domingo, 20 de septiembre de 2020

Romería popular de San Xiao de Trebo


Romería popular en honor a San Xiao de Trebo que se celebra alrededor de la ermita de San Xiao, cerca del Cabo de Ortegal, en el municipio de Cariño. Vecinos y visitantes podrán participar en los actos religiosos y disfrutar con las actuaciones de los grupos de música que amenizarán la jornada

Paxinas galegas

Sierra Norte de Guadalajara


Sierra Sierra Norte de Guadalajara, entre macizos y hayedos: la gran desconocida de España

A menos de cien kilómetros de Madrid y en la esquina entre Guadalajara, Segovia y la capital de España, rodeado de sierras y macizos entre hayedos, pinares o enebrales se encuentra el Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara. Pequeños pueblos con encanto como Atienza, Robledo de Corpes o Puebla de Valles ofrecen paisajes únicos pero también una gastronomía de primer nivel, productos de calidad, como la sal de sus salinas o la harina de espelta -un cereal altamente energético-, y el aire más puro de Europa. La Sierra Norte de Guadalajara es la gran desconocida de España.

El clima, el suelo y los habitantes del Parque Natural, que a lo largo de los tiempos han sabido adaptarse a su territorio, han dibujado un paisaje de grandes contrastes donde se encuentran desde abiertos sabinares hasta umbríos hayedos en apenas unos kilómetros, lo que se une a su riqueza arquitectónica y un patrimonio etnográfico de los pueblos negros, como Majaelrayo, Campillo de Ranas, Valverde de los Arroyos o Tamajón, el Umbral del Ocejón, que todo lo preside.

Pelegrina

Una de sus puertas de entrada es el Parque Natural del río Dulce. Allí, en la pedanía seguntina de Pelegrina, estaban los estudios de naturaleza del llorado Félix Rodríguez de la Fuente . Fue entre sus cárcavas rocosas donde se grabaron algunos de los episodios más recordados de su serie de El Hombre y la Tierra. El Amigo Félix tiene un monumento en lo más alto del lugar. Desde ese punto, todo lo que abarca la vista es naturaleza.

Saladares y salinas

A menos de diez kilómetros del Río Dulce, está el río Salado. Hace honor a su nombre, no por sus aguas, que no llegan a ser saladas salvo quizá ligeramente en pleno estiaje, sino por el carácter de su valle y sus salinas. Saladares y salinas que proporcionaron riqueza a un amplio territorio en aquellos momentos del pasado en los que la producción de sal a semejante distancia de la costa era una actividad, no ya de importancia económica, sino hasta estratégica, a la que concurrirían reyes, iglesia y nobleza. Hoy, la flor de esa sal, sus mejores cristales, son extraordinariamente apreciados por los cocineros, incluidas las dos Estrellas Michelin que hay en la comarca.

Sigüenza y Atienza, tesoros históricos

Si hablamos de patrimonio histórico, en una comarca de poco más de 800 km2 se ubican dos de los tesoros históricos de España, Sigüenza, ciudad Candidata a ser declarada Patrimonio de la Humanidad, y Atienza, la villa del Rey Pequeño, y su imponente y bella mole de su fortaleza coronando el cerro en el que se asienta, Jadraque, y su castillo en el cerro cónico más perfecto del mundo, o Cogolludo y su palacio mendocino. El recorrido termina en Campisábalos, que junto con Muonio, en Finlandia, y Norman Wells, en Canadá, son los lugares con el aire más puro del mundo.

Wikipedia

Pazo de Mariñán

El Pazo de Mariñán es conocido también como Pazo de Láncara, Quinta de Bergondo, Pazo de  Bergondo o Casa de Láncara.


Breve historia

Los orígnes del pazo están en una fortaleza militar mandada edificar en el siglo XV por Gómez Pérez das Mariás, que recibió por concesión del rey de Castilla, Juan Il, el señorío vitalicio de las Mariñas en el siglo XV. Gómez Pérez casó con Teresa de Haro, perteneciente a una familia de la nobleza vizcaína. Los sucesivos dueños y señores del pazo emparentaron con diversas familias nobles gallegas: los Ribadeneira, Lemos, Oca y Suárez de Deza; estos últimos poseían la Casa de Láncara en Lugo, y de este modo fueron fusionadas la Casa de Mariñán y Láncara.

