sábado, 28 de diciembre de 2013

Nuestra Señora de Alconada

Según una antigua tradición, esta imagen fue venerada en Ecija hasta la dominación de los moros con el nombre de Nuestra Señora de los Remedios. En el 714, por no dejarla expuesta al dominio de los moros, los Capitanes Rogelio y Fadrique la cogieron y caminaron con ella hasta Arconada, junto a Carrión de los Condes donde en una capilla subterránea estuvo escondida hasta 1113, en que un labrador habiendo observado un gran resplandor, se acercó, vio a la Virgen, y el pueblo, en procesión solemne la llevó a la Iglesia y fue colocada en el altar mayor con el nombre de Nuestra Señora del Socorro.
Allí permaneció hasta el año 1219, que con motivo de exigir el Conde de Carrión D. Juan a los vasallos de Arconada contribuciones especiales y no pudiendo pagarlas, se refugiaron en la Iglesia. Habiendo puesto fuego, el Conde, a las puertas de la Iglesia, se salió Nuestra Señora por una ventana que miraba al oriente, a la vista de todos los que se hallaban en la Iglesia y como invitándoles a que hiciesen lo mismo.
A los tres días se apareció a un pastor llamado Marcos, en el Valle de las Fuentes del término de Ampudia a quien habló de esta manera: "Marcos, vuelve a la Villa, que el ganado que apacientas yo le cuidaré; di a los Eclesiásticos y Seglares que la habitan, cómo aquí he llegado, y que vengan por mi a este sitio donde me ves, que aquí quiero ser venerada y servida de los fieles".
Al pobre Marcos no le hicieron caso, por lo cual tuvo que volver una segunda vez, y ante el asombro de todos, él,  ciego de un ojo, se presentó con la vista completa, razón más que suficiente para ser creído. Fue llevada solemnemente a la Parroquia hasta que se terminó de hacer el Santuario.
 Noticioso de todo el Conde Don Juan, solicitó de los de Ampudia que le diesen la Sagrada Imagen y al negarse, les puso pleito ante el Señor Obispo de Palencia, que seguidos los trámites judiciales, sentencian que la Virgen sea restituida a Arconada. Dispuso el Conde una magnífica carroza tirada por tres pares de bueyes que reventaron al no poder mover la carroza con la Virgen. Esto ocurrió varias veces, lo cual fue interpretado como que la Virgen quería quedarse en Ampudia. Así se revocó en el cielo, la sentencia que se había dado en la tierra.
Hasta no hace muchos años, la capilla de la izquierda del Santuario, estuvo reservada en el día de la Fiesta para todos aquellos que de Arconada quisieran asistir.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

César González-Ruano y el "chiringuito" de Sitges

Corría 1943 cuando César González-Ruano llegó al sereno mar de Sitges tras un sexenio tumultoso. Allí viviría cuatro años, hasta el 46. Pasó un tiempo en el hotel Subur y luego se instaló en el 22 de la calle Sant Pau, propiedad de Miguel Utrillo: «Era una casa de dos pisos que me pareció muy agradable y que estaba a diez o doce pasos de la playa, entre ésta y la calle Parellada, la más céntrica e importante del pueblo», recordará. El escritor encaló la fachada, comunicó dos habitaciones con un arco y abrió una chimenea.
Después de vivir en París y Berlín, Sitges le brindaba el microclima que encandiló al Rusiñol de las fiestas modernistas. Su primer círculo de amistades: el doctor Benaprés, los escritores Ramón Planas e Ignacio Agustí, los pintores Pere Pruna, Durancamps y Sisquella. Con ellos descubrió los rincones sitgetanos: «En casa, donde tenía la pequeña biblioteca con algunos diccionarios geográficos, me era divertido, durante unas horas, estudiar la geografía y la historia de Sitges. Era casi siempre de noche y el mar, débilmente, llamaba a la ventana».
Colaboraba Ruano por aquel entonces en «La Vanguardia» de Galinsoga y la revista «Destino» que dirigía Agustí —también residente en Sitges—. Iba casi cada semana a Barcelona para cobrar artículos e intervenir en el programa de Soler Serrano en Radio España.
De la calle Sant Pau, Ruano pasó a la calle Mayor con su carga de libros: «Era un piso alegre, muy cuidado, aunque no demasiado grande, en el corazón del barrio antiguo y marinero. Una casa moderna y extraña que trepaba sobre otras casas y sacaba la cabeza al mar por encima de un delicioso paisaje de azoteas que terminaba en la hoz de la bahía, limitada, como un labio de luz en sus comisuras por la iglesia y el edificio del hotel Terramar…» Desde aquella habitación con vistas Ruano comprendía la adicción de los artistas a la Blanca Subur: «No sé si habrá un pintor en esta tierra de pintores capaz de llevar a un lienzo esta geometría casi inverosímil de Casbah limpia, mágica y dificilísima por su sencillez».
Pero el auténtico lugar de trabajo para el escritor bohemio no podía ser la comodidad hogareña, sino el rumor del café. Y Ruano halló su rincón en El Chiringuito, «un café extraño sobre la misma arena, como un pabellón de cristales donde me pareció que podía escribir cada mañana». Fundado en 1913 por el capitán Calafell, es el primer chiringuito de España, que hoy regenta Juan Rubio Grau, El Chiringuito competía en su época con el Pabellón del Mar que frecuentaban los indianos enriquecidos. A estos últimos debe atribuirse el nombre del local que deriva de «chiringo», que es como se llamaba un café en Cuba, según documentó Lázaro Carreter. El líquido filtrado por el calcetín era ese «chiringo» que acabó en el diminutivo: chorrito de café, chiringuito.
Sobre una mesa con azulejos, Ruano pergeñaba artículos de «La Vanguardia» y «Destino» y la novela «La terraza de los Palau» con la que no pudo ganar el Nadal de 1944 desbancado por la reveladora Carmen Laforet. Ignacio Agustí se sorprendió al ver el volumen de cuartillas que acumulaba la mesa del Chiringuito: «Para mí era un fenómeno inexplicable. Porque después, leída la novela, que no ganó el premio como es sabido, resulta que estaba mucho mejor de lo que cabía esperar de las rociadas nocturnas de Pernod que había recibido y de los lavados de cerebro que Ruano había tenido que aguantar, voluntariamente desde luego, para llegar, en realidad, a fraguar la historia anodina de unas damas de Sitges que iban muriendo de aburrimiento y de tristeza junto al mar».
En El Chiringuito nació también el libro «Huésped del mar» del que podemos leer un fragmento en la placa de los jardines González-Ruano: «¡Qué difícil de situar este enorme mundo tan pequeñito en superficie! Sitges es una villa clara y pequeña. Pero limita al Este con las Indias de los virreyes, al Oeste con las costas romanas y las islas griegas, al Sur con Andalucía y Marruecos, al Norte con la Mairie de Montmartre».
A la sombra del Chiringuito, Ruano produjo doce títulos entre 1944 y 1946. Cumplía con sus colaboraciones en Madrid y Barcelona. Pero los cobros a la pieza no bastaban para mantener un ritmo de vida repleto de incidentes erótico-festivos. Los ahorros de sus estancias en Europa —unos once mil dólares— se volatilizaron y hubo de malvender algunas alhajas: «Varias de las novelas que hice entonces fueron para mí verdaderas novelas por entregas. Le mandaba al editor veinticinco folios todos los sábados y él me enviaba por el mismo recadero que le entregaba el original un dinero que debía durar siete días, pero que sólo duraba dos. Así simultaneé muchas veces dos libros sin interrumpir mis artículos y las colaboraciones para la radio». Trabajo febril, generosamente regado de alcohol y café. Ruano se levantaba con la resaca a cuestas, aunque con la disciplina imprescindible para mantener tal producción literaria y periodística. Se levantaba «siempre a la misma hora, a las nueve y media, me tiraba del lecho como un bombero disciplinado y me iba escribir al Chiringuito. Muchas mañanas tenía que hacerlo sujetándome la muñeca derecha con la mano izquierda y un estado de nervios próximo a la locura. A la una venían algunos amigos y dejaba de escribir para hacer tertulia».
Entre Sitges, Barcelona y Vilanova transcurrieron los años catalanes de Ruano. La tentación bohemia pasaba factura: «Con una voluntad tan débil y desmoralizada iba a Barcelona, por ejemplo, para cobrar unas pesetas con las que podía vivir cómodamente mejor un par de semanas y en Barcelona se me enredaban las cosas, me quedaba a dormir, vivía la noche, y, al día siguiente, molido y casi enfermo regresaba a Sitges con una cantidad ridícula».
Como recuerda su amigo Ramón Planas, en los cuatro años sitgetanos de González-Ruano se le tributaron dos homenajes: un banquete en el hotel Sitges y una sesión literaria en la Biblioteca Rusiñol. Pero al final, las deudas precipitaron su marcha. Se acabó la escritura matinal de El Chiringuito y toda una época. La despedida fue la de los grandes amores que pasan de la pasión al desencanto: «Dejé Sitges decidido por mi estado de salud, triste y al mismo tiempo alegre en dejarle. No quise volver la cabeza atrás. No quise, de momento, llevarme nada de la casa, como si a mí mismo me disimulara que me iba. Más tarde levantaron aquel pisito alegre en el Mediterráneo que a mí me proporcionó más que nada tristeza. Me enviaron libros y muebles a Madrid y ya Sitges pasó a los melancólicos desvanes del sueño…»

