Mostrando entradas con la etiqueta artesanía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta artesanía. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de marzo de 2020

Cerámica de estilo talaverano


La Unesco ha declarado como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad la fabricación artesanal de  cerámica de estilo talaverano de las localidades españolas de Talavera de la Reina y Puente del Arzobispo.
El XIV Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco ha valorado en su decisión, adoptada en Bogotá, que "los procedimientos de fabricación, decoración y esmaltado de este tipo de cerámica siguen siendo artesanales e idénticos a los practicados en el siglo XVI".
La Unesco también ha valorado que cada taller posee "una identidad propia" que sobresale en detalles específicos de los modelados, ornamentaciones, colores y esmaltes de las piezas.

lunes, 24 de junio de 2019

Los bordados de Murcia

La Región de Murcia, y especialmente Lorca, destaca en la tradición artesanal de los bordados, cuya actividad se desarrolla desde el siglo XVI de forma ininterrumpida en los talleres denominados brasladores. Aunque también se localizan centros de tradición bordadora en ciudades como Cartagena, Muía y Murcia.
Los bordados se muestran en todo su esplendor en las fiestas religiosas y celebraciones populares, donde los mantos de las escenas de Salzillo o los trajes típicos del Bando de la Huerta muestran la calidad de los tejidos bordados en la Región de Murcia.
En los trajes bordados en lana o seda, los motivos suelen ser de animales y flores, y en las telas religiosas o festivas, se centran en escenas, rostros o símbolos de personajes históricos o santos, rodeados de ricas grecas y cardigas en oro y pedrería.

Bordadores en Murcia
Durante el año 1550 comienza el asentamiento en Murcia de los profesionales que llevarán a cabo las obras de bordado consideradas ya auténticamente murcianas, es decir, realizadas dentro de los límites del reino.
Las primeras generaciones de bordadores constituyeron un brillante período en el Bajo Renacimiento, clave en el bordado de Murcia, y protagonizado por artesanos venidos de fuera del reino. Lo mismo ocurre en el segunda época de esplendor, que se produce en el siglo XVIII, con una nueva oleada de maestros llegados a la capital. En ambos casos, procedían prácticamente todos de Andalucía, Castilla y Cataluña.
La ruptura de la tradición hereditaria se produjo por la incorporación de la mujer al arte del bordado, como consecuencia de una Real Orden de Carlos III en 1779, que disponía el empleo de las mujeres en este tipo de labores.
Finalmente el sector fue ocupado mayoritariamente por mujeres, y de ser un exitoso oficio artístico, se convirtió en una labor doméstica o artesanal.
Además, en el siglo XVIII era más rentable dedicarse al comercio de lujo, con productos mayoritariamente importados, lo que también influyó en el declive de esta tradición bordadora.

Moda e Iglesia
Los bordadores asentados en las ciudades de Murcia y Lorca solían instalarse lo más cercanamente posible a la catedral, o a las iglesias céntricas más importantes, así como a los integrantes de su cabildo.
Su grado de religiosidad es innegable, y buena muestra de ello es su asociacionismo en las numerosas cofradías y hermandades existentes en los siglos XVI y XVII.
Sus relaciones sociales comenzaron por centrarse en aquellas personas que podían proporcionarles un mayor apoyo, dentro del sector eclesiástico. Pero a partir del siglo XVIII, se acercaron más a comerciantes acomodados y miembros de profesiones liberales, como médicos, escribanos, abogados, etc.
El bordado o los ricos tejidos formaban parte de la moda del siglo XVIII, y a los mismos tenían acceso tanto la aristocracia e Iglesia, como un amplio sector de la población con recursos suficientes como para estar al día con los modos y gustos de la sociedad francesa.
Destacar también el intento frustrado de institucionalizar la enseñanza de este oficio, mediante la Escuela de Bordado de la Real Sociedad Económica de Murcia, que funcionó entre 1796 y 1800.

