miércoles, 31 de agosto de 2016

La Pescadería Vieja - Muros

La PESCADERIA VIEJA, en el centro del núcleo marinero que ya en el siglo XIX era el más poblado, responde a la tipología de espacio alargado como ensanchamiento de un caserío que fue disponiéndose a distintos niveles sobre el largo frente marítimo.
El tratamiento local de sus alineaciones da lugar a un conjunto de extraordinario sabor popular con el protagonismo de la piedra en casas y pavimentos y una notable calidad ambiental. Los contornos se quiebran y varían constantemente; cada soportal asume una solución distinta con recios tramos de medio punto y otros más esbeltos de dintel y columnas ochavadas; los edificios proyectan sus estrechas crujías adoptando una posición perpendicular a las fachadas de escasa altura y sus plantas bajas se ocupan con bodegas, pequeños almacenes o algún que otro local comercial. Y casi en el centro de este sugestivo recinto, la modesta fuente con una curiosa representación de cocodrilo acentúa su carácter profundamente pintoresco de gran valor plástico.

(La plaza en la ciudad)

Pan con vino y azúcar

En las masías catalanas siempre había un pan de payés redondo, del cual se sacaban unas rebanadas grandes y robustas, que a veces duraba una semana entera. Para aprovecharlo y hacerlo más comible, se mojaban las rebanadas con un buen chorro de vino tinto, de manera que quedasen bien impregnadas, y finalmente por encima se añadía azúcar.

(Espelt)

Nota personal: Yo lo he comido en casa de mis abuelos en La Rioja, adaptado a los productos de la tierra: El vino que cosechaba mi abuelo y el pan que amasaba mi abuela.
Os puedo asegurar que reemplaza con creces a la mejor merienda.

martes, 30 de agosto de 2016

Plaza de toros de la Maestranza - Sevilla

El famoso coso sevillano, construido entre 1761 y 1881, es posiblemente el más esplendoroso de España y merece la pena visitarlo.
La plaza, rematada por una magnífica arcada sustentada en columnas de mármol, tiene un aforo de 14.000 espectadores. La visitas guiadas a este edificio parten de la entrada principal, en el paseo de Cristóbal Colón. En el lado oeste se encuentra la puerta del Príncipe, por la que salen a hombros los triunfadores de las mejores tardes.
Detrás de la enfermería hay un museo taurino con retratos, carteles, trajes de luces y un capote de brega firmado por Picasso. 
La visita continúa hasta la capilla donde rezan los toreros antes de salir al ruedo, y los establos, que albergan los caballos de los picadores.
La temporada taurina, que va desde el Domingo de Resurrección hasta el Día de la Hispanidad, alcanza los momentos de su máximo esplendor en la Feria de Abril y la Feria de San Miguel, a finales de septiembre.
Junto a la plaza de toros, y remedando su mole circular, se levanta el austero teatro de la Maestranza, diseñado por Luis Marín de Terán y Aurelio del Pozo e inaugurado en 1991. La fachada ribereña se adorna con fragmentos de hierro de la fábrica de municiones que ocupó el solar en el siglo XIX.

La Blanca Doble y la censura

Que Celia Gámez fué la reina de la revista musical es un hecho difícil de discutir. Por éso su vida privada era la comidilla de todo el país.
Después de la muerte en poco menos de un año de sus padres o de la boda con un odontólogo guipuzcoano un año después, en 1944. Al altar la llevó un peculiar padrino, el general Millán Astray, que le brindó su brazo bueno.
La revista fue un espectáculo que dio mucho trabajo a los censores. A los civiles, que no paraban de medir la largura de las prendas de las vicetiples, la extensión de carne que dejaban ver sus escotes, y la procacidad de sus contoneos. Y, sobre todo, a los religiosos, que emprendieron su particular cruzada moral contra un género que entusiasmaba al público. En su particular desvario moral, el obispo de Sevilla, el cardenal Segura, tras excomulgar a los bailarines de su diócesis sevillana, hizo lo propio con los aficionados a la revista y amenazó de excomunión a quienes fueran a ver la representación de La blanca doble. También se unió a la cruzada el obispo de Las Palmas, Antonio Pildain, que hizo lo indecible para que el gobernador prohibiese la representación en la isla. Como eso fue imposible ya que la obra estaba autorizada por la censura, el obispo expresó su desacuerdo enviando a las taquillas del teatro a algunos mujeres de negro, tocadas de mantilla, con el rosario en la mano: cada vez que alguien se acercaba a comprar la entrada, rezaban un Padrenuestro por el alma del pecador que se iba a condenar.

lunes, 29 de agosto de 2016

Escalibada de bacalao

Tanto en invierno como en verano, disfruta de una escalibada en Cataluña
El asombroso resultado de este plato, de aparente sencillez, te conquistará. Sus principales ingredientes son el pimiento rojoberenjena. Se ponen directamente sobre las llamas o al horno con el grill encendido, hasta que la piel queda negra. En ese momento se tapan con un plato hasta que se enfríe. 
Entonces se procede a pelar las verduras y a cortarlas en tiras para su presentación. Un truco: no ponerlas bajo el agua fría porque perderían el jugo que les da todo el sabor. 
En muchos lugares, la escalibada se acompaña sobre una tostada de pan untada en tomate, aceite y sal, con anchoas y cebolla, incluso hay quien la acompaña con atún.

Celina Cedro

DO Méntrida

Esta zona de producción está localizada entre la provincia de Toledo y algunas zonas del sur de Madrid, y se extiende sobre 13.600 ha, en un terreno de superficie muy arenosa.
El clima es continental extremado, con inviernos y veranos muy duros y una pluviosidad media que pocas veces alcanza los 400 l/m2 anuales.
Entre las variedades autorizadas por el Consejo Regulador, todas negras, domina la garnacha, que ocupa más del 80 % del viñedo. El resto lo reparten la cencibel y la tinta de Madrid.
Los vinos tintos de Méntrida son de altísima graduación alcohólica, singularmente ricos en tanino y materias colorantes; son vinos muy frutosos y sabrosos, de hermoso color y buen paladar.
Se elaboran también rosados, de aroma afrutado, agradable color, excelente paladar y una graduación también elevada.
La crianza de los vinos tiene una maduración mínima de dos años en barrica de roble.

GRADUACIÓN ALCOHÓLICA
Rosados  mín. 11,5 % vol
Tintos  mín. 12 % vol.

domingo, 28 de agosto de 2016

Los romances de ciego

Las Aleluyas, Pliegos de Cordel o Romances de Ciego son tres formas de hablar de lo mismo: de la costumbre de narrar historias en verso e ilustrarlas con imágenes.
Parece ser que la primera modalidad de estas historietas fueron las Aleluyas, unas hojitas con dibujos y versos alusivas a Jesucristo que se entregaban en las iglesias el domingo de Resurreción.
De hecho, la mayor parte de las aleluyas o pliegos de cordel tenían una función religiosa o moralizante.
Los pliegos de cordel, precedente de los modernos comics, surgen en el siglo XV tras la creación de la imprenta. Se llamaban de cordel porque para mostrarlos y venderlos se colgaban de una cuerda.
Fue una de las formas de ganarse la vida que tenían los ciegos. Eso sí, no todos los que cantaban y vendían aleluyas eran ciegos, también había narradores profesionales.
El ciego, acompañado por un lazarillo, reunía a las gentes de un barrio o pueblo en la plaza y allí desplegaba un gran cartel donde estaban pintadas las escenas de la historia. 
Entonces, señalando las escenas con un bastón, empezaba a declamar en alta voz las estrofas de la historieta:
Se contaban historias moralizantes. Los sucesos escabrosos, robos y crímenes, tenían mucha aceptación popular. La Administración de Justicia entregaba a los ciegos extractos de los procesos judiciales para que ellos compusieran versos y ejercieran una función educativa y moralizante (el malo siempre la acaba pagando)
Las historias que relataban sucesos se llamaban avisos.
Tras cantar la Aleluya, unos contribuían con una monedilla y otros compraban el pliego de papel en el que estaba impresa la narración y los dibujos alusivos.
No conozco la fecha exacta en que se perdió esta costumbre, pero todavía existía en los años de la posguerra. Con la creación de la ONCE en 1939 muchos ciegos se incorporaron a la venta del cupón y los cantares fueron silenciándose.
En Madrid, las últimas aleluyas se editaban en una imprenta de la calle de Tabernillas. 
Creo que se trataba de la Imprenta Cicerone, en el nº 13, que cerró el año pasado tras más de un siglo de existencia.

