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domingo, 6 de octubre de 2019

Un restaurante tradicional - Madrid

El restaurante Lhardy ha pasado a la historia entre otras cosas por su famoso caldo mañanero servido en una gran ponchera de plata y por sus riquísimas croquetas calientes. Su historia se remonta al año 1839 en que el francés Emilio Huguenin Lhardy se estableció en el número 9 de la Carrera de San Jerónimo. Por lo visto Lhardy se dejó convencer por su amigo Próspero Merimée,  quien le indicó que en Madrid no tendría competencia. 
Aunque en la actualidad el restaurante pertenece a una sociedad limitada compuesta por dos personas, sigue conservando su  primitivo nombre. 
Sugiero una visita matinal y probar el consomé, las croquetas y los pastelillos de carne, ¡una delicia!, y de paso, evocar el pasado contemplando el mobiliario, se conserva igual que hace cien años.

Curiosidades de Madrid - Isabel Gea

viernes, 7 de junio de 2019

Fiestas de Granada

Al igual que en el resto de Andalucía, en Granada celebran de forma especial la Semana Santa. Pero el carácter festivo de los granadinos no se agota en la semana de Pasión. Durante el mes de mayo, las Cruces adornan los rincones más escondidos de la capital granadina. En lugares como el Campo del Príncipe, la Carrera del Darro y la plaza Bibarrambla se alzan las Cruces de claveles rojos y los improvisados «tablaos»,
Además, en la semana del Corpus Christi se celebra la Feria de Granada, a la que acuden numerosos vecinos de los pueblos cercanos. El día de la Toma de Granada, el 2 de enero, y las fiestas patronales de Nuestra Señora de las Angustias, son otras de las fechas más representativas de la capital.

El Cristo de los Gitanos
Durante los días de la Pasión recorren las estrechas calles granadinas numerosas procesiones que destacan por la belleza de sus imágenes esculpidas por autores de la talla de Siloé, Alonso Cano y Pedro de Mena. Pero, sin lugar a dudas, una de las más multitudinarias y vistosas es la procesión del Cristo de los Gitanos. En ella, el Cristo atraviesa las singulares calles del barrio gitano del Sacromonte, compuesto por cuevas excavadas en la montaña. Los gitanos, habitantes mayoritarios del Sacromonte, encienden hogueras durante todo el recorrido de los pasos y cantan y bailan ante el Cristo y la Virgen.
También destaca la procesión del Silencio, sobre todo por el recorrido que realiza. Sale de la iglesia de San Pedro y baja por la estrecha Carrera del Darro, teniendo como fondo inigualable la silueta de la Alhambra.
Pero si en la capital existen fiestas celebradas desde siempre, las localidades de la provincia no se quedan atrás. La fiesta de La Carretá, por ejemplo, en Cogollos de Guadix, es una de las más importantes de la época navideña. El 30 de diciembre, los mozos recogen leña por el monte y cortan un pino. Al día siguiente, el de La Carretá, las mozas adornan y se traslada al pueblo, donde es bendecido y repartido entre los vecinos.
También en la comarca de Guadix se celebra El Cascamorras, una original fiesta que pone de manifiesto la rivalidad entre la poblaciones vecinas de Baza y Guadix. Durante la misma, los habitantes de Guadix salen hacia Baza. Si consiguen concluir el camino limpios, la Virgen de la Piedad pasa a sus manos. Pero los bastetanos ponen su empeño en que nunca lleguen limpios..
No hay que olvidar tampoco tradicionales fiestas de la provincia como Los Incensarios en Loja; el Cristo de la Yedra, en Válor; y Los Animeros, en Puebla de don Fadrique y la  romería de las Santas Anolia y Nulinón en Huescar, o la romería del Cristo del Paño, en Moclín. Recordando las reminiscencias de un pasado no tan lejano, en los pueblos de las Alpujarras son habituales las fiestas de Moros y Cristianos, unas de las mejor esceníficadas de España.
Por último, en la zona costera destacan, celebraciones de Salobreña, Motril y Almuñécar. En esta última localidad el 15 de agosto sale la procesión marítima de la Virgen de la Antigua.