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Los lavaderos del Manzanares

La periodista María Isabel Gea informa: “Los lavaderos - constituían una sucesión de casitas o chozas de caña situadas junto al puente de Segovia que protegían a las lavanderas de los rayos del sol en verano. Éstas cavaban en la arena unos hoyos – los lavaderos – donde retenían el agua del río. La ropa se tendía en largas filas paralelas de pértigas”.
Ya en el siglo XX, Juan Martínez Gómez (Juanito), que fue primero limpiabotas en el Ateneo y luego pasó a bedel, publicando  sus "Estampas de aquel Madrid querido" en 1977, recordaba que, en los primeros años del siglo XX,  en las casas de Madrid, se carecía de agua corriente. “El vecindario – evoca el autor - se suministraba del líquido elemento en las fuentes públicas. De esta labor se encargaba en gran parte los aguadores, hombres fornidos y casi todos gallegos. En las casas había una gran tinaja de barro adonde el aguador iba vaciando una cuba de madera que llevaba al hombro, encima de un cuero que le preservaba de la humedad. Al precio de cinco céntimos la cuba,  llenaba aquel depósito. Nació alrededor de todo esto la lavandera, que recogía la ropa sucia a domicilio y se la llevaba a lavar al río Manzanares, devolviéndola limpia y seca al sol”.
En la calle de la Solana – continúa “Juanito“ – vivía un matrimonio: ella era lavandera y su marido aguador. Antón, que era el nombre del aguador iba y venía cargado con una cuba y subiendo y bajando con ella a cuestas las escaleras. Pía, su mujer, era de la provincia de Burgos. Lavaba la ropa en el río. Desde muy temprano salía de su casa con su enorme saca de ropa que llevaba a la cabeza. Las lavanderas en el río tenían unas bancas de madera en las que se metían de rodillas, bancas colocadas a la orilla del Manzanares. Muchas veces la crecida del río inundaba las márgenes y a las bancas se las llevaba la corriente. Las lavanderas se colocaban en la cabeza un pañuelito que sujetaban con una horquilla para defenderse del sol. Se cantaban canciones unas  a otras mientras lavaban:


“A la orilla del río
sonaba el agua:
eran las lavanderas
repuñeteras
cuando lavaban”.

(MI SIGLO - La invención de la realidad)

viernes, 15 de noviembre de 2013

El tío Nel-lo de Can Tunis


Josep Martí i Susany, conocido por tio 
Nel·lo, está considerado el último pescador de la playa de Can Tunis de Barcelona. Había nacido en 1892 en la playa de Hospitalet, la zona del río Llobregat más cercana a la playa en la que sus padres se habían establecido hacia 1875.
En 1949 fué protagonista de un episodio de resistencia a la construcción de la Zona Franca. No hay muchos datos acerca de cuantos pescadores faenaban en la zona por esa época. Tres años antes eran cerca de 200 pero el número había ido en retroceso desde que se iniciaron las obras del puerto y cambió el paisaje y empezó a escasear la pesca.
La resistencia del tío Nel-lo tuvo su punto álgido cuando el consorcio de la Zona Franca le exigió que abandonase su vivienda y él se negó.
El día señalado se presentó el oficial del juzgado acompañado de la guardia civil y de un camión para trasladar los enseres del pescador. Para entonces la noticia ya había circulado por el barrio y ante la casa se aglomeraron las mujeres del barrio y hasta los párrocos de la iglesia.
“Puesto en manos del juez, cuando llegó por parte judicial la orden traída por el oficial del juzgado acompañado de la guardia civil y un camión para hacer el traslado de muebles, ya había pasado por el barrio el rumor de que aquel día se presentarían.
La guardia civil les ordenó que se fueran y amenazó con abrir fuego. Los curas y las mujeres se postraron de rodillas y empezaron a rezar.  Mossén Josep Ricard empezó a hacer gestiones y fue pasando el tiempo hasta que se hizo de noche. Existe una ley que dice que no se puede deshauciar a nadie de noche por lo que la expulsión no se consumó, por lo menos en esa ocasión.
 

 

jueves, 14 de noviembre de 2013

Los libros de Enrique de Villena

Un hecho que nada tiene que ver con el espíritu de la Institución piadosa de Santo Domingo el Real, se consumó en los claustros del convento, por orden de la potestad eclesiástica, con desagrado y resistencia de las monjas. El hecho que dio mucho que hablar y que horrorizó á los hombres de letras, fué, que por mano de D. Lope de Barrientes, obispo de Cuenca y fraile de Santo Domingo, se quemaron una mañana, de orden de don Juan II, en los claustros de este monasterio, todos los libros y escritos d e D. Enrique de Villena, a quien por sus grandes conocimientos científicos, tacharon de mágico y hechicero, y de quien, con este motivó, escribió el insigne poeta Juan de Mena una larga composición, que concluye de esta manera:

«¡Oh ínclito sabio autor muy sciente
«Otra y aun otra vegada te lloro,
«Porque Castilla perdió tal tesoro
»No conoscido delante de gente.
«Perdió los tus libros sin ser conoscidos
«Y como en exequias te fueron ya luego,
»Unos metidos al ávido fuego,
«Y otros sin orden no bien repartidos.»

El hecho fué deplorable, y no me extraña que de todas partes se levantara un grito de protesta contra semejante auto de fe, perpetrado, no en el quemadero público, cara á cara, sino en la sombra, en el interior de un Cenobio de santas mujeres, grandemente simpático a todas las clases sociales de Madrid.
¿Pero qué culpa podría atribuirse en todo esto á las monjas dominicas? Ninguna ciertamente , porque el auto de la quema recayó sin su conocimiento, y los claustros fueron secuestrados, a viva fuerza, para que la hoguera del fanatismo pudiera encenderse de ocultis.

viernes, 8 de noviembre de 2013

L'ou com balla

Barcelona es el único lugar del mundo donde se hace bailar un huevo.
 L’ou com balla (Como baila el huevo) es una costumbre que consiste en lograr que un huevo baile. Se coloca un huevo sobre un surtidor y al salir el agua lo eleva, lo hace girar y girar de tal manera que parece que baile.
El huevo se hace bailar solo una vez al año, durante el día de Corpus Christi y en diferentes surtidores de claustros, patios y jardines de Barcelona. El más famoso es el de la fuente del claustro de la Catedral de Barcelona. Tiene un pequeño truco, se hace un pequeño orificio por donde se vacía su contenido, luego se tapa con cera blanca y ya se puede colocar en lo alto del chorro de agua de una fuente, que este empezara a voltear sin parar ni caer. Realmente estamos presenciando una demostración del principio de Bernoulli, que explica a la perfección la estabilidad del huevo sobre el chorro de agua.
Es una de las diferentes fiestas que se celebran en Barcelona y que datan del siglo XVI o XVII, por lo tanto una de las más antiguas.
Esta tradición tiene un origen discutido y que se interpreta de diferentes formas. Hay quien dice que es una metáfora del ciclo de la vida, hay quien la asocia con el cuerpo de Cristo, algunos como una tradición llegada de Austria por los exiliados de la Guerra de Sucesión y otros como un mero juego de entretenimiento de la Edad Media, que probablemente, por simple, sea la más acertada.
Y si finaliza esta festividad sin que el huevo se caiga, esto significará buena suerte y prosperidad hasta el próximo Corpus.

