sábado, 13 de julio de 2019

Bodegas del Marqués del Riscal


Por enésima vez: ¡gracias Frank Cehry! Habrá quien lo tache de repetitivo o de hacer una arquitectura en serie que se adapta a todos los entornos. Pero cuando el horizonte de titanio caleidoscópico aparece a la sombra de la sierra Cantábrica, la hipnosis y una suerte de síndrome de Stendhal rural puede con todo. Este hotel cambió por completo la forma de entender el enoturismo y acabó con el matrimonio de ciudad-arquitectura contemporánea sin parecer un OVNI.

Traveler

No hay comentarios: