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domingo, 26 de noviembre de 2017

Barrio del Laurel - Logroño

La famosa calle Laurel y sus aledaños, como la calle Albornoz, San Agustín, Travesía del Laurel o San Juan son auténticos hervideros sociales donde se pueden encontrar una inmensa cantidad de bares de tapas y copas. Esta zona siempre está llena de gente dispuesta a pasarlo bien, y en concreto la calle Laurel es una de las mejores calles de tapas de todo el país. Se encuentra en el casco antiguo, también conocido como el Paseo del Espolón, y es paralela a Bretón de los Herreros, donde se levantaban las antiguas murallas de la ciudad de Logroño.
En unos 200 metros de calle hay más de 65 bares, así que es fácil imaginar el ambientazo. En Laurel se encuentra una mezcolanza de gente muy divertida: señoras, jóvenes, pijos, chonis, personajes míticos de la ciudad y visitantes de fuera, atraídos por la variedad de opciones de ocio en la capital del vino. Cada uno de los bares está especializado en un pincho o tapa en concreto, como el de champiñón con gamba de el Ángel y el Bar Soriano; y en todos ofrecen cortos de cerveza o vino para poder tomar algo y ser capaz de mantener el tipo hasta el final. Sin duda, la tapa estrella es el “cojonudo”: rodaja de pan, rodaja de chorizo, rodaja de pimiento y encima de todo, un huevo de codorniz frito. ¡Todo un lujo ibérico!

sábado, 4 de marzo de 2017

Sombrerería Dulin - Logroño

Desde que Pablo decidiese abrir su propio negocio de sombreros hasta que Mari Ángeles y Maribel, sus bisnietas, han decido 'descubrirse' diciendo a su clientela más cercana que lo dejan pasado 120 años. Cuatro generaciones presentes en tres siglos que han convertido a tan histórica sombrerería familiar en todo un icono no ya sólo de la calle Portales sino de la ciudad de Logroño. Y lo que le queda...
Sombrerería Dulín se traspasa por jubilación y, desde el próximo 1 de marzo, será otra centenaria tienda- taller de Valencia -hoy fábrica-almacén-, Sombreros Albero, quien la mantenga abierta y siga cumpliendo años. El acuerdo, en palabras de sus propietarios, no fue difícil pues otro sombrerero de toda la vida, enamorado del establecimiento logroñés, ya había mostrado su interés llegado el momento.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Calle de la Rua Vieja - Logroño

Aunque queda muy poco del Logroño medieval, del Logroño del camino de Santiago, la zona de la calle Ruavieja y aledaños hace que viajemos en el tiempo y nos adentremos en la época de los peregrinos.
Aún hoy, en la calle existe un hostal de peregrinos y algunos símbolos y edificios que nos recuerdan la importancia de la etapa logroñesa dentro de la ruta universal del Camino de Santiago.
Hemos recorrido estas calles lentamente, en una calurosa tarde de verano, buscando la sombra y disfrutando de su silencio estival. Hay zonas muy remodeladas y otras un tanto abandonadas, pero es un grato paseo, de nostalgia, de recuerdo de tiempos mejores. Logroño encuentra su esencia en este lugar. Mientras paseamos, nos hemos topado con algún peregrino rezagado.
Como está muy cerquita de nuestro hotel, hemos pateado la zona en busca de buen yantar y de mejores caldos. Me ha dado nostalgia y muchas ganas de emprender ese Camino que tengo pendiente. Un rinconcito para guardar y disfrutar.


(Minube)

domingo, 11 de enero de 2015

Los relojes del General Espartero

El General Espartero era un apasionado coleccionista de relojes y, tanto en su casa de Madrid, como en la de Logroño, tenía centenares de relojes raros y valiosos. Sus amigos le ayudaban a cultivar esa afición y, el día de su santo, le regalaban los mas variados relojes.
El General Espartero, duque de la Victoria, no sólo coleccionaba relojes de bolsillo, sino también de pared y, a todos, los mantenía en funcionamiento, por lo que al dar las doce, el sonido de las campanadas era ensordecedor.
Al parecer, también le gustaba coleccionar cajas de música.

jueves, 9 de octubre de 2014

Calle del Laurel - Logroño

La Calle del Laurel es una de las calles del casco antiguo de Logroño (La Rioja, España), famosa por ser un lugar típico de tapeo de la ciudad.

Situación - La calle se encuentra a escasos 50 metros del centro histórico de la ciudad, el Paseo del Espolón. El acceso a la misma se realiza desde las calles Capitán Gallarza, Albornoz y Travesía del Laurel.
Historia - Esta calle discurre paralela a la cercana calle Bretón de los Herreros, por donde se levantaban las antiguas murallas de Logroño hasta su demolición en 1862. A partir de esa fecha, se reconstruyen las casas colindantes, que forman hoy en día la actual calle Laurel.
Hasta finales del siglo XIX, dicha calle no tuvo acceso a Bretón de los Herreros, por lo que los vecinos debían realizar un largo paseo para acceder a ella. El 11 de mayo de 1878 se declaró "de utilidad pública" el derribo del edificio que hoy se encontraría en la Travesía del Laurel gracias a las quejas de los vecinos, por lo que la calle tuvo al fin acceso al Muro de Bretón de los Herreros. Gracias a este derribo surgió el bar más antiguo de Logroño, el "Blanco y Negro", que hoy en día sigue siendo uno de los referentes de la calle.
En los poco más de 200 metros que forman esta calle y sus alrededores están establecidos más de 40 bares y restaurantes, ofreciendo todos ellos distintas tapas, más conocidas en el norte de España como pinchos.
A diferencia de otras zonas gastronómicas de los alrededores, la costumbre es que en cada bar se ofrezcan una o dos especialidades, desde las más típicas como son el champiñón, la seta, el pincho moruno, la tortilla de patatas, los embuchados, la oreja de cerdo o las patatas bravas, hasta otras con nombre propio como el "Matrimonio", el "Cojonudo", los "Rotos", el "Tío Agus" o el "Zorropito", siempre acompañadas por el vino de la región: el Rioja.

Curiosidades - A la zona de pinchos compuesta por esta calle, sus aledañas Albornoz, San Agustín y Travesía del Laurel, y la vecina Calle San Juan, se las conoce popularmente como "La Senda de los Elefantes", ya que se dice que todo el que entra sale con trompa y a cuatro patas. Existe un folleto con este título editado por la oficina de turismo en que se describen los establecimientos hosteleros de la zona.