viernes, 1 de noviembre de 2013

El Paseo del Cid

En la cima de un monte que parece partido en dos por un rayo divino se encuentra el monasterio de Fresdeval. Junto a él hay una amplia meseta que termina en una especie de mirador, colgado sobre el abismo. Y desde él puede distinguirse en la lejanía –si no hay niebla- buena parte de la ancha Castilla con las tierras de Burgos en primer término. Pues son muchos los nacidos en aquel lugar que dicen haber presenciado un extraño prodigio la noche del Día de Difuntos.
Cuentan –y no han dejado de contar durante generaciones- que esa noche, en que los muertos gozan del favor concedido por Dios de visitar a las personas que quisieron o volver a los lugares que más amaron en vida, se aparece un misterioso jinete cabalgando sobre la meseta.
Va vestido por completo con cota de malla y un yelmo en forma de águila remata su cabeza. En el brazo izquierdo lleva un escudo negro y en el derecho una espada resplandeciente que atrae los rayos de la luz de la luna.
Después de cabalgar sobre su caballo blanco hasta el borde del precipicio, el guerrero se asoma al mismo y parece contemplar toda la extensión de Castilla que puede alcanzar con su mirada. Luego, tira de las bridas de su corcel y se reúne con otros caballeros que, tras hacer chocar sus armaduras y espadas como preparándose para la batalla, le siguen por la ladera del monte abajo hasta que se pierden en un recodo del camino.
Los que tal cosa han visto están seguros de que este jinete no es otro que Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, montado sobre su caballo Babieca que fue enterrado junto a él y sus tres espadas en el monasterio benedictino de San Pedro de Cardeña.

(Extraído de "El Blog de Tere")

lunes, 28 de octubre de 2013

La Huerta de la Merced - Cáceres

Una curiosa y verídica historia relata que en una visita de la Reina Isabel a una huerta, encontrándose con un humilde labrador, éste le ofreció como un modesto presente, una manzana.
 La reina gratamente sorprendida ante el gesto desinteresado del buen hombre, le invitó a pedirle cualquier merced que desee, respondiendo el labrador : "solamente agua para poder regar" ; La reina concedió el privilegio a estas tierras de ser regadas desde ese momento y en el futuro, cual fuere su destino en el tiempo. Dicha disposición se mantiene hasta nuestros días.


miércoles, 23 de octubre de 2013

La Princesa rusa

Se cuenta que a la Isla del Barón, en el Mar Menor, fue a vivir una princesa rusa para casarse por compromisos familiares con el Barón de Benifaió.
Pero el caballero nunca consiguió enamorar a la joven. Al atardecer, era fácil ver a la princesa sola, sentada frente al mar, en la conocida como cala del contrabandista. Durante horas observaba en silencio el horizonte con la mirada perdida, sumida en una lacónica tristeza.
El Barón, mientras tanto, iba llenándose de rabia e impotencia. Cuando llegó a la conclusión de que la princesa nunca sería suya, decidió matarla. Una noche, durante una de las habituales fiestas, la joven rusa abandonó el bullicio palaciego para perderse en sus pensamientos en la cala del contrabandista. El Barón vio que era su oportunidad y mandó a un criado a matarla. Nadie volvió a ver a la bella princesa con vida.
Desde entonces, cuentan algunos pescadores que en los atardeceres puede verse en la cala a una muchacha rubia que, como una sombra, se desvanece al contacto con el agua.

jueves, 3 de octubre de 2013

Las Mouras

La sociedad gallega tradicional, con frecuencia relacionó los megalitos con las Mouras, unos seres míticos, casi siempre de extraordinaria belleza, que habitan en estos monumentos o en su entorno. A veces también aparecen como las constructoras de los megalitos, transportando grandes piedras sobre su cabeza, o guardando los tesoros que se ocultan en el interior del monumento.
Con frecuencia las gentes del lugar se encuentran con las Mouras mientras están hilando con el huso y una roca. En estas ocasiones no es extraño que los sometan a diferentes pruebas o que utilicen sus poderes mágicos contra la persona que perturbó su actividad.
En las inmediaciones de la ermita de la Virgen de Monte Torán se encuentra una gran piedra, de varias toneladas de peso. La leyenda dice que la llevó hasta allí la Virgen, en la cabeza, volando por los aires, mientras hilaba en una roca y que al dejarla en lo alto del monte se partió en dos; descripción muy similar a la que se atribuye al personaje de ultratumba que explica la existencia de los dólmenes en muchos lugares de Europa. Esta leyenda fue recogida por Xosé Mª Lema Suárez y está incorporada a un estudio realizado por el filólogo Fernando Alonso Romero.

lunes, 23 de septiembre de 2013

La osa de Andara

La Osa de Andara en la mitología cántabra es un ser que habita los picos de Europa, en la región de Andara.
Es una mujer-osa, que desaparece con la llegada de las nieves, pero vuelve a aparecer con el buen tiempo para reanudar sus fechorías. Tiene la cara de mujer madura sin serlo y algo desdibujadas las facciones, cuando se enfada bizquea; tiene unas manos enormes de color oscuro, es brava y forzuda, pero rara vez demuestra su agresividad. Su cuerpo está cubierto por un traje viejo y vulgar, los cabellos son largos y de color oscuro, sus brazos y piernas están cubiertos del mismo pelo que tienen los osos.
Se alimenta normalmente de leche, castañas, raíces, maíz crudo y bayas de ciertos árboles y, a veces, de algún cabritillo.

lunes, 16 de septiembre de 2013

El Rey Rodrigo y la pérdida de España

Treinta candados correspondientes a treinta monarcas sucesivos habían puesto los reyes godos al palacio del tesoro de Toledo — erigido por el propio Hércules en persona — cuando subió al trono don Rodrigo.
Tal y como ordenaba la tradición, para prevenir cualquier posible desgracia, la ciudad esperaba que cumpliese la ley y se limitase a añadir un nuevo candado. Sin embargo, el rey se negó a respetarla y, embriagado de curiosidad, decidió penetrar en el misterioso palacio para conocer aquello que ocultaba. Todos se alarmaron. Nobles, consejeros, obispos, sacerdotes y vasallos, temerosos de que violara la antigua prohibición, quisieron disuadirlo: «Rey Rodrigo, mil maldiciones nos aguardan si hacéis vuestra voluntad.»
El monarca, sordo ante sus súplicas, exigió que le fueran entregadas las llaves de todos los cerrojos. Ante la negativa de sus custodios, que consideraban más fuerte el poder de la ley que el deseo del rey, ordenó romperlos. Él mismo descerrajó el candado que había puesto el fundador Hércules y se adentró en el palacio junto a sus hombres más temerarios. La primera sorpresa les sobrevino cuando descubrieron que el palacio, circular por fuera, era cuadrado por dentro y tenía cuatro habitaciones: una blanca, otra negra, una tercera verde y la última roja, de la misma tonalidad que la sangre. En el centro de la habitación verde hallaron una arca labrada, con un complicado candado de oro y una ambigua leyenda escrita en griego en la tapa: «El rey en cuyo tiempo se abra esta arquilla puede ser que no vea maravillas antes de su muerte.»
Don Rodrigo forzó el arca con un tajo de su espada, pero en su interior tan sólo encontró un antiguo pergamino enrollado que representaba unas extrañas figuras vestidas como los árabes y montadas a caballo con armas y estandartes, a cuyo pie se leía: «Cuando este paño sea extendido y aparezcan estas figuras, hombres que andarán así vestidos conquistarán España y serán de ella señores.»
El imprudente monarca quedó muy preocupado por los augurios que describía el pergamino y prohibió a todos sus acompañantes que comentaran nada de lo que habían visto en aquel lugar. Por fin, cuando salían al exterior, una enorme águila con un tizón encendido en el pico voló por encima de sus cabezas. Al soltarlo, provocó un gran incendio que destruyó el palacio por completo.
Y así se cumplió lo que estaba escrito. Los restos fueron tragados por una sima y desde ese mismo día todas las desgracias se abatieron sobre el reino.