Región de Murcia

domingo, 16 de junio de 2019

El bordado del Nordeste de Murcia

El bordado.
Esta tradición está muy extendida por nuestra comarca. Todavía, en los pueblos, rara es la muchacha casadera que no manda bordar varios “juegos de cama” o sábanas. También es un placer contemplar los estandartes  de algunas cofradías y los refajos de las zagalas en días señalados.
El proceso del bordado en los trabajos para las Cofradías comienza, en primer lugar, haciendo un dibujo en color indicando las partes en seda y en oro, para después trasladar ese dibujo a la escala requerida, en un papel fino que permitiera perfilarlo en el lienzo. Después, sobre un bastidor rectangular, se realiza el bordado con sedas naturales de diversa procedencia y una vez terminado se decora y se pega al festón en el terciopelo.
El bordado en oro se rellena de algodón y se borda con el oro según diferentes matices: brillante, mate o briscado, bordándose en el lienzo y haciéndole un festón en su contorno, para trasladar por último el terciopelo.
En la Comarca del Nordeste se sigue la tradición y se realizan verdaderas obras de arte que se pueden contemplar en los trajes típicos de cada pueblo, en sus refajos, en los chalecos y adornos de la indumentaria de cada festividad local.

Artesanía del cobre - Guadalupe

De cuatro y cinco generaciones recuerda la memoria familiar una ancestral dedicación guadalupense. La tradición cuenta que se inició cuando pusieron las puertas de cobre del Monasterio. A raiz de tal acontecimiento y por la gran necesidad de los productos de este material se genera una industria que todavía cuenta con varios talleres locales.
Muchos objetos conservan los arquetipos utilizados desde la Edad Media, sobre todo el jarro que reposaba al lado del fuego siempre con agua caliente, y el cántaro para el agua fría. Vemos además calentadores, cazos, la caldereta para la leche, la chocholatera, el pote...
Aunque la inmensa mayoría de las obras de arte son réplicas de otras antiguas, queda espacio para la innovación, la imaginación y el saber de los maestros artesanos que nos sorprenden con sus acabados, creativos y modernos detalles de buen gusto.

sábado, 16 de marzo de 2019

Taracea granadina

La taracea es la artesanía granadina que mejor nos representa, pues refleja la influencia de la Alhambra.
Esta técnica consiste en formar estrellas o figuras aisladas para incrustar estos diversos materiales en la madera. El diseño de las grecas o arabescos busca el contraste con el color de la chapa de fondo por lo que se usan, diferentes tipos de maderas tales como la caoba, ébano, palo-santo, nogal, maderas de árboles frutales, así como hueso, plata y metales. Los diseños usados son los mismos que en los siglos XIV y XV se usaron en la decoración de muebles, techos y atauriques de la Alhambra.
La taracea ha evolucionado ofreciéndonos cualquier proyecto y estuchería a medida, joyeros, bandejas, marcos, baúles, tableros y otros artículos más modernos como imanes para frigorífico y jamoneros. siempre conservando sus raíces.

La técnica
Los mosaicos se forman con tiras geométricas de las maderas y materiales elegidos. Se encolan de dentro afuera y se van acoplando capas hasta lograr el diseño deseado, se cortan en planchas para combinando varios de ellos decorar la pieza, combinándose con grecas y cordones para dar el acabado tan diverso que podemos apreciar en las piezas de artesanía que ofrecemos.
Los acabados elegidos para nuestras piezas después de que estén lijadas y pulidas son el ancestral barnizado a muñequilla que logra un acabado mate o el poliéster que ofrece un acabado más duradero con brillo. Normalmente si usted no indica lo contrario todas las piezas se sirven con el acabado con brillo pues se trata de una capa de poliéster aplicada a pistola que protege y da un acabado perfecto.
Si decides elegir un acabado mate sin brillo háznoslo saber pues aunque el precio es el mismo hay que barnizar estas piezas a muñequilla. La muñequilla es una técnica artesanal de barnizado que consiste en aplicar con un trapo untado en el barniz capas a base de muñeca , girando la mano en circuios, dejando secar y dar otra mano o capa. Este acabado es más frágil que el poliéster pero ofrece un acabado sin brillos que es requerido por algunos clientes como en los tableros de ajedrez. Todas las piezas que ofrecemos pueden servirse en mate pero si elige este acabado indíquelo en Comentarios cuando cunplemente el pedido.


