viernes, 18 de octubre de 2019

La Virgen de las Angustias - Córdoba

Cuenta la historia que un día un borriquillo llegó a la ciudad y entró en el patio del Convento de San Pablo, ante el descuido del hermano portero. Éste al encontrarlo, lo sacó de vuelta a la calle. El borriquillo, entonces, se dirigió a la Iglesia de San Agustín. Los hermanos, al verlo pensaron que pudiera estar perdido, decidieron darle albergue hasta que vinieran a reclamarlo. Le quitaron la pesada carga que llevaba y al abrirla, descubrieron maravillas una bella talla de la Virgen. 
Cuando la noticia corrió por la ciudad, los dominicos la reclamaron como suya, pues el borrico fue a su convento en primer lugar, a lo que los agustinos respondieron que puesto que ellos recogieron al borrico y los otros no, la talla era suya. 
Finalmente, presentado el caso ante la justicia, los agustinos pudieron quedarse con la imagen, a condición de que si por algún motivo la Virgen entraba en San Pablo, no volvería a salir de allí.

Cordobapedia (Leyenda tomada de Ramírez de Arellano en Paseos por Córdoba)

Una cúpula pintoresca - Yecla

Lo idóneo es pasear por Uecla sin prisas por el casco histórico. La panorámica de esta localidad viene determinada por la basílica de la Purísima y su cúpula de tejas blancas y azules. Construida entre 1775 y 1868, presenta rasgos  de neoclasicismo y una planta neomudéjar. Dedicada a la patrona de Yecla, la Purísima Concepción de Nuestra Señora, se aloja en su interior cuando es trasladada desde el santuario del Castillo durante las fiestas de la Virgen. 
La subida a esta antigua fortaleza también merece la pena: desde sus alturas hay las mejores vistas. Un camino de 20 minutos que arranca en Santa María de la Asunción, llamada la iglesia vieja, cuya nave gótica alberga el Museo de Semana Santa. Aquí merece detenerse en la plaza del Ayuntamiento, con el Arco de los Reyes Católicos y los soportales del auditorio enfrente. Cerca está el teatro Concha Segura, que mantiene los frescos y palcos de 1886, cuando se abrió.

El País 

Trinidad, Cuba

Trinidad es una  de las ciudades más bellas de Cuba. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988. 
Fue la tercera villa fundada por la corona española en Cuba, gracias a Diego Velázquez en 1514. Actualmente es una ciudad-museo con un gran patrimonio arquitectónico colonial de los siglos XVIII y XIX, entre el que destacan sus estrechas calles adoquinadas, sus preciosos edificios restaurados, sus majestuosas iglesias y sus fantásticos patios que le otorgan esa atmósfera típicamente colonial

Visitar Cuba

Pedrarias Dávila

Pedro Arias Dávila nació en el año 1440 en Segovia (España) y murió el 6 de marzo de 1531 en León Viejo (Nicaragua).
-Más conocido como Pedrarias Dávila participó en la Guerra de Granada y en las guerras de Portugal y Francia.
Su familia, judeoconversa, tenía mucha influencia y fama en la Corona de Castilla.
Casó con Isabel de Bobadilla y Peñalosa, cuya tía era la mejor amiga y confidente de la reina Isabel de Castilla.
Fue enviado al Nuevo Mundo con la edad de 70 años, algo que no le impidió gobernar con mucha energía las dos gobernaciones que tuvo.
Fue nombrado Gobernador de Castilla del Oro, a donde llegó en 1514 y al poco fundó la ciudad de Panamá en 1519. Construyó un camino que unía la costa pacífica con la caribeña permitiendo así los viajes entre ambas costas.
Ejecutó a Vasco Núñez de Balboa por rebeldía contra el rey en 1519. La relación entre Pedrarias y Balboa ha dado mucho que hablar.
En 1528 fue nombrado Gobernador de Nicaragua y dispuso su sede en la ciudad de León. Fundó varias ciudades como Granada, Villa de Santa María de la Buena Esperanza y la villa de Bruselas que asentaron la conquista en la región pero no logró una estabilidad política y económica ni una paz continua con los indios chontales con los que hubo numerosos problemas.