("Ciudades y Leyendas" de Manuel Lucena Giraldo)

martes, 10 de septiembre de 2013

El Sultán Muley Afid

Para empezar, os contaré quien fue el Muley Afid. Su nombre completo era Abdelhafid o Abd-al-Hafidh, y fue un sultán marroquí que nació en 1873 y murió en 1937. Debido a los problemas de inestabilidad política interna que tuvo que afrontar durante su reinado, decidió solicitar ayuda al ejército francés, lo que propició el inicio del protectorado francés de Marruecos y su propia abdicación en 1912. Tras negociar hábilmente su futuro y el de su familia, inició un exilio dorado, que lo llevaría hasta Barcelona.
Inicialmente vivió en el lujoso Hotel Oriente en la Rambla dels Caputxins, el más antiguo de la ciudad y una de las joyas hoteleras de la época, que se había inaugurado en 1842 sobre el solar del antiguo convento franciscano del siglo XVII y que conservó el claustro, el refectorio, las aulas de estudio, así como parte de los cimientos, que todavía hoy en día son visibles.
Durante los años que estuvo viviendo en la ciudad llevó a cabo una intensa vida social. Es especialmente recordado por la relación sentimental que mantuvo con la cupletista Carmen Flores, una de las artistas más famosas de la época y que, entre sus méritos artísticos, está el estreno en Barcelona del cuplé "La Violetera", que posteriormente popularizaría mundialmente Raquel Meller. También es recordado por la elefante Julia que regaló al Zoo de la ciudad en 1915 y que murió de hambre durante la guerra civil. El cuerpo del animal fue disecado y estuvo expuesto muchos años en la entrada del Museo de Zoologia. Dicen que la popularidad del sultán hizo que incluso Guimerá le dedicara un himno.  

(Barcelona en horas de oficina)

viernes, 6 de septiembre de 2013

Como San Sebastián se libró de Sansón

En Guipúzcoa existen, repartidas por toda su geografía, varias piedras de tamaño colosal a las que se denomina Sansonarri y que deben su nombre a que fueron lanzadas desde montes vecinos por el héroe legendario Sansón. 
Sansón fue hijo de Zora, de la tribu de Dan, y fue destinado por Dios para salvar a los israelitas de los filisteos. En efecto, un ángel se acercó a su esposa y le señaló que tendría un hijo de fuerza descomunal, capaz de desgarrar sin ayuda de nadie un león y de vencer a los filisteos incluso cargado de cadenas.
Como nazareno que era, Sansón debía abstenerse de beber vino o sidra, pasar una navaja sobre su cabeza o acercarse a una persona muerta. 
Antes de que la bella Dalila causara su perdición cortándole la cabellera mientras dormía, en un ataque de furia arrojó en Tolosa una piedra en forma de obelisco desde el monte Uzturre. La peña de Arrióla está entre Cegama y Segura. Allí cuentan que Sansón quiso lanzarla desde el monte Aitzkorri para destruir San Sebastián, pero al tirarla resbaló con unos excrementos de oveja, por lo que no la alcanzó. 
De este modo, la ciudad se salvó de su fuerza y de su ira.

("Ciudades y Leyendas" de Manuel Lucena Giraldo)

viernes, 23 de agosto de 2013

La Casa del Pecado Mortal - Madrid

Felipe V estableció en 1734 en Madrid la Santa y Real Hermandad de María Santísima de la Esperanza y Santo Celo de la Salvación de las Almas. El hospital era conocido popularmente como la casa del Pecado Mortal que, casualmente, se hallaba en un barrio con gran tradición en la prostitución.
Las mujeres que allí ingresaban lo hacían ocultando su verdadero nombre que tan sólo era conocido por el secretario de la Junta directiva. Durante todo el embarazo llevaban una vida de clausura y la cara tapada. Con el tiempo también acogieron a aquellas mujeres que deseaban dejar su vida pecadora por lo que, en 1744, se le confirió la administración y gobierno del convento e iglesia de Santa María Magdalena de Mujeres Arrepentidas, situado en la calle de Hortaleza, más conocido como convento de las Recogidas.
Los hermanos que pedían limosnas recorrían las calles recitando en voz alta: «Para hacer el bien y decir misas por la conversión de los que están en pecado mortal». Además, se creó la denominada Ronda del Pecado Mortal, cuyos hermanos se encargaban de recoger a las mujeres de la calle y llevarlas al convento. La Hermandad solicitó posteriormente al rey que se le eximiese de la gestión del convento y, en 1800, se trasladó a la desaparecida calle del Rosal, entre las de la Parada e Isabel la Católica, donde abrió un hospital. El fin del éste era la asistencia al parto de mujeres solteras que no fuesen prostitutas y que engañadas con falsas promesas de matrimonio o cualquier otra circunstancia hubieran caído en pecado. El hospital fue derribado con la construcción de la Gran Vía.

lunes, 19 de agosto de 2013

Cervantes y Barcelona

El insigne Miguel de Cervantes fue un gran amante de Barcelona, hasta tal punto la quiso que decidió que fuera allí donde su universal Quijote recuperara el entendimiento, perdido en otras latitudes.
En sus estancias en la ciudad, se alojó en la casa de su querido amigo Gil Grau, en el número dos del actual paseo de Colom. Como es de escritores confundir vida y obra, determinó que el Caballero de la Triste Figura sufriera allí la superchería de la cabeza parlante, que tantas burlas le acarreó.
En el cercano Molí de la Fusta, don Quijote fue vencido por el bachiller Sansón Carrasco disfrazado de caballero de la Blanca Luna. Tras este episodio, recuperó la sensatez y emprendió la retirada a su tierra.

("Ciudades y Leyendas" de Manuel Lucena Giraldo)

martes, 13 de agosto de 2013

La Torre de Hércules

Está situada en la ciudad de La Coruña, en España. Tiene el privilegio de ser el único faro romano y el más antiguo en funcionamiento del mundo.
La Torre de Hércules fue construida por los romanos como faro de navegación en el siglo II d.C. (durante el mandato de los emperadores romanos Trajano y Adriano). Según indica la inscripción al pie de la torre y las referencias documentales que sobre la ciudad de Brigantium (La Coruña) revelan la existencia de un faro de la época de Trajano. Asímismo, historiadores identificaron la torre como el lugar donde pudo haber estado situada la Torre de Breogán, una torre mitológica que aparece entre otros, en el ciclo mitológico irlandés, (más concretamente en el Leabhar Ghabhála Érenn), y desde la que Ith, hijo de Breogán, habría avistado las costas de Irlanda. Esta sospecha viene acrecentada por el topónimo Brigantium, que es altamente posible que derive de Breogán, y tiene sustento en la tradición de los romanos a la hora de identificar a sus propios Dioses o Héroes, en este caso Hércules, con los autóctonos. La torre perdió, posiblemente, su uso marítimo durante la Edad Media al convertirse en fortificación. Será en el siglo XVII (1682) cuando el Duque de Uceda encargue la restauración arquitectónica al arquitecto Amaro Antune, que construyó una escalera de madera que atravesaba las bóvedas hasta la parte superior donde se sitúan dos pequeñas torres para soportar los fanales. En el reinado de Carlos IV de España se realiza la reconstrucción completa. La obra neoclásica se termina en 1791 bajo la dirección de Eustaquio Giannini. La torre era, antes de comenzar la reforma, un cuerpo prismático con base cuadrada; en el exterior presentaba un muro de piedra con dos puertas en la parte baja y ventanas asimétricas que la recorrían hasta el piso superior, y una mordiente helicoidal que llegaba hasta la parte superior. En su interior conservaba la vieja estructura romana, pero con escaleras de madera que pertenecían a la restauración de edificio, armonizándola en su decoración con marcos superiores de puertas y ventanas.