(Alcaicería)

Sotosalbos - Segovia

Cerca de la localidad segoviana de Sotosalbos se alzan las ruinas del monasterio cisterciense de Santa María de la Sierra, del siglo XIII. 
En 2012, la bióloga Elena Goded Rambaud adquirió y rescató del abandono la antigua abadía para dar forma al proyecto Ábbatte, donde un equipo de tejedoras confecciona a la antigua usanza, con telar y lanzadera, mantas, alfombras, manteles y pañuelos artesanales. 
Se puede visitar.

(El País)

lunes, 11 de febrero de 2019

Damasquinado de Eibar

Eusebio Zuloaga a mediados del siglo XIX y después de ver algunas armaduras en el Museo Real de Madrid, introdujo la técnica del damasquinado en la ciudad, entonces villa, de Éibar. El método utilizado era el de picado a punceta. Con este método quedaban algunas irregularidades que hacían que el trabajo desmereciera un poco.
Plácido Zuloaga, hijo de Eusebio y padre del pintor Ignacio Zuloaga, ideó otro sistema más fino mediante el rayado con una cuchilla. Este método se denomina estriado a cuchilla y consiste en realizar pequeños surcos con una cuchilla muy fina y afilada ganando en rapidez y en finura al ser mucho más perfecta y uniforme la superficie final.
Mediante este método se extendió la artesanía a grandes piezas como jarrones, ánforas, cofres, relojes y superficies de todo tipo. Ejemplo de ello son el panteón del Prim, ubicado en Reus (Tarragona), y el altar de Loyola que se encuentra en el Santuario de Loyola, en Azpeitia (Guipúzcoa). La mayoría de las piezas de damasquinado de los artistas Zuloaga se encuentran en el Palacio Real de Madrid y en otros palacios reales de Europa, así como en la colección del Dr.Khalili en el Reino Unido.
En Éibar el damasquinado se ligó intrínsecamente a la industria armera. Pasó a formar parte de la decoración de toda clase de armas: escopetas, pistolas y fusiles. Se realizaba por este método la identificación del nombre del artesano, el año de fabricación, dedicatorías, etc. En la decoración de las armas se emplean motivos como hojas de acanto, rocallas, dragones y cartelas, bien en forma lisa o en relieve, y lo mismo las figuras alusivas a animales relacionados con la caza que se grababan en las escopetas. Durante muchos años el regalo de honor que el ayuntamiento de la ciudad armera realizaba a la visitas ilustres ha sido una pistola ricamente damasquinada.
La explotación como joyería no se ha desarrollado, pero casi todos los productos eibarreses tienen una versión de lujo donde el damasquinado tiene un importante papel.
Este arte se utiliza para embellecer las escopetas y pistolas que se hicieron en esa localidad.
Plácido Zuluaga y su hijo, junto con otros eibarreses que colaboraban con ellos, dieron el nombre de "damasquinado" al arte de embutir oro y hierro porque la armadura que habían traído del Museo Real era de un guerrero de Damasco

(Wikipedia)

lunes, 4 de febrero de 2019

Talla de madera - Euskadi

Gran número de objetos comunes se han hecho y se hacen de madera. Los artesanos utilizan para ello diversas clases de madera que la experiencia les ha enseñado que son las más idóneas para cada tipo de producto que elaboran. La elección del tipo de madera se hace por diversas razones como pueden ser: abundancia de tal o cual madera en la zona, dureza del material, color, resistencias a los agentes atmosféricos, resistencia a la rotura por flexión, aspecto de las vetas una vez trabajada, facilidad de pulido y de trabajo con las herramientas de corte y hasta precio de la misma.
Otro aspecto que suelen tener muy en cuenta la mayoría de los artesanos que trabajan la madera es la época de corte y la fase en que se encuentra la luna cuando se realiza éste, pues suelen decir que la tala de los árboles se debe realizar cuando la naturaleza está "muerta", o sea durante el invierno y que cada especie tiene una fase lunar que es la más propicia para que la madera se pueda trabajar y no se apolille.(Leizaola, Fermín. Artesanía en Guipúzcoa. Donostia,1997, Diputación Foral de Guipúzcoa, 119 pps.)
El arte de tallar madera está muy arraigado en el Bajo Deba, zona rodeada de verdes parajes de donde se consigue la madera. Las ferias rurales y artesanales son los principales lugares de exposición de estos trabajos en madera, una tradición que perdura entre nuestros artesanos.