(Caminando por Madrid)

La Boca del Infierno - Fuertescusa


Cerca de Cañamares, en Fuertescusa (Cuenca), el río Escabas forma una de las más espectaculares hoces de la sierra: es la llamada Boca del Infierno.

(Iberrutas)

viernes, 26 de agosto de 2016

Plaza da Feira - Betanzos

En el exterior del viejo recinto amurallado, ante la puerta de la Villa y el convento de Santo Domingo, se formó desde antiguo un extenso CAMPO DE FEIRA en el que concurren los caminos de Lugo. La Coruña y El Ferrol. La generosidad de sus proporciones está en consonancia con las actividades de mercado semanal y de las grandes ferias que, como ya se recoge en los Viajes de Mercadal, ejercieron una enorme atracción sobre esta fértil comarca agrícola. Además, la confluencia viaria y la situación del convento de Santo Domingo, ampliamente distanciado del recinto principal, permitieron disponer de tan extenso espacio que se fue acotando sucesivamente por la edificación de sus bordes oriental y occidental hasta convertirse en el área más vital de la villa.
Su frente norte corresponde al borde del casco antiguo desde el cual se asoman, entre inmuebles parcial y recientemente renovados, las agujas de la Iglesia de Santiago; aquí, al amparo de una excelente orientación solar, se ha formado un amplio salón — el Cantón Grande — cuyo desarrollo horizontal está limitado por la rasante de la calle de acceso al interior del viejo casco. El desnivel respecto a esta vía -denominada significativamente calle del Ensanche dd Portal — se salva oon una solución de escaleras y sugestivos hierros modernistas mientras que, hacia el resto de la plaza, el conjunto de bancos, farolas de fundición, árboles y quiosco de música, producen esa efecto acumulativo que caracteriza los ambientes de principio de siglo.
También el lado de poniente y ante sus grandes edificios públicos de composición reposada -   biblioteca municípal, capilla de San Roque, hospital de San Andrés y Archivo de Galicia se ha formado un largo paseo con árboles y bancos, el Cantón Pequeño, que tiene como fondo sur uno de los mayores abusos constructivos de la ciudad: esa torre de trece plantas al lado dd dieciochesco edificio del Archivo. A un costado de este se abre una alameda pública de forma angular plantada con doble fila de árboles y con bancos corridos adosados a la coronación del muro de contención que se abre a amplios paisajes del Mandeo.
Por el contrario, la alineación de levante con el amplio contorno asoportalado de sus múltiples viviendas y comercios, sus volúmenes y alturas diferentes y el tratamiento de fachadas donde predominan las superficies acristaladas de sus galerías de madera, posee una gran variabilidad en claro contraste con los grandes contenedores de la edificación.
pública que conforma la alineación opuesta. Frente a aquella, de carácter predominantemente publico esta tiene marcado uso de vivienda y comercio y se perfila sobre una calle en pendiente que, al recibir tratamiento contrapuesto al de la inmediata carretera de Lugo queda rehundida en su tramo sureste.
En el frente mediodía, la fábrica de Santo Domingo acusa desde el frontis de la Iglesia hasta la torre, su situación destacada en una ligera elevación del terreno que se salva con  desafortunada plataforma y escalinata; en el ámbito angular que esta define se intuye el tradicional compás monacal hoy ampliado por los edificios de vivienda adosados al convento. Entre unos y otros frentes arquitectónicos, la amplia superficie central de esta plaza se ofrece con un tratamiento en el que perviven las directrices propias de finales del siglo XIX cuando, a un lado de la carretera de Lugo, se colocó la bella fuente de fundición con la estatua de Diana (1866): en su contorno un apretado anillo de acacias abrazadas por bancos exagonales de granito y la solución radial de las franjas de losas subrayan el buscado efecto de centralidad, hoy un tanto distorsionado por las jardineras recientes que acotan una parte como estacionamiento de vehículos.
En la actualidad si bien las ferias y mercados han sufrido un gran decaimiento, esta plaza tiene una permanente e intensa animación entre la constante interferencia del tránsito exterior y un caserío cuyas fachadas hacia este espacio se han renovado en algunas casos, con alturas y composición inadecuadas.
En su conjunto resulta, entre los múltiples espacios de transacción situados ante una puerta de muralla y un convento medievales, uno de los más interesantes y bellos ejemplos de la cornisa cantábrica.

(La plaza en la ciudad)

Albuferas de Adra

Las albuferas de Adra se localizan en la costa suroccidental de la provincia de Almería, dentro del término municipal de Adra, entre Puente del Río y la playa de Balanegra. Calificadas y catalogadas por la Consejería de Medio Ambiente como Reserva Natural el 28 de julio de 1989, tienen su origen en el aislamiento de bahías litorales que se cerraron al mar por aportes sedimentarios, dando lugar a lagunas costeras. Ya en el año 1751, se tenía constancia de la existencia de la albufera Honda, siendo en los años treinta del siglo pasado cuando se aísla del mar la albufera Nueva. Este último proceso se produjo como consecuencia de la desviación del curso del Río Adra y la construcción del puerto pesquero de la ciudad. Ambos hechos provocaron un cambio en la dinámica litoral, alterando ésta el perfil del delta del río.
La extensión global de las albuferas es de 75 hectáreas; 13 ha corresponde a la albufera Honda, 29 pertenecen a la albufera Nueva, 11 pertenecen a vegetación y las restantes son el área de amortiguación. En épocas anteriores a la introducción de cultivos intensivos, las albuferas estaban rodeadas de extensos arenales y restos de dunas, de las que aún quedan depósitos al norte de la carretera general. En estos arenales, fijados por la vegetación, existen zonas deprimidas que se inundaban en invierno y primavera, instalándose una comunidad hidrófila de gran extensión superficial, que era hábitat idóneo para muchas especies de animales, sobre todo aves, que obtenían refugio y un lugar apropiado para su reproducción.
Actualmente todo es distinto. Esta amplia zona verde antaño es hoy poco más de dos lagunas rodeadas de una fina cortina de vegetación y circundadas por un buen número de cultivos intensivos. Los residuos agrícolas originados por estos cultivos bajo plástico han venido a agravar la situación ambiental, aportando contaminantes al agua que disminuyen la calidad del medio. La intensa acción humana ha provocado una drástica reducción en la flora y fauna y la degradación progresiva del ambiente, así como una reducción de la superficie ocupada por las aguas. A pesar de todo, en las Albuferas habita una rica variedad de flora y fauna que han hecho que internacionalmente se reconozca la importancia ecológica de este humedal. Se pueden identificar a más de 140 especies de aves; destacan la malvasía cabeciblanca, pato buceador amenazado mundialmente, que utiliza las Albuferas de Adra como principal zona europea para su invernada y reproducción; el ruiseñor bastardo; el carricero común y tordal; el somormujo lavanco; la focha común, el Ánade azulón, y también peces como el fartet.