Fiestas de España

martes, 16 de abril de 2019

Fiesta de Santa Bárbara - Guijo de Santa Bárbara

Muchos pueblos de España han tomado el nombre del Santo o Santa al que encomendaron en su día el patronazgo de la ermita o de la iglesia Parroquial del pueblo.
El antiguo Guijo de la Vera cambió de nombre, cuando en el siglo XVII, se construyo una iglesia dedicada a Santa Bárbara. La santa, además de dar nuevo nombre al pueblo, pasó a ser desde aquel momento su patrona, por lo que la festividad mayor de aquel lugar se celebra el 4 de diciembre
La Cofradía es, una vez más, la que se encarga de los preparativos y los actos de los festejos.
Son sólo cuatro los cofrades que portan por las calles de Guijo la imagen de Santa bárbara, que está flanqueada por estandartes y medallones y es acompañada por los fíeles del pueblo. De dirigir el paso se encarga el mayordomo de la Cofradía.
Una de las mayores atracciones de la romería son los danzantes, que con cintas y palos saltan y bailan alegrando el paso de la imagen. Llama la atención el atuendo que lucen, de origen inequívocamente vasco: camisa y pantalón blancos, con boina y faja rojas.
Ello se debe a que hace sesenta años hubo en el pueblo un párroco vasco que introdujo en la romería la novedad de la participación de los danzantes, a los que impuso este traje de idéntico estilo al que se viste en las fiestas del País Vasco.
Cuando al final de la procesión la imagen se introduce de nuevo en el templo, se invita a todo el pueblo a tomar el chocolate con flores, dulces típicos de la zona confeccionados con diferentes formas, siendo una de las más características la que trata de imitar el dibujo de los pétalos.

(Fiestas de España)

miércoles, 9 de enero de 2019

Almacenes El Botijo - Madrid

Fundados en 1754. Lo que fue un bazar hace más de 250 años, se convirtió, antes de la Guerra Civil, en una droguería. Tras las dos últimas reformas no quedó prácticamente nada del mobiliario antiguo. El mostrador de mármol y las estanterías de madera desaparecieron. De aquellos años solo quedan el botijo que cuelga encima de la puerta, y el mármol situado en la entrada."Te tienes que actualizar. Con lo bonito y tradicional en mi gremio no vendes. No se ven los productos", cuenta Mercedes Rodríguez, su dueña. 
El Botijo pertenece a la misma familia desde que se fundó. Seis generaciones que han pasado de vender juguetes alpargatas, pólvora o mimbres, a vender colonias y pinturas.

(El País)

sábado, 6 de octubre de 2018

Pastelería Pujol La Estrella - Barcelona

Esta es la pastelería mas antigua de Barcelona que aún continúa trabajando. Situada en la Carrer Nou de la Rambla, muy cerca de la Rambla, este negocio increíblemente tradicional y romántico, nos sorprendió una mañana temprano recorriendo el barrio del hostal en que nos hospedamos. No dudamos ni un segundo en entrar y probar alguno de sus manjares, crocantes, cremosos, esponjosos y por supuesto todos deliciosamente dulces. 
Y para completar este escenario, nos encontramos con un par de mesitas de mármol con borde de bronce y dos sillitas haciendo juego, que invitaban a tomar un café inmediatamente. Por supuesto, nos rendimos al convite ! 
Excelente lugar.

(Tripadvisor)