(Debarrena)

jueves, 31 de enero de 2019

El vidrio soplado en Cataluña

Cataluña ha sido siempre uno de los principales productores de vidrio en España. El auge de esta industria tradicional del cristal y vidrio en Cataluña se pierde en los tiempos pasados y puede decirse que conoce su periodo de mayor gloria durante el siglo XVI. Fue el cristal soplado lo que colocó a Cataluña en el mapa y permitió que sus productos saliesen de sus fronteras para convertirse en un referente de la manipulación del vidrio en toda España. Por aquel entonces, la producción de vidrio más representativa se encontraba en Mataró. 
En la actualidad, los artesanos del vidrio en la comunidad continúan trabajando de acuerdo con estas técnicas tradicionales heredadas de los tiempos de gloria del oficio.
En la actualidad, los puntos de venta y los talleres de estos artesanos del cristal y vidrio en Cataluña se encuentran repartidos por toda la región, pero se localizan principalmente en la capital, Barcelona.

(España Fascinante)

miércoles, 30 de enero de 2019

Los ferreiros de Taramundi - Asturias

Es especialmente conocida la artesanía de los denominados "ferreiros", es decir artesanos que se dedican a la fabricación de navajas y cuchillos con hojas de acero carbono forjadas tradicionalmente en pequeños talleres artesanales,y con mangos de madera de diferentes tipos, pero que tradicionalmente eran preferentemente de madera de Boj, con un decorado realizado manualmente con goma-laca, dibujando formas geométricas y utilizando colores que caracterizaban y marcaban el estilo propio de cada artesano. Actualmente se realizan también muchas piezas en acero inoxidable, y con materiales diferentes en los mangos, incorporando incluso metales preciosos hasta llegar a la realización de auténticas piezas de joyería.
El Ayuntamiento de Taramundi, ha editado un libro titulado "Acero en las Venas", cuyo autor Rafael Utrilla Barbeito, realiza un recorrido por este especial vínculo que el municipio ha tenido y tiene con la cuchillería, convirtiéndose además en un documento único como "tratado" sobre las técnicas, materiales, piezas y artesanos, que a lo largo de la historia ha habido en Taramundi.

(Wikipedia) 

martes, 29 de enero de 2019

Damasquinado de Toledo

En Toledo se ha desarrollado una muy importante industria de esta artesanía, también conocida como Oro de Toledo.​ Sirve como seña identificativa de la ciudad. Durante las últimas décadas la producción ha pasado de ser mayoritariamente artesanal a industrializarse, dado el nivel de producción que se realiza y se comercializa. Sin embargo, todavía muchas tiendas ofrecen productos artesanos, damasquinados a mano con la tradición de antaño.​ La calidad del damasquinado a mano es muy superior a la elaborada de forma industrial, pues en esta última el proceso es similar a un estampado del dibujo sobre el acero, mientras que en la manual se realiza incrustando los materiales preciosos en el hierro o acero a golpe de martillo siguiendo el boceto previamente dibujado en la pieza.
El damasquinado toledano mantiene los diseños tradicionales, donde predominan los motivos geométricos y renacentistas, aunque también se han incorporado nuevos elementos como el cristal de Swarovski. Toledo suministra este arte a otros puntos de la geografía española, donde se vende como souvenir.