La chabola de la Hechicera - Elvillar

Situado a las afueras del Elvillar, en la rioja alavesa, es uno de los dólmenes más importantes del País Vasco, probablemente sea el más grande y el que mejor conservado está de toda la zona.
Descubierto en 1935. La cámara está formada por 9 losas que describen una figura poligonal. La galería está compuesta por 5 losas más las de cierre. Cuenta con un corredor de cinco metros y está dividido en dos partes. La losa de cubierta estaba partida en tres pero después de restaurarla fue colocada en la que se supone fue su posición original.
La víspera de las fiestas, en torno a la virgen de Agosto, se celebra un akelarre en las inmediaciones del dolmen; una representación con un macho cabrío, brujas, etc.
Se encuentra rodeado de un paisaje sin igual de grandes extensiones de viñedos y con la Sierra de Cantabria al fondo.

viernes, 9 de agosto de 2013

El Cid y la Almudena

Hay una leyenda que cuenta como una mañana cuando Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, había salido de Toledo en dirección a Madrid, en compañía de algunos caballeros, se encontró por el camino con un leproso que se había caído en una zanja y pedía ayuda.
Cuando el Cid sacó al leproso de la zanja, observó como éste se convertía en una figura femenina, que resultó ser la Virgen de la Almudena.
Esta singular aparición comunicó a Rodrigo Díaz de Vivar que tomaría Madrid y que incluso ganaría batallas después de muerto. La Virgen de la Almudena le indicó asimismo por dónde debía entrar en Madrid antes de desaparecer milagrosamente.
El Cid, al regresar junto a los caballeros comprobó como éstos se desperezaban de un profundo sueño en el que misteriosamente habían caído ajenos a la aparición de Nuestra Señora de la Almudena.
Esa misma noche, de vuelta en Toledo, Rodrigo Díaz de Vivar salió otra vez camino de Madrid acompañado de sus caballeros. Se apostaron en el lugar indicado por la milagrosa aparición de la mañana, frente a la muralla.
De pronto, observaron con asombro como uno de los cubos se derrumbaba inexplicablemente. El Cid Campeador y sus mesnadas castellanas entraron en la ciudad tomándola por sorpresa.
En ese cubo roto apareció igual de milagrosamente la imagen de la Virgen de la Almudena, que había sido escondida a principios del siglo VIII por un vecino de Madrid temeroso de la llegada de las tropas árabes.

domingo, 4 de agosto de 2013

Las tapas y el tapeo

Champiñón al ajillo
Una tapa en España es esencialmente un aperitivo que se sirve gratuitamente en la mayoría de los bares o restaurantes acompañando a la bebida (alcohólica o no). A este consumo itinerante (local, consumición y nuevo local) se le llama tapeo, o ir de tapas.
En muchas regiones de España es bastante habitual salir a cenar o a comer los fines de semana a base de tapeo, forma de comer referida habitualmente como picar o picoteo.
Las tapas han llegado a convertirse en una seña de identidad española y son ofrecidas en los banquetes de recepción a los más altos dignatarios. Así, durante la Conferencia de Paz de Madrid la Reina Sofía y el alcalde de Madrid José María Álvarez del Manzano invitaron a Raísa Gorbachova a una bebida con tapa durante su visita a la capital española.
En la modernidad existen bares que ofrecen especialidades de tapas y a este fenómeno se le ha denominado cocina en miniatura. No obstante el concepto de tapa ha sido llevado a la alta cocina por el cocinero Ferrán Adrià que las emplea como entradas.

lunes, 29 de julio de 2013

Yacimientos de Atapuerca

Los Yacimientos de la sierra de Atapuerca fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el diciembre del año 2000. Es considerado como uno de los más importantes yacimientos del mundo y clave para conocer la Evolución Humana en Europa.
Conserva los registros completos de la evolución humana desde hace más de un millón de años, encontrándose al menos tres especies distintas de homínidos: Homo antecessor, Homo heidelbergensis y Homo sapiens.
En Gran Dolina se encontraron los restos de una nueva especie humana bautizada como Homo antecessor, datados en más de 800.000 años de antigüedad, los restos de homínidos más antiguos encontrados en Europa Occidental. Además, cuenta con el mayor yacimiento de fósiles humanos de Homo heidelbergensis, hallados en la Sima de los Huesos, de unos 400.000 años de antiguedad.
También se encuentran restos de ocupación de Homo sapiens desde hace 4.000 años y asentamientos humanos del neolítico y de la cultura megalítica.

domingo, 28 de julio de 2013

Los toros de San Marcos - Ohanes

Ohanes reverencia al toro ante San Marcos
Los astados van durante toda la procesión cerca del santo, sujetos con dos cuerdas
amarradas de las astas y es tradición obligada que en ningún momento deben pasar de los dos mozos que llevan las banderolas delante de la imagen.
El toro antes que rito fue mito, tótem milenario del Mediterráneo, origen y fuste de culturas. El toro como espejo de virtudes primarias, de fuerza y de valor, rito pagano que de su sacrificio los hombres del campo dan contento a los dioses para fertilizar tierras y cosechas. Y en el paso del tiempo de su libertad fiera se hace rito cristianizándolo ocupando fechas señaladas  del calendario.

Por eso todos los años en Ohanes, rememorando la tradición que partió en el siglo XV, centrando la jornada lúdica dominando las calles a las puertas del campo con la misma fuerza ancestral e irradiando la misma atracción visceral que durante milenios lleva a los hombres a desafiarle por instinto. Ohanes, donde el toro irrumpe en la vida del Santo y dobla las manos ante el ser superior.
La fiesta de San Marcos empieza a organizarse desde principios de mes y ya en todo el municipio se habla de este acontecimiento. Y en ello se acuerdan los toros a elegir y de cuándo se traerán. Dos días antes de la fiesta se hacen los roscos colaborando todo el pueblo, fundamentalmente los niños. Después de la misa, sale la procesión llevando la imagen del santo a hombros a recorrer las distintas calles del pueblo y a bendecir los campos desde varios puntos desde los que se domina gran parte de ellos en esta ocasión bajo la amenaza de la lluvia tan necesaria para enriquecer y dar vida a los campos.
Los toros van durante toda la procesión cerca del santo, sujetos con dos cuerdas amarradas de las astas y es tradición obligada que en ningún momento deben pasar de los dos mozos que llevan las banderolas delante de San Marcos. Detrás de la imagen es donde se sitúa la gente que no quiera correr delante de los bravos animales. A lo largo del recorrido de la procesión se hacen ocho reverencias al santo. La reverencia consiste en traer a cada toro delante de la imagen, agarrarlo fuertemente de los cuernos y obligarle a doblar las patas delante del santo; una vez conseguido esto, viene el momento de peligro para los "toreros" que lo están sujetando, ya que tienen que soltarlo para que se pueda levantar y a la vez procurar que no se escape. A lo largo del recorrido hay vecinos que ofrecen ponche a los sudorosos toreros.

Cuando la procesión llega de nuevo a la plaza, las campanas se ponen a repicar y antes de meter de nuevo la imagen en la Iglesia, se da una nueva bendición y se tira sobre el santo y los toros, que están amarrados delante de la Iglesia, una lluvia de claveles desde lo alto de la torre.
Una vez finalizada la procesión y retirados los toros de la plaza, se reparten los roscos y se terminará la fiesta de la mañana con un vaso de ponche ofrecido en la misma plaza y habas por doquier.
Fiesta única, muy popular, auténtica, ancestral, de las que gustan al gentío venido de todas las partes de la provincia. De las que la adrenalina del miedo hace tensar el ambiente en explosión de alegría y jolgorio. Impresionante la camaradería, el orden, la seguridad, el "buen rollo".
Convocatoria imprescindible para entender la esencia del rito de lo sagrado en maridaje con lo pagano en el dominio de la fiereza de los toros como entrega de veneración a San Marcos para que vele por todos.
¿Y si el toro es protestante? preguntaba un extranjero. ¡Cómo si es ateo, se arrodilla!