(Wikipedia)

miércoles, 24 de agosto de 2016

D.O. Binissalem - Mallorca

Esta denominación de origen, establecida en 1991, está situada en el centro geográfico de la isla de Mallorca, en un paisaje de suave relieve, donde domina la llanura que está protegida de los húmedos y fríos vientos marítimos del norte por el importante macizo de Sierra Alfabia.
Está integrada por cinco municipios: Binissalem, Consell, Sartcellas, Santa Eugenia y Santa María del Camino.
Unas 300 ha de viñedo se asientan sobre suelos bien dotados de caliza, profundos, pedregosos, de texturas adecuadas. El clima insular es benigno, de veranos bastante secos y cálidos e inviernos suaves, con algo más de 500 l/m2 de precipitaciones medias anuales y una elevada insolación.
Las variedades autorizadas para elaborar vinos son las autóctonas manto negro y callet (tintas) y molí (blanca), base de la viticultura tradicional y de su personalidad y estilo.
Los vinos más afamados de la zona son los tintos de manto negro, elegantes, aromáticos y con cuerpo, que presentan condiciones para la crianza en roble. No obstante, también resultan muy interesantes los rosados y blancos, vinos de calidad.
La duración mínima de la crianza de los vinos es de dos años naturales, de los cuales seis meses están en envases de roble de 1.0001 de capacidad máxima.

GRADUACIÓN ALCOHÓLICA
Blancos mín 10.5 % vol.
Rosados mín 11 % vol.
Tintos mín 11.5 % vol.
Espumosos mín, I0.5-I3% vol

lunes, 22 de agosto de 2016

Foz de Burgui - Salvatierra de Esca

La Foz de Burgui está situada al oeste de la provincia de Zaragoza, España y al noreste de la Navarra, perteneciente a la localidad de Salvatierra de Esca a pesar de que se le denomina "Foz de Burgui"

Se trata de un profundo cañón excavado por el río Esca en la roca caliza, cortando la cordillera formada por las Sierras de Illón y Peña, siendo la salida natural del Valle de Roncal hacia el río Aragón.

Está declarada Reserva natural como protección a su magnífica colonia de buitres leonados, además de otros tipos de rapaces como el águila real, el alimoche y el quebrantahuesos.

(Wikipedia)

sábado, 20 de agosto de 2016

Origen del nombre de las Verbenas

Fue una hierba sagrada para los druidas celtas. También era conocida por romanos y griegos, que la usaban como una planta sagrada en ceremonias religiosas y ritos mágicos; utilizándola para preparar hechizos, filtros y conjuros de amor, entre otros. Los soldados romanos llevaban habitualmente en sus alforjas tallos de verbena como remedio contra las heridas. 

Y ahora viene la cuestión: ¿Por qué las fiestas se llaman verbenas?
Existía la costumbre de recolectar esta planta al amanecer, por eso a quien madrugaba se le decía: ¿Vas a coger la verbena? En la época de las fiestas de Junio (San Pedro y San Pablo y San Juan)  los festejos previos duraban toda la noche y se prolongaban hasta el alba, por eso se les empezó a llamar verbenas. 
En dichas fiestas de Junio existía la costumbre de acudir de madrugada al cerrillo de San Blas, donde se halla el Observatorio Astronómico, para recoger plantas medicinales, acto que se llamaba "ir de verbena"

(Caminando por Madrid)

Plaza del Mercado Chico - Avila

La plaza del Mercado Chico, la plaza mayor de Ávila, está situada en el centro de la ciudad, intramuros. Es una plaza rectangular con soportales en tres de sus lados. Se orienta en el eje NE-SW, con el Ayuntamiento en el lado NE, y enfrente la iglesia de San Juan Bautista, en el lado sin soportales.

Situación
La plaza del Mercado Chico se encuentra en la zona centro de la ciudad, rodeada por la plaza de Zurraquín y calle del Marqués de Benavites al norte, mercado de abastos al este, e iglesia de San Juan al sur. Nacen de esta plaza las calles de Comuneros de Castilla, y Reyes Católicos al este, Caballeros al sur, y Vallespín al oeste. Entre las dos últimas se abren las escaleras que dan acceso a la calle Sancho Dávila.

Historia
Algunos autores consideran que pudo ser el cruce entre las calles decumano y cardo de la ciudad romana. La primera plaza de la que se tienen noticias es de época medieval, posiblemente porticada. A su alrededor se reunieron los distintos gremios, dando lugar a calles con nombres como «Pescadería», «Alhatería»,  «Zapateros», «Carnicerías» o «Cuchillería». A partir del siglo XVIII se realizaron varios proyectos de renovación de la plaza, que no llegaron a concluirse.

Configuración
Su configuración actual data del siglo XIX y responde a un proyecto neoclásico de Juan Antonio Cuervo salvo la Casa Consistorial que es obra de Ildefonso Vázquez de Zúñiga. Los lados de la plaza construidos presentan tres alturas: una primera de arcos semicirculares sobre pilares y dos superiores en los que predomina el ladrillo. La fachada del Ayuntamiento, resuelta principalmente con sillares de granito, consta de un primer nivel de arquerías, un piso noble con balconada y un nivel superior con dos torres.

Denominaciones
Aunque en el pasado ya se nombró así, y aunque en la tradición oral de los abulenses siempre ha estado presente el nombre de Mercado Chico, su actual denominación data de principios del siglo XXI. En el siglo XV hay referencias a esta plaza como de San Juan, sin especificarse si se trata de esta plaza o de la que se abre al oeste de la iglesia de San Juan, pues también en ese siglo se denominaba del Mercado Chico.
Durante los siglos siguientes siguió denominándose del Mercado Chico, y tuvo una fuente, peso público y mesones alrededor, además de cerrarse como coso en días festivos. A partir de 1812, tras la aprobación de la Pepa, se llamó «plaza de la Constitución». Doce años se mantuvo ese nombre, hasta que con la dictadura de Primo de Rivera se cambió de nuevo, esta vez a «plaza de la Religión y del Rey». No está claro en qué momento se cambió de nuevo el nombre a la plaza, pero se sabe que al inicio de la Guerra Civil Española se cambió de «plaza Real» a «plaza de la Constitución». Finalizada la guerra, en 1939, volvió a renombrarse como «plaza de la Victoria». El último cambio se produjo el 30 de marzo de 2001, para llamarse como en sus orígenes, del Mercado Chico.

(Wikipedia)

viernes, 19 de agosto de 2016

Ventresca de bonito con tomate

El bonito y el tomate bien podrían cantarse 'Somos el uno para el otro', y no sólo porque sus sabores, como dicen los cursis, "mariden" bien. Ambos coinciden en su temporada, el verano, y nunca saben mejor que en ahora. Alguno dirá que es un plato más viejo que Carracuca: ciertamente, no estoy descubriendo un nuevo universo a nadie. Me da igual. Por un lado, es el tipo de producto que me apetece en estos momentos de vuelta a lo básico. Y por otro, viendo los bonitos con tomate tipo tabla que te ponen por ahí, que tienes que sacar la motosierra para cortarlos, quizá sea el momento de refrescar la receta.
Llevar a buen puerto esta delicia no tiene más misterio que el de contar con un pescado fresco y unos tomates maduros de verdad -no corcho teñido de rojo-, además de cocinarlos con el debido respeto. La clave está en ser muy paciente con el tomate, dejándolo que se haga lentamente, y muy sutil con el bonito, limitando su cocción al mínimo para que quede jugoso. En este último punto ayuda que esté cortado en rodajas gruesas.
Por último, puede que sea una manía personal, pero para mí la salsa de tomate perfecta para este plato es la que se tritura en el pasapurés, así que deja la batidora quieta.