(Wikipedia)

miércoles, 23 de enero de 2019

Las mantas de Ezcaray La Rioja

Ezcaray es un pequeño y encantador pueblo de La Rioja en el que hay una serie de rituales de obligado cumplimiento. Probar las famosas croquetas de Echaurren (si se quiere o puede conocer el restaurante de Francis Paniego, mejor), comprar caparrones, chorizos y morcilla y, por supuesto, hacerse con una manta de Cecilio Valgañón, firma que desde 1930 teje el mejor mohair, pelo de cabra de ángora, una de las fibras naturales más lujosas del mundo.
Por su suavidad, por su calidez, por su ligereza, por su brillo, por su colorido... tener una manta de Ezcaray puede cambiar la perspectiva de un domingo lluvioso que invita a tumbarse en el sillón. Arroparse con una de ellas hace de la siesta uno de los mayores placeres del mundo.
La fama que han alcanzado estas mantas viene en buena medida por su proceso de producción, todo artesanal. De principio a fin, se siguen artes tradicionales en el lavado, a la hora de teñir la lana y en el acabado. Las manos que tocan estas mantas miman cada una de ellas para hacerlas únicas. "Aquí todo lleva su tiempo, se hace todo con tranquilidad", explica Elisa Valgañón, tercera generación involucrada en el proyecto.
Firmas como Loewe, Hermès o Armani Casa encargan a Mantas Ezcaray sus diseños. "Nosotros somos fabricantes y eso nos permite hacer a determinadas casas sus propios diseños". Hace tres años, la empresa dio el salto al extranjero y ya son habituales en las ferias de París, Japón, Alemania... Venden en EEUU, Suecia, Francia, Países Bajos... y hasta en Australia, cuna del mejor mohair. "Esto nos llama mucho la atención porque es como si a ti un americano te vende una tortilla de patata".
Hoy trabajan en Mantas Ezcaray seis de los nueve hijos de Cecilio Valgañón. En total, la plantilla la componen 34 personas, de las que 27 se dedican a hacer las mantas. "En realidad todos son de la familia porque llevan toda la vida con nosotros. Si entra alguien nuevo siempre es familiar de algún trabajador".
Mantas Ezcaray. Calle de González Gallarza, 12. Ezcaray (La Rioja). Tel.: 941 35 40 34. Las mantas cuestan desde 50 euros a 1.000 euros.

(El Mundo)

martes, 22 de enero de 2019

Bordados de Carbajales de Alba - Zamora


Carbajales de Alba y su comarca son conocidos principalmente a través de los bordados y el traje típico, una artesanía que se viene desarrollando en la zona al menos desde el siglo XVI y que se constituye como una labor diferente y singular, con unas características propias muy particulares. Una variada sinfonía de lanas de vivos colores que van confeccionando una auténtica maraña de motivos vegetales, con derroche de rosas, tréboles, campanillas y corazones, da vida a unos bordados que en las últimas décadas han llegado a convertirse en orgulloso símbolo de la provincia de Zamora. Uno de los aspectos más interesantes es conocer su evolución a través del tiempo, su adaptación a nuevas modas o a distintas necesidades, sin renunciar a su esencia. Es precisamente la esencia del bordado carbajalino la que a lo largo de los siglos se ha tenido en gran estima y le ha dado fama, haciendo que sus textiles sean únicos e inconfundibles.

(Museo Etnográfico de Castilla y León)

lunes, 21 de enero de 2019

Cuévanos - Cantabria

Descripción: Es una cesta o canasto típica de Cantabria, cuyo uso general es el transporte de materiales tales como hierba, quesos, maderos, etc., o en el caso del cuévano niñero (también llamada cuévana) para transportar bebés.
Elaborada en mimbre, junco o madera de avellano, en este último caso debe cortarse en luna menguante para su durabilidad, se deja curar la madera ocho días, luego las varas se calientan para después cortarse las varas por la mitad y comienzar a tejer el cesto cuidando la disposición del veteado para aprovechar bien la vara. Puede ser abierta o cerrada y suele contar con un asa central para facilitar su manejo.

Tipos de cuévano son:
Giro/bombo: Es el mas grande y se emplea para transportar cargas de hasta 100 Kgs.
Romeralo: De uso común en San Pedro del Romeral, siendo el más fuerte de todos los cuévanos.
Coverturu: o cuévano de traficar o cobertura, usado para la venta de queso y manteca principalmente. Sirve como almacén y estantería y se compone de dos piezas, volante o trastienda y traficante o aparador.
Cuévana: o cuévano niñero. De origen pasiego y de construcción especialmente delicada, es más largo que el "coverturu" y con una "carpancha" más alargada y estrecha. En él transportaba la madre pasiega a sus niños en sus quehaceres diarios, dentro se dispensa un colchoncillo y almohada. Al pequeño se le cubre con mantas de lana fina y sábana o colcha de color con flecos y se adosa un aro en la cabecera a forma de dosel, con la cobertura de tela para protegerle del frío, del sol o de los insectos. Suele ser el mas ornamental de los cuévanos.