miércoles, 25 de julio de 2018

Cordelería de la calle San Vicente Valencia

Paseando por la calle San Vicente entre la plaza de San Agustín y la Plaza de España, destaca un comercio donde parece que se ha parado el tiempo, rodeado de franquicias y casas de cómida rápida, una de las zonas más caras de la ciudad. Es una tienda sin cartel alguno, con una persiana metálica de las de antes y que accede a la única cordelería de Valencia abierta en la actualidad. Se trata de la cordelería de Antonio Mañes.
Antonio Mañes Orduña  era originario de la localidad de El Toro en el alto Palancia (provincia de Castellón), una zona que a lo largo del siglo XX se produjo un proceso de despoblación  y la gente más joven tiene que emigrar a la capital  para buscarse la vida. Es el caso de Antonio Mañes Orduña que se viene a Valencia cuando es joven y empieza a trabajar en una tienda de ultramarinos del centro de la ciudad. Allí trabaja durante algunos años vendiendo todo tipo de productos, entre los que se encontraban cordeles y cuerdas.
Antonio Mañes deja de trabajar en la tienda de ultramarinos y decide establecer su cordelería propia en un edificio de reciente construcción situado en la calle San Vicente Mártir en el año 1942, frente  a un apeadero para los viajeros de tranvías. Vende cuerdas y cordeles de cáñamo, de pita y de abacá (planta herbácea procedente de Filipinas) o vender el típico "fi de palomar" un producto empleado para múltiples utilidades como el hilo que sirve para el tradicional cachirulo, el hilo que sirve para atar los embutidos o para cerrar los tarros de conservas. También  vendía hilo de cáñamo y esparto que se trabajaba en los pueblos de la Serranía (trabajo artesanal casi desaparecido y que dejó de suministrar a las cordelerías como se había hecho tradicionalmente).
La clientela de la cordelería era variada. Nutrir de cuerdas y cordeles para la náutica (con el desarrollo de la vela latina en la albufera), aplicaciones en la agricultura (cordeles para delimitar las propiedades), para usos industriales o recientemente para manualidades ( ganchillo, bisutería, decoración...). El último producto comercializado en esta cordelería fue el nailon que se introdujo en los años sesenta y setenta.
La cordelería  vendía su producto por peso. Aún conserva el comercio dos pesas (una de ellas para medir hasta 250 kilos), una máquina de escribir, y un  triciclo  con matrícula nº 2088 que servía para repartir el género a las fábricas que compraban el producto y en desuso desde hace veinte años, cuando las fábricas que compraban los cordeles se empezaron a trasladar  del centro de Valencia a los distintos polígonos industriales. No existe ordenador alguno ni aparato electrónico en una tienda que no ha cambiado casi en nada en los últimos 60 años; desde el suelo original de la tienda, las estanterías de madera o los anuncios de los ordinarios pegados en una panel de madera que hacía el transporte a los diferentes pueblos de la provincia, ya que mucha clientela de los pueblos compraba cordeles en esta tienda de la calle de San Vicente.
Esta cordelería es la última superviviente  en Valencia comparable  a otras cordelerías  en España como la Mimbería Vidal (Palma de Mallorca), la cordelería Hernanz en la calle Toledo de Madrid , o la cordelería Mulhacen de Granada.
Antonio Mañes dirigía la cordelería y tuvo como ayudante a José Parras Espinosa que empezó a trabajar con 18 años de edad y que estuvo a la atención del público hasta el año 2011. Era quien conducía el triciclo y repartía también el producto.
Al fallecimiento de Antonio Mañes Orduña  en el año 1990, siguió su hijo Antonio Mañes Orduña (que comparte el mismo nombre y apellidos), ayudando a su padre en la tienda desde que acabó sus estudios. Es el propietario actual y aún sigue en el negocio a sus 72 años de edad, a pesar de haber recibido múltiples ofertas de compra seguirá con la cordelería,  aunque no habrá  una tercera generación que continúe la tradición familiar.

(Autores: Gumer Fernández y Enrique Ibáñez).

viernes, 23 de febrero de 2018

Casa Laborda - Valencia



Luis Laborda Montalt y Marina Tárrega Soriano fundaron en 1931 una pequeña tienda en valencia dedicada a la venta de artículos de madera. 
Está en la calle músico Peydró 15

(Las Provincias)

domingo, 10 de diciembre de 2017

Bar El Palentino - Madrid

En la esquina de Pez está uno de los bares más señeros del barrio, el Palentino. Se diría que nadie sabe a ciencia cierta el origen del mito: cañas y pepitos de ternera a buen precio no parecen justificación suficiente para el éxito de un bar por lo demás muy corriente. 
El Palentino es uno de esos locales por los que todo el mundo ha pasado en uno u otro momento: el vecindario residente por la mañana, los más modernos antes de las copas, los visitantes del vecino teatro Alfil -cuya cola a veces se confunde con quienes fuman fuera del bar-por la noche. Y los Siniestro Total, que lo inmortalizaron en una conocida versión de "Highway to hell" hacia 1990. Ya se sabe: “nosotros somos seres racionales de los que toman raciones en los bares”. O Manu Chao, que lo empleó para grabar el vídeo clip de su tema "Me llaman calle", dirigido por Fernando León. 
Si al principio del párrafo enunciábamos nuestra sorpresa por la fama del Palentino, al final tenemos que reconocer que el mito no tiene ya retorno.

(Somos Malasaña)

viernes, 8 de diciembre de 2017

Bar Blanco Carrillo - Sevilla

Este pequeño bar es famoso por su cuidada manera de «tirar» la cerveza y por sus tapas de pescaíto frito. Fue fundado por José Blanco Cerrillo en 1926 y desde entonces su saga continúa al frente del negocio. 
Aquí se sirve el mejor adobo de Sevilla y ello no pasa desapercibido por ningún transeúnte de la calle Tetuán. Su especialidad de siempre son los boquerones fritos en adobo, el cazón y las pavías
Todo ello con una excelente relación calidad-precio.