(Mikel López Iturriaga)

Tortosa - Ciudad con historia

Un castillo en ruinas y las murallas dan fe de la relevancia histórica de Tortosa.
Enclavada en el punto más bajo del Ebro, ha tenido importancia estratégica desde el tiempo de los iberos. Los moros ocuparon la ciudad desde el siglo VIII hasta el año 1148. El viejo castillo moro, Uamado La Zuda, es todo cuanto queda de sus defensas; hoy transformado funciona como parador.Los musulmanes construyeron también una mezquita en el año 914, cuyos cimientos se utilizaron para la catedral; las obras comenzaron en el año 1347. Aunque la edificación se prolongó durante dos siglos el estilo es gótico puro.
Tortosa sufrió graves destrozos como consecuencia de la guerra civil, cuando el Ebro era la línea divisoria entre los dos bandos contendientes.

jueves, 18 de agosto de 2016

El Arte de Salvador Dalí

Salvador Dalí i Doménech nació en la localidad gerundense de Figueres en el año 1904 y montó su primera exposición a los quince años. Después de estudiar en la Escuela de Bellas Artes de Madrid y coquetear con el cubismo, el futurismo y la pintura metafísica, el joven artista abrazó el surrealismo en 1929 y se convirtió en el pintor más conocido del movimiento. Siempre controvertido y gran publicista de si mismo. 
Dalí alcanzó la fama por sus imágenes alucinatorias —como Simbiosis mujer-animal—, que describió como "fotografías pintadas de sueños". 
La carreta de Dalí, con incursiones en la literatura y el cine, lo situó como uno de los mas grandes artistas del siglo XX.
Murió en su ciudad natal en el año 1989.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Queso Zamorano

El «Queso Zamorano» está elaborado y curado en la provincia de Zamora, a partir de la leche producida por ganado ovino de las razas autóctonas churra y castellana de la citada provincia. Es uno de los más populares de la cocina española, contando desde 1992 con la protección otorgada por su calificación como denominación de origen.
Esta tradición artesanal se mantuvo a lo largo de los siglos en la provincia de Zamora. Las referencias más antiguas se encuentran en el tratado de Columela que, ya en la época de dominación romana, informa sobre los procedimientos habituales para la elaboración y conservación del queso. 
Con posterioridad se detectan continúas referencias a este producto en los distintos fueros y ordenanzas municipales de las poblaciones zamoranas
El catastro del Marqués de la Ensenada (1752), también incluye continuas referencias a la cabaña ganadera y a la producción de queso de las distintas localidades zamoranas.
Todas estas referencias históricas reconducen a una rancia tradición pastoril y a la consiguiente tradición histórica en la elaboración de quesos en la provincia de Zamora, ambas conservadas hoy en día en la mayoría de sus pueblos.
La denominación de origen «Queso Zamorano», fue reconocida con carácter provisional el 16 de enero de 1992 y con carácter definitivo un año después, tras la entrada en vigor de la Orden de 6 de mayo de 1993 por la que se aprueba el Reglamento de la Denominación de Origen «Queso Zamorano» y su Consejo Regulador.

(Wikipedia - Resumido)

Plaza de España - Reinosa

La Plaza de España, cuyo recinto, aún con edificios muy antiguos, como el del siglo XVI que se conserva reformado en el ángulo suroeste, debió cobrar importancia como ámbito de mercado en la segunda mitad del XVIII cuando las funciones de la villa se fueron complicando. Entonces los espacios inmediatos a la iglesia resultaron incapaces para cumplir debidamente el papel mercantil y nuevas tiendas y comercios comenzaron a establecerse en los bajos de las casas del camino. Su carácter definitivo lo adquiere en 1832 al construirse la nueva Casa Consistorial en el lado de oriente. Actualmente esta plaza, bordeada por la carretera nacional, funciona como una gran caja de resonancia donde hallan eco los mil ruidos que produce el intenso tránsito rodado exterior.
Su conjunto responde a una planificación en planta que no existe en los alzados. La Casa Consistorial se impone con larga fachada y gran altura en oposición a la de los edificios adosados a su lado norte; la característica composición del consistorio decimonónico contrasta con la jugosidad de los edificios de la carretera e incorpora un pasadizo en el extremo de su soportal para comunicación con la zona de ensanche, en forma análoga a la de algunas casas concejiles aragonesas. El resto de la edificación observa una cierta unidad estilística y compositiva con soluciones del siglo XIX y alturas generalizadas de tres y cuatro plantas, con las que contrasta un edificio decimonónico de dos alturas en el lado septentrional y una actuación de los últimos decenios con cinco pisos en el lado sur.
La ordenación de la superficie central es reciente y persigue obtener el máximo espacio para dominio peatonal. Así, el cordón de la carretra se desarrolla con un túnel inferior aunque existen cortas penetraciones para vehículos al servicio de las edificaciones de los lados norte y sur. Se han aprovechado los bancos y las farolas del siglo pasado que alineados con una plantación de acacias de escaso desarrollo conforman una organización de salón que mantiene el antiguo carácter de paseo de invierno.

(La plaza en la ciudad)

martes, 16 de agosto de 2016

La Manga del Mar Menor

Construido sobre una larga y estrecha franja de tierra, el enclave turístico de La Manga del Mar Menor separa el Mediterráneo de una abrigada y gran laguna cuya temperatura estival llega a superar en 5º C a la del mar. Su salutífera concentración de minerales atrajo desde los comienzos del siglo XX a los turistas que se alojaban en Santiago de la Ribera y Los Alcáceres, cuyas playas conservan bonitos espigones de madera.
Desde la localidad de Santiago de la Ribera se puede tomar en transbordador hacia dos de las cinco islas del mar Menor, la mayor de las cuales se llama justamente la Mayor.
Las antiguas salina de Lo Pagan, cerca de San Pedro de Pinátar, son hoy una reserva natural. En esta zona de la costa son características las pasarelas de madera terminadas en casetas.

(Guía de España - El País)

Gató de almendras

Su nombre deriva del francés gâteau (pastel) y parece que tiene su origen en la cocina gala del siglo XVIII, aunque los pasteles hechos de almendras se consumían tiempo antes. Así, el año 1679, con motivo de la visita del obispo Bernat Cotoner, en el monasterio de San Salvador, se sirvieron, entre otros alimentos, tortas de almendra.
Este pastel, que ha quedado como patrimonio original isleño, es el resultado de una simbiosis entre la cocina francesa, la que aportó el arte de cocinarlo, y la mallorquina, la que, con los extensos cultivos de almendros, aportó la materia prima. Y así fue como le gâteau d’amandes se convirtió en gató de almendras.

lunes, 15 de agosto de 2016

Queso de Murcia al vino

Queso de forma cilíndrica, corteza lisa y de color granate- violáceo como consecuencia de los baños en vino tinto, durante la maduración. La pasta es de color blanco mate, firme y elástica con textura cremosa, fundente y sin ninguna granulosidad. Olor de intensidad media baja .En la zona externa de la corteza se percibe olor a vino tinto o bodega. Sabor de intensidad media-baja pero persistente, ligeramente  acido. Pueden aparecer notas de aroma láctico fresco (leche de cabra, nata/mantequilla).Se comercializa a partir de los 45 días  de su elaboración y en el caso de piezas pequeñas a partir de los 30 días.