(Cantabria total)

sábado, 19 de enero de 2019

El Belén en Murcia

El Belén de Salzillo
    En esa época es cuando aparece Francisco Salzillo, hijo de un artesano napolitano, quien se convertiría en uno de los mejores escultores españoles. El belén de Salzillo, uno de los más importantes del mundo, se lo encargó Jesualdo Riquelme en 1783 y está compuesto por 556 personajes y 372 animales, además de algunas maquetas de edificios.
    Los tamaños de las figuras varían de 10 a 30 cm., y las escenas combinan interpretaciones de textos bíblicos con pasajes más populares y cotidianos, que representan el ambiente y tradiciones típicas murcianas de la época.

El Belén en Murcia
    A partir del siglo XVIII, la tradición belenística se extiende hacia un importante número de artesanos, teniendo en Murcia su máxima representación nacional, cuyos talleres artesanales especializados en belenes han pervivido hasta hoy.
    Hay datos que demuestran que, en la Región de Murcia, se conoce el belenismo con mucha antelación a este momento de gran auge mundial.
    La orden creada por Santa Clara, aventajada discípula de San Francisco de Asís, extendió por todos los conventos imágenes y representaciones del Nacimiento, como ha sido el caso de las clarisas de Mula, que contaban con una importante colección de figuras del Niño Jesús, muchas de ellas consideradas verdaderas joyas artesanales, pero todas desaparecidas durante la guerra civil.
    Más específicamente, ha sido desde finales del siglo pasado y comienzos de éste cuando abundantes talleres artesanos de belenes han proliferado por toda la Región de Murcia.
    Algunos más importantes que otros, a veces combinaban la elaboración de belenes con otras imágenes o juguetes de cartón para poder vender también fuera de la época navideña.

(Región de Murcia)

viernes, 18 de enero de 2019

Cerámica de Muel - Zaragoza

La cerámica de Muel lleva merecida fama. En el año 1048 llegaron a Zaragoza los primeros azulejos procedentes de esta localidad, por mandato de Aben-Tafa. La industria alfarera alcanzó un auge extraordinario, según se desprende de los documentos del siglo XV, que relatan cómo la cerámica de Muel llegó al Castil Nuovo de Nápoles. En consecuencia, hacia el año 1580, la mayoría de los habitantes del pueblo se dedicaban a la alfarería, cuyas muestras figuran actualmente en varios museos, de manera especial en el del Instituto de Valencia de Don Juan, en el Arqueológico Nacional de Madrid y en el de Bellas Artes o Provincial de Zaragoza.
Las formas de su loza -platos, escudillas, terrizos, jarros, orzas, cantarillos, pilas bautismales y pilas benditeras-, sobresalen entre una gran variedad de formas más corrientes, todas con perfiles característicos, que en las piezas de mayor lujo, decoradas con reflejo metálico, incluyen molduras y moldeados ornamentales, derivados de los de Manises.
Con la expulsión de los moriscos, la industria artesana de Muel entró en crisis, hasta casi desaparecer por completo. La fórmula recogida por el arquero Cock, en su crónica relativa a su paso por Muel, permitió el resurgimiento de la famosa cerámica de la localidad, al ser recogida tan importante herencia por la Diputación Provincial, que creó primero el Taller-Escuela de Cerámica de Muel y posteriormente el Museo de la Cerámica. Tanto la Escuela como el Museo se encuentran en un bello edificio de nueva planta, levantado para este menester, a las afueras del pueblo, en la carretera de Cariñena. Con estas acciones se ha sabido dar un impulso definitivo a esta forma artesana, tan próxima al arte, de manera que en la actualidad la cerámica de Muel goza otra vez de merecida fama internacional.

