monumento a los caídos estorba claramente.
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miércoles, 31 de agosto de 2016
La Pescadería Vieja - Muros
La PESCADERIA VIEJA, en el centro del núcleo marinero que ya en el siglo XIX era el más poblado, responde a la tipología de espacio alargado como ensanchamiento de un caserío que fue disponiéndose a distintos niveles sobre el largo frente marítimo.
El tratamiento local de sus alineaciones da lugar a un conjunto de extraordinario sabor popular con el protagonismo de la piedra en casas y pavimentos y una notable calidad ambiental. Los contornos se quiebran y varían constantemente; cada soportal asume una solución distinta con recios tramos de medio punto y otros más esbeltos de dintel y columnas ochavadas; los edificios proyectan sus estrechas crujías adoptando una posición perpendicular a las fachadas de escasa altura y sus plantas bajas se ocupan con bodegas, pequeños almacenes o algún que otro local comercial. Y casi en el centro de este sugestivo recinto, la modesta fuente con una curiosa representación de cocodrilo acentúa su carácter profundamente pintoresco de gran valor plástico.
(La plaza en la ciudad)
El tratamiento local de sus alineaciones da lugar a un conjunto de extraordinario sabor popular con el protagonismo de la piedra en casas y pavimentos y una notable calidad ambiental. Los contornos se quiebran y varían constantemente; cada soportal asume una solución distinta con recios tramos de medio punto y otros más esbeltos de dintel y columnas ochavadas; los edificios proyectan sus estrechas crujías adoptando una posición perpendicular a las fachadas de escasa altura y sus plantas bajas se ocupan con bodegas, pequeños almacenes o algún que otro local comercial. Y casi en el centro de este sugestivo recinto, la modesta fuente con una curiosa representación de cocodrilo acentúa su carácter profundamente pintoresco de gran valor plástico.
(La plaza en la ciudad)
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viernes, 26 de agosto de 2016
Plaza da Feira - Betanzos
En el exterior del viejo recinto amurallado, ante la puerta de la Villa y el convento de Santo Domingo, se formó desde antiguo un extenso CAMPO DE FEIRA en el que concurren los caminos de Lugo. La Coruña y El Ferrol. La generosidad de sus proporciones está en consonancia con las actividades de mercado semanal y de las grandes ferias que, como ya se recoge en los Viajes de Mercadal, ejercieron una enorme atracción sobre esta fértil comarca agrícola. Además, la confluencia viaria y la situación del convento de Santo Domingo, ampliamente distanciado del recinto principal, permitieron disponer de tan extenso espacio que se fue acotando sucesivamente por la edificación de sus bordes oriental y occidental hasta convertirse en el área más vital de la villa.
Su frente norte corresponde al borde del casco antiguo desde el cual se asoman, entre inmuebles parcial y recientemente renovados, las agujas de la Iglesia de Santiago; aquí, al amparo de una excelente orientación solar, se ha formado un amplio salón — el Cantón Grande — cuyo desarrollo horizontal está limitado por la rasante de la calle de acceso al interior del viejo casco. El desnivel respecto a esta vía -denominada significativamente calle del Ensanche dd Portal — se salva oon una solución de escaleras y sugestivos hierros modernistas mientras que, hacia el resto de la plaza, el conjunto de bancos, farolas de fundición, árboles y quiosco de música, producen esa efecto acumulativo que caracteriza los ambientes de principio de siglo.
También el lado de poniente y ante sus grandes edificios públicos de composición reposada - biblioteca municípal, capilla de San Roque, hospital de San Andrés y Archivo de Galicia se ha formado un largo paseo con árboles y bancos, el Cantón Pequeño, que tiene como fondo sur uno de los mayores abusos constructivos de la ciudad: esa torre de trece plantas al lado dd dieciochesco edificio del Archivo. A un costado de este se abre una alameda pública de forma angular plantada con doble fila de árboles y con bancos corridos adosados a la coronación del muro de contención que se abre a amplios paisajes del Mandeo.
Por el contrario, la alineación de levante con el amplio contorno asoportalado de sus múltiples viviendas y comercios, sus volúmenes y alturas diferentes y el tratamiento de fachadas donde predominan las superficies acristaladas de sus galerías de madera, posee una gran variabilidad en claro contraste con los grandes contenedores de la edificación.
pública que conforma la alineación opuesta. Frente a aquella, de carácter predominantemente publico esta tiene marcado uso de vivienda y comercio y se perfila sobre una calle en pendiente que, al recibir tratamiento contrapuesto al de la inmediata carretera de Lugo queda rehundida en su tramo sureste.