(DIARIO DE ALMERÍA: BENJAMÍN HERNÁNDEZ MONTANARI  30.04.2012 )

sábado, 20 de julio de 2013

El amor mueve un río - Medina del Campo

Las leyendas sobre la fuerza del amor están muy difundidas. Una de ellas es la que cuenta como la localidad vallisoletana de Medina del Campo, consiguió que un río, el Zapardiel, pasara por su término.
Fue hace mucho tiempo, cuando en todo el lugar no había fuentes, arroyos ni ríos, y en un año en que la sequía castigaba con especial dureza a estas tierras.
Llegó a la villa un caballero, de probada valía y poseedor de gran fortuna, que se enamoró de una de las jóvenes de la nobleza local. Uno tras otro, rechazó la doncella sus requerimientos amorosos, hasta que al fin, ya cansada, envió a sus criadas a decirle al joven que no se casaría con él hasta que el río Zapardiel, muy alejado de la ciudad, regara sus jardines y huertos. Partió triste el caballero, dando por perdida a su amada, cuando se le ocurrió la idea. Contrató a cuantos trabajadores pudo, y gastando toda su fortuna, consiguió abrir un nuevo curso al río, que llegó a Medina del Campo, y pasó bajo los balcones y ventanas de su dama, regando huertas y jardines.
Desde entonces, el Zapardiel ha cambiado la fisonomía de la villa, y continúa fluyendo por el cauce abierto por amor.

viernes, 19 de julio de 2013

Joan de Canyamars

Joan de Canyamars era un campesino del Maresme, en la actual provincia de Barcelona. Se desconoce la fecha de su nacimiento y, en realidad, sólo se hizo famoso por intentar matar de una cuchillada al rey Fernando II, en 1492. 
El suceso tuvo lugar frente al Palacio Real de Barcelona, en la actual Plaza del Rey. Según explica Pere Miquel Carbonell, archivero real, cuando el rey salía de palacio, Joan de Canyamars sacó la espada que ocultaba bajo la capa y propinó un sablazo al monarca entre la cabeza y el cuello. La armadura protegió al rey y Canyamars fué detenido declarando que lo había hecho por el bien común.
Era el 7 de Diciembre de 1492. Se le declaró loco y fué condenado a morir descuartizado como ejemplo y castigo según relata el "Dietari del Consell de la Ciutat".
El 12 de Diciembre le colocaron atado sobre una armazón de madera tirada por un carro y le pasearon por la ciudad arrancándole un miembro tras otro hasta sacarle el cerebro sin que, en ningún momento hiciera el menor movimiento o dejase escapar una queja, como si estuviesen golpeando una piedra.
No se sabe porque Canyamars actuó de esta forma. Podría tratarse de un labrador resentido por la Sentencia Arbitral de Guadalupe que el rey había dictado para acabar con los "malos usos" de los señores feudales pero también es cierto que fueron condenados capitostes otros campesinos radicales.
Cumplida la sentencia, el rey se recuperó de las consecuencias del atentado. El 20 del mismo mes retomaba su actividad y el 9 de Enero salía a pasear a caballo entre las aclamaciones de la multitud

lunes, 15 de julio de 2013

Lope de Aguirre

Nació en el Valle de Aráoz, Oñate (Guipúzcoa). Hijo segundón de una familia de hidalgos hubo de marchar a Sevilla en busca de fortuna.
En 1536 emigró a América y en 1554 intervino activamente en las luchas civiles en Perú, poniéndose de parte de Pizarro. En 1559 participó en una expedición al río Marañón a la búsqueda de El Dorado. No tardaría en enfrentarse a Pedro de Ursúa, capitán de la expedición dándole muerte, también a sesenta españoles, tres sacerdotes, cuatro mujeres españolas, a su propia hija, y a más de dos mil indios, en el corto espacio de cinco meses.
Río abajo, al frente de los marañones, alcanzó la desembocadura del Amazonas (julio de 1561), se apoderó de la isla Margarita, envía un memorial de agravios a Felipe II  que firma "Lope de Aguirre el Peregrino", intentó llegar por tierra al Perú, toma la ciudad de Valencia y siembra el terror por donde pasaba.
Lope de Aguirre murió asesinado el 27 de octubre de 1561 en Venezuela.

 
(según Buscabiografías)

lunes, 8 de julio de 2013

Vaqueiros de Alzada

Novia vaqueira
Los vaqueiros de alzada son un grupo social de Asturias cuya principal actividad es la ganadería, que realizan según el modelo de explotación particular mediante una trashumancia  estacional. En el mes de mayo, la familia vaqueira deja el pueblo de invierno y se desplaza, junto a su ganado, a las brañas y los pueblos de verano, en las zonas de pasto de los puertos de montaña, donde permanecen hasta el mes de octubre. Con la llegada de los fríos del invierno, regresan con su ganado y enseres a los pueblos de invierno.
Los vaqueiros de alzada se emparentaban entre ellos, desarrollando una cultura y un folklore muy particular y original, de orígenes ancestrales y transmitido entre generaciones, que llegado a nuestros días prácticamente inalterado, por este motivo son considerados un grupo social.
Los vaqueiros de alzada constituyen una de las culturas vivas más importantes de Asturias por su inalterable variación a lo largo de los siglos y pese a las discriminaciones sufridas por la Iglesia y los xaldos (denominación que usaban los vaqueiros para referirse a la población asentada en las zonas agrícolas de Asturias desde la edad media). Los vaqueiros se extienden por todo el occidente de Asturias y en la actualidad se les reconoce por apellidos como: Acero, Berdasco, Boto, Redruello, Gayo, Cano, Feito, Gancedo, Garrido, Barreiro, Parrondo, Freije, entre otros.

sábado, 6 de julio de 2013

Canteras de Hontoria

Solo queda oscuridad y silencio donde hubo actividad durante mil años. Restos de botellón, de hogueras clandestinas y pintadas juveniles en el lugar del que salió el envoltorio pétreo de la joya del gótico burgalés a base de pico y pala, a lomos de bueyes y carretas, ya desde el siglo XI.
Las canteras de Hontoria languidecen sumidas en el más absoluto abandono desde que el Ministerio de Defensa dejara de usarlas como polvorín y cerrara el acuartelamiento que lo custodiaba en 1994.
Solo una de las cuevas conserva actualmente su actividad extractora, a cargo de la empresa Piedras y Mármoles. Otras están completamente vacías, sin ningún tipo de protección y a expensas de todo aquel que quiera recorrerlas. Y dos más, protegidas por vallas, están ocupadas por ganado.
La ubicación de las cuevas, en un terreno comunero y propenso a los conflictos administrativos entre Hontoria y Cubillo del Campo, no favorece la rehabilitación. Tampoco existe ningún plan en marcha para su puesta en valor.
La extracción de caliza se remonta a la época romana cuando se trabajaba a cielo abierto, pero fue durante la Edad Media, con la apertura de canteras subterráneas, cuando se multiplicó la importancia de la piedra de Hontoria.

 
(Extractado del Blog "Conoce Atapuerca")

viernes, 5 de julio de 2013

El soldado de los milagros - Melilla

Pocas personas quedan hoy en día que conozcan la historia de Benito López Franco, un joven natural de Cetina (Zaragoza) que en 1949 viaja a Melilla para realizar el servicio militar. Aunque la historia es aún hoy confusa, lo cierto es que el día 17 de enero de 1950 el joven aragonés apareció muerto en los aseos del botiquín del cuartel. De manera inmediata, el cadáver fue retirado sin que antes pudiera ser visto siquiera por sus otros compañeros de Cetina, que también se hallaban en Melilla cumpliendo su obligación con el Ejército.
Al día siguiente, y sin más explicaciones, el vicario redactó un certificado de defunción de Benito, en el que se le negaba la sepultura cristiana al considerar que el suicidio había sido la causa de su muerte. Así las cosas, el cuerpo del joven soldado fue enterrado separado por un muro del cementerio católico de la población, aunque ello no impidió que sus compañeros colocaran una cruz en su sepultura. Desde ese momento, su tumba empezó a recibir flores.
En 1975, veinticinco años después del suceso, el hermano del soldado, José López Franco, viajó por primera vez a Melilla para visitar la tumba de su hermano, y cuál fue su sorpresa al descubrir cómo la sepultura que albergaba el cuerpo de Benito estaba cubierta por un manto de flores que los vecinos de Melilla habían ido depositando.
En esa época, la leyenda de que Benito hacía milagros ya estaba muy extendida por Melilla, algo que sorprendió sobremanera a su hermano, que no podía creer lo que veía, y menos aún cuando se le explica que su hermano es conocido como 'El Soldado de los Milagros', y su tumba se ha convertido en un lugar de peregrinación de fieles que rogaban por su intercesión.
Hoy en día, la tumba sigue siendo aún muy visitada, y es raro el día en el que no cuenta con flores frescas traídas por algún devoto. Mientras tanto, más de cincuenta años después de su desaparición, las verdaderas causas de la muerte de Benito siguen siendo un misterio que ha contribuido a hacer aún más grande y recordada esta bonita leyenda.

