Mostrando entradas con la etiqueta Santander. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Santander. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de julio de 2018

Isla de la Horadada Cantabria

La isla de la Horadada es un islote situado a la entrada de la bahía de Santander, frente a la playa de los Bikinis. Alberga un pequeño faro todavía en uso.
Un temporal derribó el arco que le daba nombre el 19 de enero de 2005. Su reconstrucción se estimó en 300.000 euros,​ pero esta finalmente no se llevó a cabo por su excesivo coste.
Algunas personas acceden a nado desde la playa de los Bikinis. Cuenta con unas escaleras artificiales que facilitan la subida desde el agua.
Cuenta la leyenda que cuando cortaron las cabezas a San Emeterio y San Celedonio, patrones de la ciudad de Santander y oriundos y mártires cristianos de la ciudad romana de Calagurris (Calahorra, La Rioja), estas fueron arrojadas al río Ebro y tras un largo viaje en un barco de piedra por el mar Mediterráneo y océano Atlántico, arribaron a la bahía golpeándose la barca de piedra con esta isla, dándole la forma de arco y siendo después nombrados patrones de la entonces villa y acabando los restos guardados en un monasterio fundado tras estos sucesos, que después sería la Abadía de los Cuerpos Santos y posteriormente la Catedral de Santander, donde desde entonces reposan y se les honra como Patronos de la ciudad, constando en su escudo.

(Wikipedia)

jueves, 3 de noviembre de 2016

Incendio de Santander

El 15 de febrero de 1941, en Santander se desató una catástrofe que la cambiaría para siempre. Un incendio, azotado por un intenso viento sur, devoró el centro de la ciudad, dejando con ello unas 10.000 personas sin hogar y 120.000 metros cuadrados de ruinas y escombros, donde hasta ese momento se aglutinaba el 90 por ciento de la actividad comercial.
En plena posguerra tras una reciente Guerra Civil, los habitantes de Santander recibieron la solidaridad, no sólo de los cuerpos de emergencia de su ciudad y de otras muchas que acudieron a socorrerles, sino también de diferentes entidades y multitud de particulares. Las donaciones de ropa, alimentos y dinero metálico llegaron desde todos los puntos de una España empobrecida. Y también desde el extranjero.
Setenta y cinco años después, la ciudad conmemora este suceso con el objetivo de rendir homenaje a los damnificados y las personas e instituciones que les ayudaron. Así como de recuperar para el futuro la memoria viva del Incendio.

(Incendio de Santander)