(ABC)

jueves, 30 de noviembre de 2017

London Bar - Barcelona

El London Bar, uno de los locales con más historia de la Barcelona, ​​reabrirá después de estar más de un año cerrado y tras una gran incertidumbre sobre el futuro debido a la muerte, en mayo del 2016, de la antigua propietaria del establecimiento, Eli Bertrán. En su testamento, que se ha abierto hace pocos meses, la dueña ha dejado en herencia el  local a Carlos Raluy, creador en 1983 del Circo Histórico Raluy, con el objetivo de que tenga continuidad.
El proyecto de Carlos Raluy es restaurarlo y que el establecimiento de la Ciutat Vella, vuelva a situarse en el centro de la vida cultural de Barcelona como punto de encuentro de la gente de la cultura y con espectáculos de variedades.
Raluy es el cuarto propietario del London Bar. Fundado por José Roca y Tudó hace 107 años, en 1949 el local pasó a manos de Pedro Bertrán y Dolores Roca, y a partir de 1976 comenzó a ser regentado por Eli Bertrán.
Inaugurado en 1910, a lo largo de su historia han pasado por este local personajes universales como  Pablo Picasso, Joan Miró, Antoni Gaudí, Ernest Hemingway, Antonio Machado y Carlos Gardel.

(El Periódico)

martes, 28 de noviembre de 2017

Los hórreos de Galicia

Un hórreo es una construcción destinada a guardar y conservar los alimentos alejados de la humedad y de los animales para mantenerlos en un estado óptimo para su consumo. Se caracteriza por mantenerse levantado sobre pilares para evitar la entrada de humedad y de animales (especialmente ratones y otros roedores) desde el suelo y por permitir la ventilación a través de ranuras en las paredes perimétricas.
En 1918 el antropólogo polaco Eugeniusz Frankowsky registra el uso de graneros aéreos en la península Ibérica, región de los Alpes, península Escandinava, área de los Balcanes, África subsahariana, Persia, Sureste Asiático, Japón, península de Kamchatka y áreas del estrecho de Bering, empleados para la conservación del cereal. ​ La especificidad del hórreo como tipología reside en su unión con el cultivo del maíz y a su maduración y secado en zonas de clima atlántico.
El uso del hórreo se extiende por buena parte del norte de la península Ibérica. Actualmente son especialmente abundantes en Asturias y Galicia, aunque también contamos con ejemplos en las provincias de León y Zamora, en Cantabria y en algunas zonas del País Vasco y norte de Portugal. En estas zonas el uso del hórreo se explica por la pronta llegada de un invierno largo, frío y húmedo que antaño obligaba a realizar cosechas tempranas.

(Wikipedia)

domingo, 26 de noviembre de 2017

Barrio de Río de la Pila - Santander

El barrio del Río de la Pila, en Santander, estaba a punto de caer en decadencia cuando se decidió empezar a renovar y mejorar. Se restauraron edificios, se emprendieron acciones culturales y se abrieron muchos bares, tiendas y negocios, todo lo cual ha dado una nueva vida a la zona. Sin embargo, ésta no ha perdido ni un ápice de su carácter y personalidad, que han hecho que sea comparado con el Raval barcelonés.
Río de la Pila es el lugar preferido para ir de copas por los santanderinos de cualquier clase social, especialmente por la zona de la plaza Cañadío. Algunos de sus bares son emblemáticos de la ciudad, como el Drink, que lleva abierto desde hace 50 años; mientras que otros son más recientes, como el Metropole o el Rvbicón. Para los que quieran además disfrutar de la mejor vista de la ciudad cántabra, hay un funicular gratuito que lleva hasta el punto más alto para maravillarse con la ciudad y su bahía.


Barrio de las 7 calles - Bilbao

Al margen de la Ría del Nervión se levanta el casco viejo de Bilbao, también conocido como el barrio de Las 7 Calles, nombre que se refiere a las calles que le dan origen: Somera, Artecalle, Tendería, Belosticalle, Carnicería Vieja, Barrencalle y Barrencalle Barrena. Su nombre en euskera es Zazpi Kaleak, y constituye el núcleo histórico de la ciudad. Sus calles de piedras estrechas esconden multitud de tabernas y bares tradicionales y modernos donde disfrutar de los famosos pintxos y txikitos; además de monumentos como la catedral gótica de Santiago. El Okapi es una tasca antigua pero muy moderna, donde ofrecen cursos de cocina, cervezas artesanales, y la opción de llevarte el plato del día ¡en un tupperware! Al otro lado de la ría, el Marzana 16 tiene una vista impresionante y ambientazo continuo.
De tradición minera, el barrio cuenta hoy en día con un ambiente cosmopolita y muchísimas opciones de ocio y comercio, pues en él se encuentran las tiendas más antiguas de la ciudad donde encontrar tesoros vintage, además del mercadillo que se celebra todos los domingos en la Plaza Nueva y que no tiene nada que envidiar a los más famosos de Europa.