(Zaragoza - Maños y mañas)

miércoles, 3 de julio de 2013

La "invención" del Obispo Teodomiro - Iria Flavia

Teodomiro fue obispo de la diócesis de Iria Flavia, en la actualidad una parroquia del Concello de Padrón, a principios del siglo IX.
Cuenta la leyenda que en el 813 un ermitaño llamado Pelayo, o Paio o Pelagio, vio una estrella posada en el bosque Libredón. Se lo comunicó a Teodomiro, obispo de Iria Flavia y se realizó el descubrimiento del sepulcro del Apóstol Santiago. Teodomiro puso de inmediato el hecho en conocimiento del rey Alfonso II de Asturias, que acudió rápidamente desde Oviedo para visitar el lugar.
Este relato fue publicado en la misma época para justificar la creación del peregrinaje a
Santiago de Compostela cuando acechaba la amenaza árabe y el miedo a la pérdida de la Cristiandad de como se conocía hasta el momento. Se la conoce como la 'invención' de Teodomiro y puede leerse en su "Cronicon Irense".

miércoles, 26 de junio de 2013

La Mojiganga de Graus

La Mojiganga es una manifestación folclórica de vieja tradición y que en Aragón se ha conservado en Graus , recuperada en las fiestas de 1979 tras no haberse celebrado desde la Dictadura de Primo de Rivera .
Si en algunos lugares la mojiganga tiene un carácter religioso o evoca hechos históricos, en Graus es un festejo satírico y regocijante, digno colofón de las fiestas mayores. Consta de dos partes bien diferenciadas. En la primera, en un desfile lleno de colorido, acompañan a los reyes veintidós parejas de danzantes , que bailan al son de la gaita y con castañetas; la corte, heraldos, alabarderos, caballería, gigantes, cabezudos, caretas, caballéz y los personajes más diversos.
Tras el desfile, en la plaza mayor, se celebra el acto central de homenaje a los reyes, que saludan al pueblo y dan el decreto de San Fertús. A las danzas y cantos se une una pantomima que es aprovechada para hacer las críticas y sátiras que la alegría de la fiesta permite. Esta libertad no siempre fue respetada y en algunas ocasiones la pantomima fue suprimida. Es en esta parte, como en algunas de las canciones, donde la lengua aragonesa era la usada casi exclusivamente.

martes, 25 de junio de 2013

La bella Ormesinda

A comienzos del siglo VIII de nuestra era, poco después de la invasión árabe de España, el guerrero musulmán Muruza, gobernador de Gijón, amaba apasionadamente a Ormesinda, bella hermana de don Pelayo y prometida de don Alonso, un buen caballero cristiano. Ante el desprecio que ella le manifestaba, Muruza decidió raptarla por medio de su favorito Karim, quien en efecto burló la vigilancia que la protegía. Don Alonso trató de impedirlo, pero fue vencido por la superioridad numérica de los musulmanes y hecho prisionero. Muruza dio entonces a elegir a Ormesinda entre la vida de su prometido o casarse con él. La joven aceptó contraer matrimonio con Muruza, pues sabía del valor de la vida de don Alonso para la causa cristiana.
Cuando iban a celebrarse los esponsales, apareció don Pelayo, decidido a matarla para
evitarle el deshonor de casarse con un infiel. A fin de no errar el golpe, pidió abrazar a su hermana, pero antes de que pudiera lograr su propósito, ella ingirió un veneno y falleció. Don Pelayo y don Alonso, desolados, mataron a Muruza y junto a los demás cristianos se retiraron a Covadonga, donde organizaron desde ese día feroz resistencia a los invasores.

("Ciudades y Leyendas" de Manuel Lucena Giraldo)

domingo, 23 de junio de 2013

Las Ruinas de Casarás


Las ruinas de Casarás, próximas al camino que lleva al Puerto de la Fuenfría, pertenecían a un antiguo convento de la Orden del Temple. Un tesoro fue escondido por los templarios para salvarlo de la rapiña de sus perseguidores.

Esta leyenda tiene como protagonista al senescal de la Orden, Hugo de Mariñac. Dice así:

"Hugo de Mariñac había recibido la encomienda de esconder los tesoros de la Orden al dictarse la persecución contra ellos, y los trajo a Casarás. Aquí se enamoró de una condesita castellana que venía con la reina del palacio de Valsaín, pero como no podía conseguir su amor, acudió a un mago que en la que llamaban Cueva de Monje, cultivaba extraños ritos que se cerraban con el sacrificio de un joven; y un día de tormenta habiendo conseguido raptar a un muchacho, el templario acudió a la cueva envuelto en su amplia capa para evitar ser reconocido por los leñadores. Cabalgó hacia la Boca del Asno y por el arroyo de las Dos Hermanas, penetró en la falda de Peñalara, deteniéndose en el caótico canchal que se alza en una pradera extraviada.

El ermitaño esperaba su visita y se dispuso a efectuar sus mágicas ceremonias con las que esperaba conseguir como pago que Mariñac le revelase el secreto del tesoro de la Orden. El senescal prometió revelárselo siempre que ese mismo día y en aquel mismo lugar lograra satisfacer su pasión. Los dos de acuerdo, el brujo empezó sus ritos: encendió una hoguera, hizo sus conjuros, mató al muchacho y ante los atónitos ojos de templario, el joven se puso en pie transformado en la silueta de su amada envuelta en llamas. "Clava tu espada en el corazón de la imagen y la figura de la mujer que amas se hará real ante ti ahora mismo". El templario lo hizo y la condesita, apretándose el pecho con las manos, se materializó en la cueva alejándose del cuerpo del muchacho sacrificado.

El brujo exigió su recompensa."Págame el precio convenido, ¿donde guardáis el tesoro?". "Imbécil, -respondió el templario-¿Creíste alguna vez que iba a decírtelo?". Y golpeó al viejo haciéndole caer al suelo. "Maldito- dijo éste-. Presumí de tu infamia y me precaví. La espada que clavaste a la condesa, la ha matado. Nunca podrá amarte". Y así fue. La joven separó sus manos del pecho, dejando ver una horrible herida por la que la sangre manaba a borbotones y cayó muerta. Mariñac, loco de rabia, mató al hechicero y a galope tendido volvió al convento donde nunca llegó.

Dicen que su alma todavía vaga por las sierras próximas a Casarás y que en los días de tormenta galopa entre los pinos cuidando de que el espíritu del monje mago no pueda acercarse hasta el monasterio y descubrir el escondrijo del tesoro que había sido puesto bajo su custodia y nunca pudo encontrarse.

 

sábado, 22 de junio de 2013

El linaje de los Cabeza de Vaca

Los Cabeza de Vaca. Según la leyenda, este linaje se instituyó en memoria de un hecho acaecido durante la batalla de las Navas de Tolosa, cuando las tropas de D. Alfonso VIII, que se hallaban sitiadas por los moros, pudieron salir de su apurada situación gracias a un pastor que encontró un camino al principio del cual estaba la cabeza de una vaca devorada por los lobos. Así el rey pudo escapar del cerco y, rehaciéndose sus tropas, se consiguió una memorable victoria.