En el frente mediodía, la fábrica de Santo Domingo acusa desde el frontis de la Iglesia hasta la torre, su situación destacada en una ligera elevación del terreno que se salva con desafortunada plataforma y escalinata; en el ámbito angular que esta define se intuye el tradicional compás monacal hoy ampliado por los edificios de vivienda adosados al convento. Entre unos y otros frentes arquitectónicos, la amplia superficie central de esta plaza se ofrece con un tratamiento en el que perviven las directrices propias de finales del siglo XIX cuando, a un lado de la carretera de Lugo, se colocó la bella fuente de fundición con la estatua de Diana (1866): en su contorno un apretado anillo de acacias abrazadas por bancos exagonales de granito y la solución radial de las franjas de losas subrayan el buscado efecto de centralidad, hoy un tanto distorsionado por las jardineras recientes que acotan una parte como estacionamiento de vehículos.
En la actualidad si bien las ferias y mercados han sufrido un gran decaimiento, esta plaza tiene una permanente e intensa animación entre la constante interferencia del tránsito exterior y un caserío cuyas fachadas hacia este espacio se han renovado en algunas casos, con alturas y composición inadecuadas.
En su conjunto resulta, entre los múltiples espacios de transacción situados ante una puerta de muralla y un convento medievales, uno de los más interesantes y bellos ejemplos de la cornisa cantábrica.
(La plaza en la ciudad)
Su frente norte corresponde al borde del casco antiguo desde el cual se asoman, entre inmuebles parcial y recientemente renovados, las agujas de la Iglesia de Santiago; aquí, al amparo de una excelente orientación solar, se ha formado un amplio salón — el Cantón Grande — cuyo desarrollo horizontal está limitado por la rasante de la calle de acceso al interior del viejo casco. El desnivel respecto a esta vía -denominada significativamente calle del Ensanche dd Portal — se salva oon una solución de escaleras y sugestivos hierros modernistas mientras que, hacia el resto de la plaza, el conjunto de bancos, farolas de fundición, árboles y quiosco de música, producen esa efecto acumulativo que caracteriza los ambientes de principio de siglo.
También el lado de poniente y ante sus grandes edificios públicos de composición reposada - biblioteca municípal, capilla de San Roque, hospital de San Andrés y Archivo de Galicia se ha formado un largo paseo con árboles y bancos, el Cantón Pequeño, que tiene como fondo sur uno de los mayores abusos constructivos de la ciudad: esa torre de trece plantas al lado dd dieciochesco edificio del Archivo. A un costado de este se abre una alameda pública de forma angular plantada con doble fila de árboles y con bancos corridos adosados a la coronación del muro de contención que se abre a amplios paisajes del Mandeo.
Por el contrario, la alineación de levante con el amplio contorno asoportalado de sus múltiples viviendas y comercios, sus volúmenes y alturas diferentes y el tratamiento de fachadas donde predominan las superficies acristaladas de sus galerías de madera, posee una gran variabilidad en claro contraste con los grandes contenedores de la edificación.
pública que conforma la alineación opuesta. Frente a aquella, de carácter predominantemente publico esta tiene marcado uso de vivienda y comercio y se perfila sobre una calle en pendiente que, al recibir tratamiento contrapuesto al de la inmediata carretera de Lugo queda rehundida en su tramo sureste.
En el frente mediodía, la fábrica de Santo Domingo acusa desde el frontis de la Iglesia hasta la torre, su situación destacada en una ligera elevación del terreno que se salva con desafortunada plataforma y escalinata; en el ámbito angular que esta define se intuye el tradicional compás monacal hoy ampliado por los edificios de vivienda adosados al convento. Entre unos y otros frentes arquitectónicos, la amplia superficie central de esta plaza se ofrece con un tratamiento en el que perviven las directrices propias de finales del siglo XIX cuando, a un lado de la carretera de Lugo, se colocó la bella fuente de fundición con la estatua de Diana (1866): en su contorno un apretado anillo de acacias abrazadas por bancos exagonales de granito y la solución radial de las franjas de losas subrayan el buscado efecto de centralidad, hoy un tanto distorsionado por las jardineras recientes que acotan una parte como estacionamiento de vehículos.
En la actualidad si bien las ferias y mercados han sufrido un gran decaimiento, esta plaza tiene una permanente e intensa animación entre la constante interferencia del tránsito exterior y un caserío cuyas fachadas hacia este espacio se han renovado en algunas casos, con alturas y composición inadecuadas.
En su conjunto resulta, entre los múltiples espacios de transacción situados ante una puerta de muralla y un convento medievales, uno de los más interesantes y bellos ejemplos de la cornisa cantábrica.
(La plaza en la ciudad)
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