Zona Geográfica
La zona geográfica está constituida por todos los términos municipales de la provincia de Murcia, situada al sureste español.

Etiquetado
En las etiquetas comerciales figurará obligatoriamente la mención: Denominación de Origen Protegida «Queso de Murcia al vino» o DOP «Queso de Murcia al vino». Además todos los quesos llevarán una contraetiqueta expedida por el Órgano de Control del Consejo Regulador con el logotipo de la Denominación, siempre de forma que no permita una nueva utilización de la misma.

(Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente)

Porra antequerana - Málaga

La porra antequerana es una sopa fría típica de Antequera, ciudad andaluza de la provincia de Málaga (España). Es una variante del salmorejo cordobés, elaborada con tomates, pan sin corteza, aceite, sal, pimiento verde y ajos. Su nombre deriva del utensilio llamado mazo, o porra, con el que se machacaban los ingredientes en un cuenco. Se suele servir muy fría, acompañada de jamón serrano cortado en daditos y huevo duro. También puede presentarse con trozos de atún en aceite.
Este último ingrediente, así como el pimiento verde, el vinagre y su mayor consistencia es la diferencia entre la porra antequerana y el salmorejo cordobés. El pan utilizado, el conocido como pan cateto, de miga más compacta es responsable de que la porra sea más espesa; donde se busca que la cuchara se mantenga en pie clavada en la porra.
En los festivales o concursos flamencos llamados "porra flamenca", es tradicional servir gratuitamente este plato acompañado de vino a los asistentes.

(Wikipedia)

Plaza del Trigo - Atienza

En la plaza del Trigo o del Mercado, de estructura medieval, hay una serie de casas asoportaladas y palacios nobles (Casa del Cabildo); la primera que se encuentra al atravesar el Arco de Arrebatacapas, que une esta plaza con la del Ayuntamiento, es medieval, pero los demás edificios son de los siglos XVI al XVIII. En ella se levanta la iglesia de San Juan, seiscientista de planta columnaria. Se inició en 1584 según la traza de Juan Ramos y la continuaron Juan de la Pedrosa y Juan de las Llamas; de las bóvedas se encargó el maestro Fernando Álvarez, que la acabó en 1670. El altar mayor conserva lienzos de Alonso del Arco (uno de ellos, El Festín de Herodes, se trasladó al Museo del Prado).

domingo, 14 de agosto de 2016

Merluza a la gallega

La Merluza a la gallega es un plato típico de la cocina gallega cuyo principal ingrediente es la merluza blanca. La merluza se cuece en agua convenientemente salada. Suele servirse acompañada de pequeñas patatas (patatas gallegas), y en algunas ocasiones se añade también como acompañamientos: almejas y vieiras. Es un clásico en los menús de los restaurantes españoles. El plato es sencillo de preparar.

Características
Suele servirse de tal forma que haya en el plato una rodaja de merluza por persona. La merluza suele cocerse junto con las patatas (cortadas en rodajas) en agua convenientemente salada, se suele emplear una concentración salina similar al agua marina (es decir unos 36 gramos de sal por litro de agua). Mientras se prepara la merluza suele elaborarse una 'ajada' con unos ajos a la sartén con un poco de aceite de oliva hasta que quedan dorados, al final suele añadirse un poco de pimentón de la Vera. La ajada suele verterse en la fase de emplatado.

(Wikipedia)

Grutas del Aguila

A  9 km de Arenas de San Pedro encontramos esta gruta de caliza cristalina de 50 millones de años. Las cuevas están formadas por varias naves, de forma irregular y de una altura que alcanza los 20 m. Más de un kilómetro de visita de suelo pavimentado y con luces situadas para generar diferentes tonalidades, con las que realzar el conjunto de estalactitas y estalagmitas de formas sugerentes. Cabe destacar que el paraje sigue vivo, debido a la humedad, por lo que las formaciones siguen transformando las cuevas.

(Rutas por España)

sábado, 13 de agosto de 2016

Foz de Arbaiún

La Foz de Arbaiun, a la entrada del pirenaico valle de Salazar, entre Lumbier y el Almiradío de Navascués, es la más extensa e impresionante de las gargantas navarras. El río Salazar ha ido tallando la roca dando lugar a un espectáculo sin parangón. Imponentes paredes verticales se suceden a lo largo de casi 6 kilómetros. 
En el interior de la foz de Arbaiun crece una diversa y peculiar vegetación que ofrece una variedad cromática estacional de indudable belleza. En sus roquedos anida una numerosa colonia de buitres leonados visibles desde el balcón voladizo del Mirador de Iso. La gran riqueza natural que convive en la Foz de Arbaiun le ha valido las denominaciones de Reserva Natural y Zona de Especial Protección de las Aves.
Conozca todo sobre ésta y otras gargantas navarras en el Centro de Interpretación de las Foces de Lumbier.
La foz de Arbaiun es una garganta que el río Salazar excava al encontrarse con la Sierra de Leire. Las paredes verticales han sido talladas por la erosión a lo largo de millones de años, a la vez que el río se encajaba al fondo de la hoz. Está considerada la reina de las foces de Navarra por su extensión de 5,6 kilómetros y sus paredes verticales de hasta 300 metros de altura que combina con repisas, taludes y pedrizas. 
El pirenaico río Salazar describe tres curvas de norte a sur y después enfila hacia el oeste/suroeste. En el primer tramo, las paredes llegan hasta el cauce, mientras que foz adentro descansan sobre un talud inclinado. La vegetación crece a sus anchas en las profundidades, surgiendo a veces de la misma roca; en las laderas soleadas crece la carrasca, quejigos y enebros, y en las umbrías aparecen hayas, robles, pinos y fresnos. En otoño la foz de Arbaiun se viste de mil colores y pasa por todas las tonalidades que van del verde al ocre pasando por explosivos naranjas y rojos. 
Para admirarla, no hay mejor lugar que el mirador de Iso, un voladizo sobre las aguas del Salazar situado en la carretera NA-178, que va de Lumbier a Ezcároz. Asómese a su privilegiado balcón y déjese envolver por la espectacular belleza y tranquilidad que infunde este rincón natural.
Si alza la mirada hacia el roquedo seguro que avistará nidos de buitres o de alguna otra rapaz; la colonia de buitres leonados ha crecido tanto en los últimos años que es habitual verlos sobrevolando el lugar. 
Es aconsejable una visita al Centro de Interpretación de las Foces de Lumbier donde existe información interactiva sobre diversos senderos, la flora, fauna y cultura de las gargantas prepirenaicas. Complete su visita acercándose también a la vecina Foz de Lumbier, que podrá atravesar gracias al sencillo paseo que discurre por el trazado del desaparecido tren Irati, primer tren eléctrico de España.

