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viernes, 13 de diciembre de 2019

Yacimiento arqueológico de Azuqueca Oreto

El yacimiento arqueológico de Oreto y Zuqueca es un enclave con restos pertenecientes a diferentes épocas, fundamentalmente ibérica, romana, visigoda y árabe.
El yacimiento se encuentra en el término municipal de Granátula de Calatrava, una localidad perteneciente a la Provincia de Ciudad Real. En concreto, se halla a aproximadamente 4 kilómetros al sur de la localidad, a tan solo 100 metros del río Jabalón, en el marco de la ermita de Nuestra Señora de Oreto y Zuqueca, de la cual toma su nombre. Geográficamente hablando la disposición es inmejorable, pues, además del río, al sur cuenta con una pequeña aglomeración de cerros de no mucha altura, lo cual permite que existan buenas vías de comunicación con el área andaluza.

Geografía
El yacimiento como tal consta de tres partes diferenciadas. Al oeste se encuentra Cerro Domínguez, donde son perfectamente visibles en sus laderas las diferentes terrazas que se corresponden con los restos existentes. La parte central, en llano, está dominada por la actual ermita, en torno a ella puede visitarse la intervención arqueológica musealizada realizada en los últimos años. Finalmente, al este, se encuentra el Cerro de los Obispos, de forma cónica.
El conjunto del yacimiento, si bien poco explorado, podría superar fácilmente las 25 hectáreas de extensión.

Excavaciones
El yacimiento se ha acondicionado para hacer más fácil la visita.
Las excavaciones arqueológicas del yacimiento comienzan en el año 1996. Algunas estructuras ya eran visibles, como la Ermita, y al ir a realizar unas obras de cara a consolidarla y mejorar su conservación se hallaron restos romanos -de entre los que destaca una pila bautismal paleocristiana del siglo IV- y una necrópolis visigoda. Así, se realizó una serie de excavaciones de urgencia enfocadas en este sentido.
En el año 2000 se retoman las excavaciones, y desde entonces se producen de manera regular en años venideros. De este modo aparecen los primeros hallazgos musulmanes en ese mismo año. En la siguiente campaña se hallaron diferentes restos, aunque fundamentalmente unos baños árabes. Ya en 2002, se siguieron consolidando esas estructuras, y se siguen produciendo hallazgos en la necrópolis, llegando a niveles iberorromanos.
En la campaña de 2003 se empiezan a realizar trabajos de cara a convertir el yacimiento en un enclave turístico perfectamente visitable, aunque se siguen excavando algunas zonas -en especial el hammam árabe-. En 2004 se localiza una posible villa tardorromana, y muchas estancias visigodas.
La campaña de 2005 resultaría decisiva desde el punto de vista de la musealización, pues está enfocada básicamente a crear los itinerarios turísticos, consolidar y "embellecer" los restos más visibles y establecer una serie de explicaciones que hagan más provechosa la visita. Así, en verano de 2006 el yacimiento abriría sus puertas.

Restos materiales

Horno de cal.
Los restos del yacimiento son, desde el punto de vista histórico, difíciles de separar, pues al encontrarse diferentes niveles de ocupación superpuestos es frecuente encontrar estructuras de habitación con diferencias cronológicas de varios siglos pegadas muro con muro.
Los restos más visibles, si se quiere más importantes, son varios. En primer lugar hay una imponente necrópolis -de las más voluminosas de la Península Ibérica- que alberga gran cantidad de restos romanos, visigodos y árabes. Hay varias tumbas de fosa, y diversos enterramientos que ayudan a comprender los usos funerarios de esta épocas.
Por otro lado, la estructura más visible -y la cual fue el origen de las excavaciones- es una ermita, la cual da nombre al yacimiento. En la actualidad su interpretación ofrece dudas desde el punto de vista historiográfico, pues no solo se solapa con parte del conjunto funerario sino que su planta parece tener continuidad espacial. Esto supone una cierta reutilización del espacio sagrado a través de las épocas.
Durante las campañas de excavación un de las estructuras que más estudiada ha sido es el hamman árabe, es decir, los baños. Se han encontrado canalizaciones, y se han podido constatar estructuras de cara a integrar aguas calientes y frías. Por otro lado, se ha encontrado un horno para quemar cal, con restos de ese material.
También hay documentadas un gran número de estructuras habitacionales, de diferentes épocas.