Historia del Nuevo Mundo

Parroquia Mayor de San Pedro - Huelva

Esta iglesia es la iglesia más antigua de Huelva y se encuentra situada sobre unos restos de mezquita árabe la cual se encontraba a los pies del castillo de Huelva,  desgraciadamente hoy desaparecido.
La Parroquia Mayor de San Pedro es de estilo gótico-mudéjar y su construcción data de finales del siglo XV.

Blog de los Yuyis

jueves, 17 de octubre de 2019

Leyenda de Agua - Montoro de Mezquita

Hace mucho, mucho tiempo, mucho antes de que los hombres y las mujeres empezáramos a habitar la tierra, los Duendes de la Naturaleza llegaron a ella para llenarla de vida.
Fueron muchos los que llegaron y trabajaron poco a poco dotando a cada lugar de este planeta de árboles, plantas, animales, oxígeno, hongos, lagos, ríos-o mares.
Cuando todo el trabajo estuvo hecho, lo celebraron con una gran fiesta, disfrutando de la obra que habían creado. Cuando acabó la celebración decidieron emprender viaje por la Tierra y elegir cada uno un lugar mágico donde vivir. Así los Duendes se separaron y cada uno se comprometió a defender el lugar que eligiera para vivir.
Se despidieron con un gran dolor, pues sabían que no volverían a verse, pero con la ilusión de emprender una nueva tarea.....aunque sabían que no resultaría fácil.
Cada uno viajó por distintos lugares, AGUA el duende de los ríos, viajó y viajó; Todos los ríos y riachuelos que encontraba le parecían el lugar ideal para quedarse a vivir y defenderlo de cualquier amenaza. Pero siguió viajando, pues quería conocerlos todos, para no tener la menor duda de que su elección era la correcta.
Viajó durante días, meses hasta que llegó al último lugar que le quedaba por visitar. Era un valle por el que transcurría un río de aguas limpias y oxigenadas. Era un río de montaña, con un bosque de ribera precioso. Encontró una zona en el río que era muy tranquila "un remanso de paz". La seguida de una poza, una cascada, otra poza y otra cascada.
Lo vio y de inmediato se enamoró de su nuevo hogar. Conoció a sus vecinos: la Nutria, el Martín Pescador, el Mirlo Acuático, la Cabra Montés y el Buitre Leonado, y se hicieron grandes amigos.
AGUA comprendió que las cosas no se aman si no se conocen. Por tanto, ideó un plan para con los humanos que ya estaban habitando el planeta. Subió a una montaña que se llama La Peña del Campo, que observa el transcurso del río. Le explicó su idea, le pidió que le diera un trozo de su roca. La bajó hasta el río y la depositó al lado de la última de las cascadas. Pulió la parte más alta de la misma hasta dejarla lisa.
Y convirtió aquel lugar en un santuario... el sitio donde si prestas atención cuando llegas a los Chorros en el río Guadalope te puedes tumbar en la roca que AGUA pulió y observar al Mirlo Acuático entrando en su nido, al Martín Pescador esperando a alguna presa, a la Nutria tirándose por alguno de sus toboganes, al Buitre mirando desde la Peña del Campo.

Leyendas de El Obrador

La velocidad en el siglo XIX

En 1876, un inglés viajó de Madrid a Aranjuez en carruaje, y al parecer quedó encantado del viaje, ya que invirtieron tan sólo ¡tres horas! «Parecíamos volar», comentó el inglés refiriéndose a la excesiva velocidad del vehículo. Unos 15 kilómetros por hora. 
En la actualidad, durante un fin de semana con puente, o en «operaciones de salida y retorno» este trayecto puede durar fácilmente el doble que en aquella época. Más de un madrileño ya lo ha comprobado.

Curiosidades de Madrid - Isabel Gea