(GoEuro)

Barrio del Laurel - Logroño

La famosa calle Laurel y sus aledaños, como la calle Albornoz, San Agustín, Travesía del Laurel o San Juan son auténticos hervideros sociales donde se pueden encontrar una inmensa cantidad de bares de tapas y copas. Esta zona siempre está llena de gente dispuesta a pasarlo bien, y en concreto la calle Laurel es una de las mejores calles de tapas de todo el país. Se encuentra en el casco antiguo, también conocido como el Paseo del Espolón, y es paralela a Bretón de los Herreros, donde se levantaban las antiguas murallas de la ciudad de Logroño.
En unos 200 metros de calle hay más de 65 bares, así que es fácil imaginar el ambientazo. En Laurel se encuentra una mezcolanza de gente muy divertida: señoras, jóvenes, pijos, chonis, personajes míticos de la ciudad y visitantes de fuera, atraídos por la variedad de opciones de ocio en la capital del vino. Cada uno de los bares está especializado en un pincho o tapa en concreto, como el de champiñón con gamba de el Ángel y el Bar Soriano; y en todos ofrecen cortos de cerveza o vino para poder tomar algo y ser capaz de mantener el tipo hasta el final. Sin duda, la tapa estrella es el “cojonudo”: rodaja de pan, rodaja de chorizo, rodaja de pimiento y encima de todo, un huevo de codorniz frito. ¡Todo un lujo ibérico!

jueves, 23 de noviembre de 2017

Cordonería Alba - Sevilla

El propietario ha realizado los cordones para la Hermandad de La Macarena.
Jesús Spinola recuerda su infancia en la calle Francos, en la cordonería 'Alba' de su padrino, Manolo Alba, que la heredó de su padre Francisco, fundador del negocio en 1904. Jesús se fijaba en cómo su padrino hilaba los cordones y cómo cosía con la aguja de espigar, una técnica del siglo XVII. Así aprendió este singular oficio en vías de extinción, hoy único en España, del que se hizo cargo en 1998.
En la 'Cordonería Alba' solo hay una máquina, de hace más de 140 años. Está instalada en la puerta, mirando a la Giralda. En una punta está Jesús, en la otra siempre tiene algún amigo que le viene a ayudar. "En esta época del año no paramos de hacer cordones de comunión", puntualiza Spinola al mismo tiempo que no deja de girar la manivela para entrelazar los hilos.
El resto de productos los confecciona a mano en la diminuta tienda. Solo necesita un molde de madera de cedro y una aguja. Realiza cordones de lámparas, borlas, abrazaderas, borlajes para caballos, puntas de madroño para trajes de flamenca, cíngulos… todo a mano. "Por eso trabajo por encargo y a meses vista, si no, no me cunde; pero eso no es un problema, mis clientes aprecian este laborioso trabajo y tengo pedidos de todo el mundo", aclara Spinola, quien nos confiesa que este año él solo ha realizado los cordones para la Hermandad de la Macarena.

(Guía Repsol)

martes, 21 de noviembre de 2017

Librería Vetusta - Santiago de Compostela

Las librerías es uno de esos establecimientos que a muchos viajeros les gusta explorar. El mundo librero de una ciudad alberga muchas particularidades, encontrando en ocasiones establecimientos que ofrecen sensaciones únicas e indescriptibles.
Las librerías de viejo o de segunda mano, se prestan a estas sensaciones. A veces por lo añejo de los libros, otras por la antigüedad del edificio y otras por la particularidad del dependiente. En Santiago de Compostela existe una librería que conjuga estas tres posibilidades: la Librería Vetusta.
Situada en la rúa Nova, junto a la Iglesia de Santa Salomé, es parte de la historia viva de la ciudad de Santiago de Compostela. Entre sus viejas paredes, que siglos atrás fue un hospital de mujeres, se encuentra todo tipo de libros y materiales envueltos en ese olor añejo que hace despertar un sinfín de emociones en el visitante.
Abierta al público desde hace más de viente años, es una librería de viejo. Sus fondos se componen por libros de hace diez o trescientos años. Paseando por sus estanterías se pueden encontrar una colección de obras de teatro de los años veinte, los cuentos de Calleja, los primeros manuales de informática, libro de misiones del siglo XVIII o medicina natural de hace cinco años.
Venden libros, postales, mapas, acuarelas y muchas más cosas que seguramente yo no alcancé a ver. Los precios depende de lo que te lleves, pero hay muchos libros por dos o tres euros. Los libros más antiguos, así como algunos mapas, pueden tener precios bastante más altos.
La propietaria es una señora mayor con pelo cano y gafas caídas, que da un toque aún más bohemio o romántico al lugar.

(Absolut Santiago)