(Turismo de Navarra)

viernes, 12 de agosto de 2016

La encamisá de Navalmillar de Pela

A las 8 de la noche, con repiques de campanas y estruendos de cohetes, comienza la pasión de todos los sanantoneros: comienza La Encamisá.
Juntos, peleños y forasteros, dan vivas al santo patrón: San Antón Abad, guardián de la fiesta, en ese momento los corazones de todos los participantes explotan de júbilo y alegría.
Tres horas por delante, faltan aún para el término de la fiesta, unos a caballos, otros en burros y muchos en la infantería. Tres horas donde la alegría, la hospitalidad, las hogueras, el vino y los biñuelos no faltarán en ningún momento.
La Encamisá conmemora la victoria de los peleños sobre un ejército árabe cuando estos, en sus conquistas por la península, intentaron invadir el pueblo.
Esta fiesta, declarada de Interés Turístico Regional de Extremadura, se celebra en Navalvillar de Pela, cada 16 de Enero.

jueves, 11 de agosto de 2016

El Cid

El Cid (1043-1099). Rodrigo Díaz de Vivar nació en una noble familia de Vivar del Cid, al norte de Burgos, en 1043. 
Fiel a Fernando I el Magno, fue expulsado de Castilla al verse envuelto en las luchas fratricidas de los hijos del rey, Sancho II y Alfonso VI. 
Luchó junto a los árabes, pero de nuevo cambió de bando, conquistó Valencia para la causa cristiana en 1094 y gobernó la ciudad hasta su muerte. 
Por su heroísmo se le llamó El Cid, del árabe sidi ("señor"). Aunque fue un hombre carismático, de gran coraje, sería un poema anónimo, El cantar de Mío Cid, el que le inmortalizaría en 1180, convirtiéndole en el héroe romántico de la Reconquista. 
El sepulcro de El Cid y su esposa, Jimena, se encuentra en la catedral de Burgos.

D.O. Utiel-Requena

Entre los ríos Turia y Cabriel, en el noroeste de la provincia de Valencia, se extiende la comarca de la Denominación de Origen Utiel-Requena, que ocupa una extensión de 41.000 ha de viñedo cultivado en suelos calizos y calizo-margosos de aluvión.
El clima continental está muy influenciado por la altitud (600-900 m). Las precipitaciones no suelen sobrepasar los 450 l/m2.
El 90 % del viñedo de esta denominación de origen corresponde a la variedad bobal (uva tinta de racimo pequeño, compacto y uniforme), pero también se cultivan tempranillo o cencibel y garnacha, entre las tintas, y macabeo, merseguera y tardana, entre las blancas.
Los vinos tintos de Utiel-Requena son de color vivo, ligeros y vigorosos a la vez, equilibrados y de sabroso buqué, con cierta acidez y moderado grado.
Los rosados de esta zona de producción también han alcanzado una merecida fama en los paladares más exigentes. Son equilibrados y de sabroso buqué.
La reglamentación ampara también la elaboración de claretes, blancos, espumosos y de aguja.
En los vinos sometidos a crianza, esta dura un mínimo de dos años naturales en envases de roble. En caso de realizarse por sistema de crianza mixto (roble y botella), un año se efectúa en roble.


GRADUACIÓN ALCOHÓLICA
Blancos mín. 10% vol.
Rosados mín. 10 % vol.
Tintos mín. 10% vol.
Tintos doble pasta mín. 10% vol.
Espumosos mín. 11 % vol.
De aguja mín. 10% vol.
Espumosos aromáticos mín. 7% vol.

Utiel Requena Superior: 
— Blancos (100 % variedad macabeo) 10,5-12% vol.
— Rosados (100 % variedad bobal) 10,5-12,5% vol. 
— Tintos (garnacha y tempranillo) 11,5-13,5% vol. 
—• Vendimia inicial (blancos, rosados o tintos) 10-11,5% vol. 
— Vinos de crianza 12-13,5% vol..

miércoles, 10 de agosto de 2016

Plaza del Marqués de Albaida - Laredo

La Plaza del Marqués de Albaida se halla en el centro de la vieja puebla sobre el eje religioso de la rúa de Santa María y a la altura donde, en tiempos, debió  alzarse un pequeño puente cruzando el arroyo Bario. Ocupa la cuarta parte de una manzana de mayor tamaño y debió abrirse en época moderna de modo similar al de la plaza de Bermeo, aunque sin hallarse presidida por un edificio de carácter especialmente representativo. Mantiene la oblicuidad existente entre las calles transversales y longitudinales y acusa en su ángulo sureste el fuerte quiebro de la calle de Santa María.
En el conjunto de su edificación destaca como inmueble más antiguo e importante la torre tardogótica de Gutiérrez Roda. Su tipología de torreón urbano, hoy muy transformado, sobresale en el frente norte de la plaza siguiendo la alineación de la calle de Santa María. A su lado se ha reconstruido un inmueble de forma inconveniente y, en la alineación sur, han sido modificados algunos modestos exteriores tratando de recoger las antiguas características del resto de la edificación, mezcla de modelos urbanos y populares. La recta alineación norte, con dos plantas bajo soportales, puede fecharse en torno a 1900. Del lado poniente, la edificación auxiliar de una planta y el solar cerrado por un muro hacen que se incorporen al espacio las fachadas traseras de las casas de la calle posterior. La plaza produce, así, una sensación de inestabilidad espacial que acusa aún más la fuga espacial hacia la parte baja de la puebla como consecuencia de la fuerte pendiente de la ladera sobre la que se asienta. Para contrarrestar esta inclinación y conseguir un espacio horizontal se ha sobreelevado la mayor parte de su superficie central a partir de un muro perimetral que hace las veces de poyo corrido. Esta plataforma horizontal deja sólo dos lados para la circulación rodada y tiene un pavimento de losas regulares, plantaciones de plátanos y una fuente de fundición de cuatro tazas, como tema principal. En época de floración las copas de los árboles transforman el conjunto del espacio, comprimiéndole a límites extremos. 

(La plaza en la ciudad)

Los Grandes Almacenes - Madrid

Dos dependientes del bazar madrileño El Encanto, regentado por el asturiano César Rodríguez, le estaban dando vueltas a su emancipación desde hacía varios años. Uno de ellos, Pepín Fernández, logró su sueño en el mes de abril de 1943. Sederías Carretas comunicaba a sus clientes la apertura de su nueva y gran sucursal, Galerías Preciados, el gran sueño de Pepín Fernández.
El día 3 de abril, sábado, se inauguró el edificio, situado entre las calles Preciados y Carmen, que aún hoy se conserva albergando los almacenes franceses FNAC. La fiesta de inauguración alcanzó la categoría de acontecimiento excepcional, según las crónicas de la época, que calificaron las instalaciones de modernas y de exquisito gusto: «Madrid, gran capital europea, exigía un centro comercial y social de la categoría de Galerías Preciados. (...) Potentes, amplios y modernísimos ascensores facilitan el cómodo y agradable acceso a todos los pisos. Cada piso es una tienda aparte», se dice.
La primera gran campaña de ventas que organiza el nuevo almacén es de velos de Chantilly y de blonda, mantillas españolas, y mantos y velos de luto. También se anuncian medias de gasa, de gasa doble y de seda artificial. Comienza la Semana Santa y Galerías Preciados no podía resistirse a vestir de manera apropiada para el evento a la mujer española.
Galerías vino a competir con El Corte Inglés, el almacén creado tres años antes por el compañero de Pepín Fernández en el bazar El Encanto, Ramón Areces.
Les ejemplos de Ramón Areces y Pepín Fernandez no son aislados. En aquella época de hambre y miseria surge un puñado de empresarios que hacen de la necesidad virtud y se arriesgan en un tiempo muy complicado para poner los cimientos de negocios que, en muchos casos, han logrado sobrevivir hasta nuestros días.

(Tiempos de hambre - Isaías Lafuente)

martes, 9 de agosto de 2016

Sopas cachorreñas

Las sopas cachorreñas consisten en unas sopas elaboradas con pan remojado en agua caliente, ajo, pimentón (cornetilla colorá), sal y vinagre. En Sevilla se suele denominar así a las naranjas ácidas y suelen participar como ingrediente elaborándose alguna sopa de pescado. La sopa es tradicional de la cocina extremeña pastoril. Es considerado una especie de gazpacho caliente.