Musealización
La zona en la que se enmarca el yacimiento es un área de interés turístico desde el punto de vista arqueológico. Son muchos los yacimientos que se pueden encontrar, destacando el que protagoniza este artículo y el Cerro de La Encantada.
La puesta en valor del funcionamiento se ha llevado a cabo estableciendo un conjunto de pasarelas metálicas por encima del yacimiento. Incluso, en la parte central hay una suerte de atalaya que permite ver, de manera global, el yacimiento desde un punto de vista privilegiado

Wikipedia 

lunes, 17 de noviembre de 2014

La Bicha de Balazote

Sí se llega a Alcaraz desde Albacete, al final de una recta de casi 28 km, antes de las primeras estribaciones de la sierra, se encuentra Balazote, localidad manchega famosa por sus restos arqueológicos.
El más famoso es la Bicha, una escultura ibérica con forma de toro y cabeza humana que se supone adornaba la tumba de algún cacique local.
Los vecinos siempre le han atribuido influencias contra los malos espíritus.
El original se encuentra en el Museo Arqueológico de Madrid, pero se conserva una copia frente al ayuntamiento.
En las cercanías también apareció una villa romana con un sistema de termas propio y excelentes mosaicos.

viernes, 12 de septiembre de 2014

La Dama de Elche

La Dama de Elche, hallada en La Alcudia, es una de las obras escultóricas más célebres del mundo. Actualmente se custodia en el Museo Arqueológico Nacional en Madrid.
El miércoles 4 de agosto de 1897, un niño de 14 años, Manuel Campello, que se encontraba realizando trabajos agrícolas en la Alcudia, se encontró una piedra. Al sacarla, apareció el rostro del busto. La escultura se encontraba un poco inclinada a su derecha, mirando al sureste, sobre dos losas de piedra de cantería. Su localización y su situación desvelan que se trató de una ocultación intencionada, puesto que para su seguridad se construyó un semicírculo de losas protectoras que delimitaban el espacio suficiente para albergar la escultura.
Una vez depositada la pieza se rellenó con arena procedente de la playa ilicitana de La Marina, permitiendo que la Dama llegase al momento de su descubrimiento conservando buena parte de su policromía.
El 11 de agosto llegó a la ciudad el arqueólogo francés Pierre Paris para asistir a las representaciones del Misteri, invitado por el cronista y archivero municipal Pedro Ibarra. Entusiasmado planteó aquel mismo día y los sucesivos la posibilidad de comprar la obra para Francia y por diversas circunstancias, acordaron la venta en 4.000 francos (5.200 pesetas de la época).
El 8 de Febrero de 1941 la Dama cruzaba la frontera por Portbou en tren camino de Madrid junto con otras obras artísticas y arqueológicas españolas.
Tras su fugaz paso por Elche en 1965, durante 14 días con motivo de una exposición de cultura ibérica, la Dama se trasladó del Prado al Museo Arqueológico Nacional en Madrid.
En 2006, con motivo de la inauguración del MAHE, estuvo casi seis meses de nuevo en su ciudad de origen, dónde fue valorada en 15 millones de euros, para el seguro.
La Dama de Elche es un busto labrado en piedra arenisca, procedente de la cantera local Peligro. En el momento del hallazgo conservaba restos de pintura roja, azul y blanca que decoraba, los labios, la mantilla y el manto. Su altura es de 56 centímetros y el perímetro de sus hombros y pecho de 115 centímetros, siendo así sus proporciones de tamaño natural.
Aunque la procedencia de la piedra indica que la obra fue esculpida en La Alcudia,  entre los últimos años del siglo V y la primera mitad del IV, su autor pudo haber sido tanto un ibero como un escultor foráneo.
La Dama de Elche, es una escultura que esconde muchos misterios ya que hoy en día todavía no se sabe si el busto representa a una diosa, a una sacerdotisa o a una dama de alta alcurnia. Además, en la parte posterior se aprecia una cavidad de 18 centímetros de diámetro y de 16 de profundidad, sobre cuya finalidad todavía se desconoce.
En Elche se pueden encontrar reproducciones a tamaño real en la Glorieta, en el Jardín Artístico Nacional Huerto del Cura, dos en el Ayuntamiento, museos,  aeropuerto, y diversos lugares con una amplia diversidad de tamaños y representaciones. Existe también una recreación en gres realizada por Arcadi Blasco en la avenida del ferrocarril y otra de Manolo Valdés  de 4 metros de altura y 5.500 kilos de peso, en  el campus de la Universidad Miguel Hernández.

(Visitelche)