(El Periódico)

jueves, 17 de enero de 2019

Ventas con Peña Aguilera

Marroquinería - Artesanía e industria del cuero donde existen numerosas tiendas donde elegir, que ofrecen variados pro­ductos de marroquinería y prendas con una calidad reconocida. 
La Artística en el tratamiento de la piel cobra en esta localidad una gran importancia y es que en este muni­cipio encontramos numerosos estudios de diseño que se encargan de la elaboración de distintos complemen­tos utilizando como materia prima la piel de vacuno. Los viajeros se acercan hasta los fines de semana a las Ventas con Peña Aguilera para adquirir estos pro­ductos.

(Montes de Toledo)

Vidrio soplado de Mallorca

El proceso artesanal que se utiliza para fabricar objetos de vidrio en Mallorca, o al menos el más extendido, es el de soplado, cuyos orígenes se remontan al siglo II a.C.
El proceso de soplado consiste en introducir un tubo de hierro -la canya- en una cantidad de vidrio fundido.
A continuación, se sopla por el extremo opuesto y se hincha el vidrio como si fuera un globo.
Para trabajar ese “globo” se le va dando vueltas al tubo y con unas pinzas se estira la materia fundida y se le da diversas formas.
Cuando la pieza está conseguida, se separa del tubo con el tallant.
Unas pinzas y una caña de soplar son los únicos instrumentos para la realización de los más diversos objetos de vidrio.

(MasMallorca)

miércoles, 16 de enero de 2019

Cobre de Guadalupe

El cobre en Guadalupe, tiene una gran raigambre, ya que desde hace muchos años es uno de los principales mercados en lo que a artesanía se refiere en la puebla. Según han ido pasando los años el cobre se ha ido complementando con otro metal como el latón.
Actualmente solo en Guadalupe se encuentran artesanos que se dediquen al oficio, ya que debido a los costes del material, la profesión y las pocas vocaciones, tiende a desaparecer.
Los objetos más característicos que nos podemos encontrar son calderos, cántaros, braseros, alambiques y calentadores de camas entre otros.

(Villuercas)

martes, 15 de enero de 2019

Cerámica de Talavera de la Reina Toledo

La loza y azulejería producida en Talavera de la Reina (Castilla-La Mancha, España) a lo largo de sus cinco siglos de reconocida tradición cerámica,  ha generado una tipología tan rica y variopinta que ha hecho necesaria una clasificación en series propuestas desde finales del siglo XIX por distintos especialistas, a fin de facilitar su estudio y catalogación. Dicha clasificación se hace extensiva a la loza producida en el vecino foco alfarero de El Puente del Arzobispo con la que la de Talavera lo tiene todo en común, excepto la fama (que de siempre acaparó la villa de la Reina, quizá por su estratégica situación en el camino real a Lisboa).
De origen musulmán, la cerámica de Talavera de la Reina adquirió peso industrial a partir del siglo XVI. Citada por Cervantes, Lope de Vega y Tirso de Molina, la loza talaverana puede documentarse asimismo en buena parte de la pintura barroca española. Usada por nobles y humildes, su monopolio mercantil en pugna constante con la loza sevillana, se vio desplazado a finales del siglo XVIII por la emergente fábrica de Alcora; en ese momento histórico se localiza uno de los primeros cambios en sus series decorativas originales.
En el siglo XIX, con la destrucción de sus alfares y fábricas por el ejército francés entre 1810 y 1812, se inició un largo periodo de decadencia, que la pérdida definitiva de las colonias casi llevó a su desaparición. Uno de los artífices de la recuperación de la cerámica talaverana española fue Juan Niveiro con la fundación de la fábrica de "El Carmen"; la incorporación de operarios traídos de Manises supuso otro importante cambio en sus series decorativas. Cambios que reforzarían las series tricolores producidas por otro alfar emergente a mediados del siglo XIX: "La Menora".
En 1908, Juan Ruiz de Luna asociado al pintor y ceramista Enrique Guijo pusieron en marcha la nueva fábrica de la Virgen del Prado, recuperando formas y temas de la vieja producción talaverana renacentista y barroca con un sello de calidad. Otros alfares nacidos a lo largo del siglo XX y con un reflejo importante en la producción de series talaveranas fueron los de: "Henche", "Montemayor" y "Nueva Menora".

(Wikipedia)