Características
Se trata de una sopa (sopas de pan) que se suele elaborar con pan en remojo, con algo de vinagre. Suele emplearse en la elaboración una mezcla de pimentón y ajo. En algunos casos se aromatiza con comino. Se pone todo a hervir y se sirve caliente con el zumo de las naranjas agrias denominadas cachorreras. Su elaboración es similar a las sopas de ajo castellanas, su gran diferencia es el empleo de vinagre y zumo de naranja que le proporciona un sabor ácido final.

La tamborradas de Teruel

Las tamborradas de Jueves y Viernes  Santo, provincia de Teruel. Los cofrades, ataviados con largas túnicas, tocan los tambores como señal de luto por la muerte de Cristo. Las tamborradas comienzan el jueves a medianoche en Híjar; la de Calanda empieza el viernes a mediodía. El solemne y estremecedor batir de tambores prosigue durante varias horas. Los brazos doloridos y las manos sangrantes de los cofrades son un símbolo visible de entudiasmo mezclado con la devoción religiosa.

(Guía de España - El País)

lunes, 8 de agosto de 2016

Queso de Murcia

Se establecen dos tipos de queso amparados:

Queso de Murcia Fresco: queso no madurado, de forma cilíndrica, con grabados de pleita en su superficie. Peso de 250 gr. a 3 Kg. Diámetro máximo de 200 mm y altura máxima de 120mm.
La pasta es compacta al corte, ligeramente prensado, pudiendo presentar ojos. Textura elástica, húmeda y no adherente. Olor láctico fresco y a leche de cabra, de baja intensidad. Sabor de intensidad media-baja, poco salado y aromas de las familias láctica fresca (leche fresca, nata).

Queso de Murcia Curado: De forma cilíndrica con corteza lisa, de color amarillo céreo a ocre según aumenta el tiempo de maduración, que debe ser como mínimo de 120 días. Peso de 250gr. a 2,6 Kg. Diámetro máximo de 190 mm y altura máxima de 100 mm. La pasta es firme y poco elástica, tornándose frágil y arenosa en los quesos con un elevado grado de curación. De color blanca, tomando un ligero tono amarillento en los quesos más curados. Presencia de ojos de tamaño variable desigualmente repartidos. Olor de intensidad media-alta. Sabor persistente, poco ácido, dulce bajo y salado medio, sensación picante baja en los quesos más curados. Aromas de la familia láctica (mantequilla), animal (cabra), vegetal (heno, frutos secos), llegando en los más curados a notas de la familia torrefacta (tostados, caramelo).

Zona Geográfica
La zona geográfica está constituida por todos los términos municipales de la provincia de Murcia, situada en el sureste español.

Etiquetado
En las etiquetas comerciales figurará obligatoriamente la mención: Denominación de Origen Protegida «Queso de Murcia» o DOP «Queso de Murcia».
Además, todos los quesos llevarán una contraetiqueta expedida por el Órgano de Control del Consejo Regulador con el logotipo de la Denominación, siempre de forma que no permita una nueva utilización de la misma.

(Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente)

Felipe IV y Sor Margarita

Según cuentan ciertas crónicas, el madrileño convento de San Plácido, en la calle de San Roque, fue escenario en el siglo XVII de la persecución que protagonizó el monarca Felipe IV contra una novicia llamada Sor Margarita de la Cruz. 
Don Felipe, estando en casa del poderoso caballero don Jerónimo de Villanueva, que lindaba con el citado convento, oyó hablar de una bella novicia llamada Margarita, que acababa de entrar en religión.
El monarca quiso conocerla y al instante se prendó de su belleza, pero ella le advirtió que no tenía intención alguna de andar mariposeando, ni con él ni con nadie de este mundo. Como no era persona que admitiera un no por respuesta, el soberano siguió con su contumaz asedio sin lograr señal alguna de rendición por parte de la bella.
Entonces decidió colarse de rondón en el cenobio, aprovechando que en la vecina casa de don Jerónimo había un pasadizo que comunicaba con la carbonera del convento.
Enteróse de sus planes la sufrida novicia y se lo comunicó afligida a la superiora. Ésta, tuvo una idea brillante para apagar los ardientes ánimos del fogoso asaltante.
Esa noche, cuando todos aparentemente dormían, entró el rijoso galán en busca de su presa. Subió con sigilo las escaleras y llegó ante la celda de la novicia. La puerta estaba entreabierta y se vislumbraba una tenue luz de cirios. Empujó la puerta Felipe y lo que vio le dejó mucho más pasmado de lo que ya estaba de por sí.
Tumbada en un féretro yacía Sor Margarita mientras las demás monjas velaban el "cadáver"
Tal fue la impresión que se llevó don Felipe, que durante un tiempo se mostró cabizbajo y arrepentido, pensando que aquello era un castigo del cielo.
Fue entonces cuando, al parecer, decidió donar el cuadro del Cristo, uno de los más valiosos cuadros de Velázquez, a este convento. También dicen que obsequió a las religiosas con un reloj cuyas campanadas tocaban a muerto.
La Inquisición, muy molesta por los recientes sucesos de los Alumbrados y quizás también por esta osadía sin parangón del monarca, decidió intervenir. No pudo hacer nada contra el Rey, pero sí contra don Jerónimo de Villanueva a quien trató de desposeer de su condición de religioso.
Para ello, mandó a Roma un correo pidiendo la intervención del Papa, pero el citado correo, por esas cosas que tiene la vida, nunca llegó a su destino.
Sin embargo, la mala fama y el descrédito acompañaron a Villanueva para los restos.
Estos hechos, donde sin duda se mezcla la realidad con la leyenda, dieron mucho de qué hablar y todavía lo dan. En cuanto al cuadro, no está claro si lo donó el monarca o fue don Jerónimo de Villanueva. Lo que sí es cierto es que estuvo aquí, en este convento, hasta que en 1804 lo compró Godoy y tras pasar por varias manos acabó felizmente en el Museo del Prado.

(Caminando por Madrid)

