viernes, 11 de julio de 2014

Carlos III - Ejemplo de castidad y continencia

Durante los veintiocho anos largos que Carlos III sobrevivió a María Amalia de Sajonia no registra la historia ningún equívoco sobre la vida sexual del soberano. El inútil buscar en las crónicas de la época el más leve rumor de comentarios picarescos sobre la vida privada del monarca.
El ejercicio físico de la caza y la dedicación a los asuntos de estado absorbían a su majestad y neutralizaban la posible inquietud sexual de aquel temperamento equilibrado.
“Fue ejemplo de castidad y continencia sin volver a conocer dama - consigna uno de sus más íntimos servidores - si bien dormía en lecho duro y a veces se agitaba inquieto en el sueño.” Afirmación que concuerda con el propio testimonio del rey, quien cierta vez confió al Prior de El Escorial: "Padre, yo no he conocido nunca mas mujer que la que Dios me dió y a ésta la ame y estimé como dada por El. Después que ella murió no he faltado a la castidad ,, aun en cosa leve con pleno conocimiento".. (Balansó).

(según Carlos Fisas)

jueves, 10 de julio de 2014

La Perona de Barcelona

La Perona era un barrio barcelonés, hoy desaparecido, que nació en 1947. Se situaba a lo largo de la Ronda de Sant Martí y como ni el barrio ni sus calles tenían nombre, sus habitantes acostumbraban a dar como referencia: “las barracas levantadas el año de la visita de la Perona”.
La Perona no era otra que Eva Duarte de Perón, mujer del Presidente argentino Juan Domingo Perón, que visitó España cuando aquí no se atrevía a poner los piés ningún dirigente extranjero.

Mantillas y peinetas

Mantilla: La mantilla es una pieza tradicional, como un velo que se usa a menudo durante las celebraciones religiosas, como las bodas. Es un encaje sutil o un tejido de seda que se coloca sobre la cabeza y los hombros sobre una peineta alta sujeta por alfileres.
El uso de la mantilla negra era común entre la gente del pueblo pero fue Isabel II quien, en el siglo  XVIII la popularizó entre las clases más nobles. Con su muerte, decayó su uso pasando a vestirse el pequeño velo para ir a misa.

Hoy en día sólo la vemos en Semana Santa (para los toros y bodas suele usarse la mantilla blanca).
Empecemos…1.- ¿Quién debe vestir la mantilla? Por mucho que las madres quieran poner “lindas y requetemonas” a las niñas, si no se tiene 18 años, la mantilla NO se ha de vestir.
¿Cuándo se viste? Jueves o Viernes Santo. No hay que olvidar NUNCA que ese día vamos de luto. No vamos de paseo, ni a tomar cervezas en el Salvador o a comer torrijas, las gafas de sol NO se deben usar y quien la viste debe mantener la compostura hasta que vuelva a casa. La mantilla se viste para ir a los Sagrarios a rezar y no para “posturear” por las calles ¿Esto significa que no podemos tomarnos unas tapas? No, ni mucho menos, pero no podemos perder esta visión.
Otra cosa que hay que tener claro es que la mantilla debe quitarse por la tarde , es decir, lo de las mujeres vestidas de mantilla viendo la Madrugá NO es correcto. Eso es “postureo” del bueno y nada más.

Peineta: Es el complemento imprescindible de la mantilla. La peineta es un gran peine decorativo colocado en el cabello para sujetar la mantilla. Por lo general es de concha de carey con un cuerpo curvo y largas púas para aumentar la altura. La peineta, que se utiliza en ocasiones especiales, se originó hace siglos por lo que es una pieza tradicional de la ropa española.

(Esto es únicamente, un somero apunte sobre esta típica prenda española. Se puede hablar mucho más acerca del tipo de tocado que se debe usar, vestido, etc.
Los que estén interesados encontrarán mucha información en internet. Por ejemplo, en la página de la que yo he entresacado estas notas:

http://www.entreciriosyvolantes.com/usodelamantilla/  )

miércoles, 9 de julio de 2014

El diablo Cojuelo

El Diablo Cojuelo es una demonio socarrón y juerguista recogido en la tradición oral y literaria de Castilla.
Este diablo, lejos de ser una forma maligna, se le representa como “el espíritu más travieso del infierno” trayendo de cabeza a sus propios congéneres demoníacos. Estos, para deshacerse de él, le entregaron en trato a un “astrólogo" que lo tiene encerrado en una vasija de cristal.
Se dice así mismo que es inventor de danzas, música y literatura de carácter picaresco y satírico. Siendo uno de los primeros ángeles en levantarse en celestial rebelión, fue el primero en caer a los infiernos, aterrizando el resto de sus hermanos sobre él, dejándole “estropeado” y “más que todos señalado de la mano de Dios”. De ahí viene su sobrenombre de “cojuelo”.
Pero no por cojo es menos veloz y ágil.

martes, 8 de julio de 2014

El Arquetu

Es un viejo de larga melena bermeja con un hábito blanco salpicado de pintas moradas. En la frente tiene una cruz verde rodeada de llaves y candados pintados. Camina muy despacio y nadie sabe de dónde viene ni adónde va.
Le enfada sobremanera que los hombres malgasten su dinero en juergas y vicios. Cuando algún desgraciado pierde sus bienes de ese modo y se refugia en el monte, el Arquetu se compadece de él y, abriendo la arquita que lleva consigo, le da unas onzas de oro para que las invierta en su trabajo y las haga fructificar. Pero si el derrochador toma las monedas y se las gasta en sus vicios, el Arquetu le condena a pasar el resto de sus días pidiendo limosna por los caminos.

(Wiki - Mitología Ibérica)

lunes, 7 de julio de 2014

Encierro de San Fermín - 07/07/14


Alfonso I y los abulenses. Las Fervencias

Este rey aragonés llega en 1126 ante los muros de Avila. Va en busca de su hijastro, que pronto será Alfonso VII el emperador. Los de la ciudad no le permiten la entrada, pues no se fían de sus intenciones. Sin embargo, como se trata del anterior marido de la reina Urraca, acceden a entregarle en rehenes, hasta que aparezca su hijastro, unas sesenta personas miembros de las principales familias de la ciudad.
Llevando los rehenes, los aragoneses se retiran a su campamento. El rey está furioso y se siente humillado porque los abulenses no le han permitido registrar la ciudad.
En venganza, ordena que los sesenta rehenes sean pasados a cuchillo y sus cabezas, después de haberlas cocido en calderas, sean puestas enfrente de los muros de Avila para que sus familiares y amigos las puedan contemplar.
El lugar donde esta bárbara venganza tuvo lugar pasó a ser conocido después como «Las Fervencias», en triste conmemoración de lo allí ocurrido.