Con el paso de los siglos la primitiva fortaleza se fue convirtiendo en una construcción civil para uso residencial de las familias de la nobleza gallega a las que perteneció, hasta llegar al siglo XX, cuando Gerardo Bermúdez de Castro y Suárez de Deza, conocido como Gerardo Láncara, al no tener sucesión directa legó en el año 1936 el conjunto a la Diputación de la Coruña, que actualmente lo viene dedicando a actividades socioculturales.

Del siglo XVIIl (cuando se construyeron los suntuosos pazos gallegos) datan las dos escalinatas del Patio de Armas, y la que desciende a los jardines, adornadas con remates y escalinatas labradas en granito.

Los jardines de escuela francesa están formados con mirtos recortados, dibujando complicados encajes de precisas geometrías. Destacan árboles de especies raras y exóticas, entre las que se encuentra un pequeño bosque de eucaliptos, que fueron de los primeros en llegar a Galicia, de la mano del obispo de Nueva Nursia (Australia), Fray Rosendo Salvado.

Hay fuentes en las que se mezclan elementos barrocos y neoclásicos de estilo compostelano.



 

sábado, 19 de septiembre de 2020

Roble centenario de los Bravos


Hay un roble común (Quercus robur) junto a la iglesia de Bravos en Bravos (municipio de Outeiro de Rei).

La circunferencia del árbol medida a un tamaño de 1,30 m es 5,93 m. El tamaño es de exactamente 21,60 m . 

Este árbol fue plantado sobre en 1716 ± 80, lo que da una edad actúal de sobre 304 ± 80 años .

Los datos son de 2016.

El paisaje ‘fantasmagórico’ de las Tuerces - Palencia


Caminar por este entorno al aire libre de Palencia supone adentrarse en un laberinto de caminos y desniveles con rocas de formas caprichosas, sugerentes y retorcidas.

El espacio natural de las Tuerces es un peculiar enclave paisajístico al aire libre de la provincia de Palencia.

Es el resultado de los activos procesos de disolución de rocas calizas llevados a cabo por la erosión de origen kárstico del Cretácico Superior.

Paisaje característico del espacio natural de las Tuerces. (Rosa María García Montes / RMGM)

Caminar por este entorno maravilloso es un perfecto laberinto de caminos y desniveles con rocas de formas caprichosas, sugerentes, retorcidas, algunas configuradas con agujeros cual ventanas irregulares muy originales.

Las rocas parecen simular formas, objetos, animales... como una mesa (que se ha llegado a llamar Peña Mesa), un perro o un camello, o cualquier elemento fantástico que, como ocurre con la forma de las nubes, uno pueda imaginar.

En el atardecer en las Tuerces y todo se vuelve más fantasmagórico. ¿Se lo van a perder?

Carreira das Araucarias - Noia


La «Carreira das Araucarias (Araucaria bidwilli)» de Noia que se encuentran en la Horta do Marqués están protegidas por el registro de la Consellería.

viernes, 18 de septiembre de 2020

Estructura de impacto de Azuara


No podía faltar un cráter español en la lista. Aunque los científicos todavía discuten si se formó realmente por el impacto de un meteorito, y no debido al choque de placas tectónicas. En cualquier caso, bien podría ser un cráter de meteorito y seguirá siéndolo para nosotros hasta que se demuestre lo contrario, porque en nuestro país no hay otro impacto que sea apreciable o mencionable en esta lista. La depresión tiene un diámetro que ronda entre los 35 y 40 kilómetros de diámetro y se encuentra a 50 kilómetros de la ciudad de Zaragoza, en la localidad de Azuara.

En el caso de ser un cráter de meteorito, vuelve a repetirse mi vanidosa definición añadida de los cráteres. Hasta el punto de que una población humana habita aquí, Azuara, rica en vida y cultura. El asunto del meteorito sigue siendo una excusa excelente para pasearse por la zona, ya conocida desde los años celtíberos y convertida en asentamiento amurallado durante su etapa musulmana. Sería un pedazo de Historia humana, barajado con un pedazo de la Historia del Universo. Si aprovechamos la visita y saboreamos unas migas aragonesas, o un plato de pollo al chilindrón, todo ello regado con cualquiera de los excelentes vinos que ofrece la región, el plan ya se ha completado y podemos volver a casa con el espíritu satisfecho

La Razón