Fueron muchos los que probaron su hidalguía y limpieza de sangre ante la Real Cancillería de Valladolid, en la Sala de hijosdalgo. Don Vicente de Vacas y Chacón, Conde de Catres i Regidor Perpetuo de la Ciudad de León, vecino de Astorga, de la misma provincia, ingresó en el año 1793 en la Real y Distinguida Orden de Carlos III, donde justificó la nobleza de su estirpe.

Fueron bastantes los de este linaje que pasaron a las Indias, dejando memorable huella de sus hazañas.

ARMAS En campo de plata, una vaca de sable. Estas armas son las que figuran en una piedra armera que existe en la villa leonesa de Valderas. Los Cabeza de Vaca ostentaron: de gules, un águila bicéfala, con el lema "Ave María"

viernes, 21 de junio de 2013

Tartalo


Con este nombre es conocido un cíclope o genio maligno con un solo ojo en la frente, cuyo quehacer principal es el pastoreo. Este terrorífico personaje secuestra a los jóvenes del pueblo y se los come, es antropófago. Por lo que en muchos lugares de Vasconia se siente verdadero pavor hacia él.
Este tipo de cíclope es muy corriente en la tradición mitológica. Lo podemos encontrar  en  la mitología clásica griega.
Cuenta una leyenda que dos hermanos fueron un día a cazar al monte y se les echó encima una terrible tormenta. Con la intención de protegerse, se resguardaron en una cabaña de enormes dimensiones que encontraron cerca. Al poco rato, llegó también un rebaño de ovejas con el pastor, un hombre corpulento con un solo ojo en la frente, Tartalo. Nada más entrar, cerró la puerta con una gran piedra y en seguida se percató de la presencia de los jóvenes. Entonces el cíclope les dijo: "primero, para cenar, me comeré al mayor y mañana al joven". Dicho y hecho, atravesó al mayor con el asador, lo asó en la hoguera y se lo comió. Después del atracón se tendió en el suelo y se quedó profundamente dormido. Al ver esto, el joven, llamado Antimuño, cogió el asador, lo caldeó al fuego, y se lo clavó a Tartalo en el ojo. Se levantó éste aullando de dolor y con el asador clavado en el ojo, e intentó atrapar a Antimuño, pero estaba ciego y no pudo encontrarlo entre las ovejas. A la mañana siguiente, apartó la piedra de la puerta y empezó a sacar a las ovejas de una en una, haciéndoles pasar por debajo de sus piernas. El joven, se puso una piel de oveja que encontró sobre la espalda, y a cuatro patas, salió por debajo de las piernas del cíclope mezclándose con las demás ovejas. Tartalo se dio cuenta de que había salido el joven y siguiendo el sonido de los pasos del huido fue detrás de él. Antimuño, en la huida, se lanzó a un pozo profundo y nadó con todas sus fuerzas. Tartalo se lanzó detrás de él, pero como no sabía nadar se ahogó en la profundidad del pozo

miércoles, 19 de junio de 2013

La Corza Blanca - Los Ancares

Existía la tradición en la zona de los Ancares, de mantener el fuego encendido.
Cuenta la Leyenda, que una bella muchacha, se escapó de la casa donde servía, porque no le dejaban desposarse con el joven que amaba.
Su hermano salió a buscarla y en el bosque encontró muerta una Corza Blanca. Le corto una pata y la echó al zurrón, cuando llego a casa y abrió el zurrón, encontró que la pata de la Corza, se había convertido en el brazo de su Hermana.

Desde entonces, se mantenía el fuego encendido, para evitar los malos espíritus.

lunes, 17 de junio de 2013

El peregrino perdido - O Cebreiro

Caminaba a Santiago, un Peregrino Alemán. Era uno de esos cortos días de invierno, de bajas y espesas brumas , que caen sobre el estrecho valle del Valcarce.
Perdido el Camino, el peregrino deambula sin orientación. El canto de un Pastor, le guió al Camino y le llevo al Santo Grial (O Cebreiro). En la zona del Valcarce y O Cebreiro, existen las canciones populares, que repiten el estribillo: Aylayla, Aylayla, Aylayla, Ayla ....letra inventada.
Wagner, nos recuerda este episodio en Parsifal.
En O Cebreiro hay una placa que nos recuerda el acontecimiento y en la Faba un Albergue de una asociación Alemana.

domingo, 9 de junio de 2013

El lamento del Templario

A 100 kilómetros al oeste de la capital soriana, y a 963 m de altitud, se encuentra Castillejo de Robledo, pueblo que pasa desapercibido desde la lejanía, porque, como sucede en la mayoría de las poblaciones de esta provincia castellana, sólo se muestra a los ojos del viajero a pocos metros de distancia.
Sobre los tejados árabes de sus casas, un castillo templario que domina el cerro superior, cuya subida se hace por un sendero que parte de la misma iglesia parroquial. La fortaleza, visitada con los rayos del atardecer, hace recordar al viajero la tenebrosa leyenda de la trágica muerte del caballero templario que cayó fulminado por un rayo –como castigo divino, según la iglesia católica– cuando, tras asesinar a un superior del convento del castillo, huyó a caballo en dirección al vecino pueblo de Valdanzo; aquel lugar produce todavía escalofríos, en donde, según los lugareños, durante los días de tormenta es fácil oír los lamentos del templario pidiendo clemencia desde el más allá.

sábado, 8 de junio de 2013

El Canónigo arrepentido

Mateo Vázquez de Leca (puede ser Lece), bautizado en la trianera Iglesia de Santa Ana el 22 de noviembre de 1573. Hijo de Andrea Barrasi, arcediano de Carmona. Se crió en el Palacio Arzobispal de Sevilla, bajo la protección del cardenal Rodrigo de Castro. Su carrera fue deslumbrante: a los 14 años ya era canónigo de la Colegial del Salvador, a los 18, heredó la canonjía y arcedianato tras la muerte de su tío gracias a una bula papal, pues no tenía la edad requerida.
Ese mismo año, cuando parecía estar en la cumbre, ocurrió su extraña desgracia. Tras la procesión del Corpus se cruzó con una mujer. Mateo sintió una poderosa llamada a seguirla. Los dos entran en la Catedral. Cuando llegan cerca de la Virgen de los Reyes, el hombre le pide a la mujer que se desnude. Ella lo hizo. Debajo de las ropas lo único que vio fue un esqueleto. El arcediano huyó en un grito: “¡Eternidad!”, aullaba.
Desde aquel día se impuso un voto de pobreza y recato.

viernes, 7 de junio de 2013

Juan de Urbieta

Juan de Urbieta Berástegui y Lezo era oriundo de Hernani (Guipuzcoa)
Fue un soldado de infantería guipuzcoano que alcanzó gran fama y notoriedad por haber hecho prisionero al rey Francisco I de Francia en la Batalla de Pavía que se libró entre españoles y franceses el 24 de febrero de 1525.
Rodeados por tropas imperiales, el rey de Francia y su escolta intentaron abrirse paso rompiendo el cerco. De pronto, Francisco cayó del caballo, y al erguirse, se encontró con un estoque en su cuello. Era el soldado Juan de Urbieta que lo hacía preso. Diego Dávila, granadino, y Alonso Pita da Veiga, gallego, se juntaron a su compañero de armas. No sabían a quien acababan de apresar, pero por las vestimentas supusieron que se trataría de un gran señor e informaron a sus superiores. Aquel preso resultó ser el rey de Francia.
Urbieta obtuvo fama y honores a raíz de aquel suceso. El emperador Carlos I concedió a Urbieta un escudo de armas y un diploma acreditando sus méritos. Fue ascendido a capitán de caballería y obtuvo los títulos de caballero de la Orden de Santiago y Contino de Su Majestad. Por otro lado, el propio Francisco I escribió una carta a Urbieta agradeciéndole su comportamiento durante la captura y el haberle permitido salvar la vida.
Murió el 22 de agosto de 1553 en su Hernani natal y fue enterrado al pie del presbiterio de la iglesia parroquial de San Juan Bautista, según él mismo dispuso en su testamento.[ Siglos más tarde sus restos fueron profanados por soldados franceses durante la Guerra de la Independencia. Llevan su nombre la principal calle de su ciudad natal, así como una céntrica avenida de San Sebastián (desde 1866), una calle de Bilbao y una calle del distrito de Retiro, en Madrid.