domingo, 7 de agosto de 2016

Rosina y la cabaña de la condenada - Peña Ubiña

Aún los clérigos y los trovadores no recogían en sus relaciones las gestas de los caballeros cuando sucedió lo que a continuación se relata. Corrían los siglos oscuros: la Península se hallaba sometida al imperio de los musulmanes y Asturias no era más que un pequeño reino, dividido en minúsculos territorios dominados por señores feudales que apenas cumplían las órdenes del monarca, quienquiera que éste fuese. Los verdes prados de Asturias, sus aldeas y sus ganados se veían libres del fuego sarraceno sólo porque las altas cumbres que los separaban de León y de Castilla infundían temor a los hijos de Alá.
Uno de aquellos señores asturianos que decimos vivía apaciblemente en su castillo, situado en lo alto de un cerro. Esta fortaleza, llamada por los lugareños El Invencible, se encontraba muy cerca de las terribles agujas de la montaña que hoy se llama Peña Ubiña, y desde sus almenas podían distinguirse bien las cabañas de pastores que, con el tiempo, formaron la aldea de La Cortina.
Pues bien, en este castillo moraba su dueño, un joven apuesto y galante, de buen corazón, llamado Ramiro. A pesar de su juventud, Ramiro ya había demostrado su valentía cuando fue reclamado para luchar contra moros, más allá de las montañas, en los páramos de León. Rico, honrado por sus súbditos y afortunado en todo, a Ramiro no le quedaba más que una pena: era ésta no haber encontrado dama que le satisfaciera ni en belleza ni en talante. Durante algunos meses se tuvo por triste y desgraciado, pero las ocupaciones caballerescas le trajeron de nuevo al buen sentido y olvidóse del asunto.
Una apacible tarde primaveral, de ésas que de tanto en tanto pueden disfrutarse en la montaña asturiana, estaba Ramiro cazando y se llegó a una fuente en la que refrescarse y descansar. En aquel mismo lugar estaba Rosina con su cántaro y la mirada de ambos descubrió que los dos jóvenes se habían enamorado perdidamente. No importó a Ramiro que la muchacha fuese una aldeana pobre y sin nombre: bastábale que era hermosa y que sus palabras demostraban cuán buen corazón albergaba en su tierno pecho.
A pesar de los consejos y reconvenciones de familiares y amigos, Ramiro la tomó por esposa y en todo el valle se celebró con gran júbilo el desposorio del caballero y la aldeana. Tampoco tardaron en correr las buenas noticias: Rosina esperaba un hijo al que, si era varón, darían por nombre Ramiro y heredaría el castillo llamado El Invencible.
Para desgracia de los jóvenes esposos, las luchas contra el musulmán se tornaban cada vez más intensas y encarnizadas en tierras de León, y Ramiro fue solicitado. Se le apremiaba para que reuniera a sus huestes y tomara el camino más corto hasta Astorga y de allí pasara a León, donde los sarracenos amenazaban con pasar a sangre y fuego a toda la población.
A pesar de la amargura que suponía tan triste separación, Ramiro no lo dudó y partió a la guerra. Rosina quedóse llorando con su hijo recién nacido, mas en la confianza de que muy pronto verían regresar a su esposo, colmado de honores, y vivirían para siempre en la más completa felicidad.
Ramiro, como no podía ser menos, mostró en la guerra un valor sin igual y, a pesar de los duros lances que tuvo que sufrir, su coraje no desmentía la fama que en anteriores gestas había logrado. Luchó, hirió y tajó con bravura y a nadie se le escapaba que Ramiro era el más valiente caballero de cuantos en aquellas batallas participaron. Con motivo de un desigual combate, Ramiro salvó la vida a un joven castellano y, aun a riesgo de su vida, se lo arrebató a los musulmanes que querían hacer en él un escarnio vandálico. Tenía el castellano la vida pendiente de un hilo, pero los cuidados de Ramiro consiguieron volverle a este mundo, por lo cual el joven le aseguró un agradecimiento en lo que le restara de existencia. La convalecencia fue larga, mas Ramiro volvía cada tarde a la tienda de Gonzalo, que así se llamaba el castellano, y se interesaba vivamente por la curación de las profundas heridas.
-No estás, amigo Gonzalo, para lidiar. Te encomiendo que vayas a mi castillo, más allá de las montañas, y entregues a mi esposa esta carta, para que sepa que ni mi valor ni mi amor desfallecen.
Gonzalo, aunque con protestas, admitió que su débil estado no era propio para estar en campaña y tomó el camino de Asturias.
Llegó el castellano al castillo y allí fue bien recibido por Rosina, que estrechó entre sus manos la amorosa carta de su esposo. No pudo la esposa de Ramiro otorgar más honores a Gonzalo, ni cuidar con más esmero sus profundas heridas. Para todo se hallaba dispuesta, con tal de halagar al amigo de su esposo.
El diablo, que no descansa, quiso empecinar el corazón de Gonzalo y la continua presencia de Rosina inflamó su pecho de amor. Poco a poco el castellano fue adornando sus palabras con flores y versos: cortejaba a la hermosa Rosina sin recato, y olvidaba a cada paso el favor que Ramiro le hiciera. Sanadas las heridas, Gonzalo insistió en sus demandas pero Rosina lo rechazó con firmeza y aseguraba que, si no fuera porque Ramiro le había encarecido en su carta que agasajara a su amigo como si de él propio se tratase, ya lo habría despedido del castillo.
Muy mal le supo a Gonzalo este desaire y, loco de amor, pergeñó una audaz trampa con el fin de lograr sus infames propósitos:
-Nada quise decirte de tu esposo, Rosina, por no darte pesar. Mas has de saber que Ramiro fue muerto por los moros al día siguiente de despedirme de él y de haberme entregado aquella carta.
Durante muchos días se oyeron en el valle los lamentos de Rosina: desesperada y con el corazón roto, vagaba de acá para allá lamentando la triste suerte de su vida. Hizo colgar pendones negros de las almenas del castillo y ordenó misas en la capilla, y ella misma se vistió de luto durante mucho tiempo.
Al cabo, las amables palabras del castellano Gonzalo devolvieron la serenidad a Rosina y, con el tiempo, el consuelo se tornó en amistad y la amistad en amor. Gonzalo vio así coronada su suerte y logrado su empeño. No tardó en convencer a Rosina para que lo tomara por esposo y señor del castillo: una nueva boda en El Invencible llenó de gozo a los aldeanos del valle, pues todos habían creído con fe ciega que su verdadero señor, don Ramiro, había muerto en las murallas de León. Grandes fueron los festejos: los pastores subieron al patio del castillo los mejores corderos y los terneros lechales; se amasó pan reciente, se cortaron quesos y se llenaron hasta cien tinajas de vino; también los dulces y pasteles brillaban sobre los paños blancos. Las gaitas y los tamboriles mostraban la alegría de las bodas, y todos esperaban ver salir a don Gonzalo y a Rosina de la capilla, convertidos en felices esposos...
Cierto temor invadió a los festivos lugareños cuando vieron llegar a un caballero solitario, vestido de negro y con el yelmo calado. El caballero se plantó en el centro del patio y allí esperó por ver qué sucedía. Al cabo, salieron de la iglesia Gonzalo y Rosina, tomados del brazo. El nuevo esposo no pudo menos que mostrar su desagrado:
-¿Quién es ese hombre que no se descubre ante los señores del castillo?
No tardó el caballero en mostrarse como debía: era el mismísimo Ramiro, cuyo rostro reflejaba la ira del hombre traicionado por quien se decía su amigo. Desmontó de su corcel y con una fiera estocada partió en dos el corazón del infame usurpador.
Rosina, envuelta en lágrimas, se postró ante Ramiro y pidió humildemente perdón por no haber confiado en el valor y en el amor de su verdadero y único esposo. Pero Ramiro no dijo una palabra, despidió a todos los aldeanos y se encerró en sus aposentos.
El musgo y la hiedra fueron cubriendo las almenas del castillo y se asegura que Ramiro no volvió jamás a abandonarlo, que no se le volvió a ver, como solía, yendo a cazar o a entablar amenas disputas con sus vecinos. No quiso saber nada del mundo y se sepultó en vida en el interior de El Invencible. Rosina, por su parte, abandonó la fortaleza y volvió a su triste cabaña en la vega, no muy lejos del castillo, desde donde podía ver, en alguna ocasión, a su hijo.
Dicen las gentes del lugar que el vástago de don Ramiro y Rosina enfermó a la edad de diez años y que, al poco, murió. Nada se supo entonces de sus padres, pero se asegura que Ramiro no tardó en fallecer de pena y que Rosina abandonó aquellos lugares para profesar en un convento. Los restos de la choza en la que pasó sus tristes días Rosina, al pie del castillo, se llaman la Cabaña de la Condenada y, hasta hace bien poco, podían verse en lo profundo del bosque. 

(Fuente: Jose Calles Vales)